August 27, 2004

LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Ricardo J. Galarza

¿Qué fue de la reforma migratoria?

A fines del año pasado, de un momento a otro, todo el mundo se encontró hablando de la necesidad de una reforma migratoria para solucionar la situación de los 12 millones de inmigrantes indocumentados que residen en los Estados Unidos.

El broche de oro lo proporcionó el presidente Bush el 8 de enero, anunciando su plan de reforma migratoria. Entonces un nítido (y más certero que nunca) haz de luz pareció tornarse sobre las esperanzas de los inmigrantes en todo el país, que por primera vez sintieron sus súplicas abordadas por una propuesta de la Casa Blanca.

Sin embargo, el entusiasmo fue mermando de a poco. Días después que Bush hiciera su anuncio con bombos y platillos, la Casa Blanca empezó a bajarle los decibeles al asunto de la reforma. La estrategia era no tocar el tema; y en caso de hacerlo, presentarlo como una cuestión de economía (que beneficiaría a las empresas con indocumentados en sus nóminas) y de seguridad nacional.

Según publicó por esos días el diario The Washington Times, la administración Bush habría recibido el mensaje inequívoco de su base conservadora, que estaba profundamente irritada por su anuncio, al que interpretaban como una luz verde para una amnistía en favor de los indocumentados.

Poco a poco, las cosas fueron volviendo a su sitio; los conservadores que habían elogiado el anuncio de Bush empezaron a decir que el tema no sería tratado en año de elecciones; el Wall Street Journal dejó de preconizar las bondades de una reforma en sus páginas; y los inmigrantes empezaron a darse cuenta de que, una vez más, se trataba de una de las tantas promesas incumplidas.

Hoy por hoy, casi nadie habla del asunto, no es tema central de campaña -ni siquiera es mencionado en los discursos de las convenciones de los partidos- y nadie parece alarmarse mucho por eso.

Sin embargo, la confusión persiste entre algunos inmigrantes, que no saben en qué va a quedar su situación, si algún día se va a aprobar o no una reforma; y muchos hasta han sido estafados por tima-dores de indocumentados que -haciéndose pasar por abogados o “consultores de inmigración”- les sacan el dinero, ganado con mucho esfuerzo, bajo la falsa promesa de solucionar su situación migratoria.

Por eso, en esta columna nos proponemos despejar esas dudas, exponiendo todos los proyectos sobre migración que actualmente están a consideración del Congreso, además de las dos propuestas de sendos candidatos a los comicios presidenciales de noviembre: la de Bush y la del aspirante demócrata, John Kerry.

Todos los proyectos detallados a continuación buscan, de una u otra forma, dar solución al tema de los indocumentados, excepto por el llamado Clear Act (o Ley Clara), una iniciativa que propone conceder poderes a la policía para que haga cumplir las leyes migratorias, y que ha sido duramente cuestionada por las organizaciones defensoras de los derechos del inmigrante.

Cabe destacar que ninguna de estas medidas ha sido aún aprobada y la mayoría de ellas no será debatida en el Capitolio hasta el año entrante. Lo que sigue es un resumen de cada una:

El proyecto de Bush propone otorgar una visa de tres años renovable a los trabajadores indocumentados; pero para renovarla, deben regresar a su país de origen.

La propuesta de Kerry. Promete enviar al Congreso, en los primeros cien días de su gobierno, una reforma basada en la legalización ganada, en la que aquellos inmigrantes que hayan pagado impuestos y no posean antecedentes penales puedan regularizar su situación. El candidato demócrata apoya, también, un programa de trabajadores temporales con protecciones, la reunificación familiar y la protección de la frontera.

Immigration Reform Act (o Ley de Reforma Migratoria). Presentada por el senador demócrata Tom Daschle y el republicano Chuck Hagel, propone regularizar la situación de aquellos que hayan permanecido en el país durante los últimos cinco años y puedan demostrar que han trabajado durante los últimos cuatro. Los que se acogieran a la ley (si ésta fuera finalmente promulgada) deberían pagar una multa de 1.000 dólares. La ley propone, además, miles de visas para los familiares de los beneficiarios.

Border Security Act (o Ley de Seguridad Fronteriza) del senador republicano John McCain y el representante del mismo partido Jim Kolbe. Ajustaría la situación de aquellos que hayan ingresado a EE.UU. antes de agosto de 2003 y que pagaran una multa de 1.500 dólares. La ley no contempla la extensión de visas a los familiares.

Agricultural Jobs Act (o Ley de Trabajos Agrícolas). Moción presentada por los senadores Edward Kennedy (demócrata) y Larry Craig (republicano) que contempla la regularización de los trabajadores agrícolas que laboren 360 días durante los próximos seis años. También les otor-garía visas de residencia permanente a los familiares.

Dream Act. Conocida en español como “El acta de los sueños”, esta legislación regularizaría el status migratorio de los estudiantes que hayan ingresado al país antes de cumplir los 16 años de edad y que se comprometan a ir a la Universidad. No extiende visas, empero, para ningún miembro de la familia del estudiante.

Clear Act (o Ley Clara). Proyecto que busca otorgar poderes a los departamentos de policía locales y estatales para que hagan cumplir las leyes migratorias. Ha sido denunciada por organizaciones pro-inmigrantes como una violación a los derechos humanos.

Para más información, llama gratis y en Español a tu Línea de Ayuda al 1-800-473-3003.

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