August 27, 2004

Proponiendo un arte de concepto

Kevin Johansen tiene mucho chance de ser el gran ganador de los grammys

Por Jose Daniel Bort

Sus fans en Argentina lo llaman “el piojo”, pero en escena se ve como de dos metros. Su propuesta musical es riquísima en “notas entrañas” (disonancias, novenas jazzísticas, pasos de tresillos a corcheas, cambios abruptos de ritmo) todas esas cosas que los encargados del Marketing de los discos dicen “no, no, no” cuando quieren popularizar a un cantante. Le tomó veinte anos a Kevin llegar adonde esta, y el no va aceptar hacerlo de ningún otro modo.

“Me fui a la Argentina en mitad de la depresión del 2000. La gente me decía: ‘Estás loco. Te vas a morir de hambre allá’. Resulto exactamente lo contrario. Lo que no pude montar en diez años en Nueva York lo hice en dos allá, con unos músicos extraordinarios”, explicó Kevin.

Johansen nació en Fairbanks, Alaska, de padre americano en la marina y madre Argentina. Luego de varias vicisitudes que lo llevaron a Arizona y San Francisco, su madre un buen día anunció: ‘Nos vamos al Sur’. Un mes después Kevin estaba en la tierra de su madre, con un idioma que no conocía. Este sentido de desarraigo lo ha acompañado durante toda su vida.

“Me fui a Nueva York con el objetivo de aprender, encontrar lo que tenia que decir. Pase diez años y viví muchísimo. Mi hija Mariana nació alla, en el Beth Israel de la 16 y la primera”, explicó orgulloso Johansen.

Junto a su esposa Cecilia, tomaron la decisión de ir al Sur. “Fue ella la que me impulsó a volver a Argentina. Me dijo: dale, vamos a tratar, aunque por un tiempito.” y nos embarcamos a la aventura en mitad de uno de los peores momentos en la historia de mi país”.

Sur o no Sur, he ahí el dilema.

Sur o no Sur es título de su segunda producción, la que le abrió las puertas del mercado latino en los Estados Unidos. “Tuve la suerte de que los ejecutivos de Sony decidieron lanzar el CD exactamente igual a como estaba, por lo que no tuve que hacer concesiones”, acertó Johansen.

Esa dicotomía musical, el hecho de pertenecer o no a una cultura, la mezcla de diferentes aspectos culturales se ven reflejados en la fusión de ritmos de su trabajo. “Sur o no Sur” se parece muchísimo al sentimiento de desarraigo de muchos de los latinos que han pasado mucho tiempo en los Estados Unidos. “Tengo dos culturas que para mí son una sola. El español y el inglés es como si fuera un solo lenguaje”, explicó Johansen.

Su integridad como artista es sumamente importante para el guitarrista y compositor. Componiendo, Johansen empieza por un concepto, algo que le llama la atención y al que le puede poner su propio “Twist”: “Trato de brindar una idea que avance el género musical con que trabajo. Por ejemplo, la cumbia es maravillosa porque es sencilla, es algo que todo el mundo puede bailar. Por eso creó un personaje “intelectual” al que le guste la cumbia” dijo Kevin.

“La cumbiera intelectual” se une a “Sur o no Sur” y “La procesión” entre los veinte cortes que incluye el disco, que también tiene composiciones instrumentales y hasta versos gauchos antiguos. La necesidad de mezclar, combinar y revitalizar los géneros musicales a los que toca es la principal motivación de Johansen. “Si no puedo hacer algo nuevo con la música que escribo, lo desecho” afirmó el cantante, que también usa el tango, el jazz, y la música caribeña en prácticamente todas sus canciones.

Aunque el Álbum fue lanzado en Argentina a prin-cipios del 2003, fue tan solo a mitad de este año cuando fue escuchado por primera vez en Norteamérica. Johansen tiene, ademas de los latinos, una gran cantidad de escuchas “crossovers” amer-icanos a los que le encanta su música. Incluso algunos neoyorquinos recuerdan sus presentaciones en el Famoso CBGB’s y en el Joe’s Pub del East Village de Manhattan. “Ir para alla es como en-contrarse con viejos amigos”, expresó Johansen.

Sin embargo, fueron las tres nominaciones al grammy (mejor álbum, mejor canción “La procesión” y mejor video del año) lo que lo pusieron en la palestra. “Ha sido todo loquísimo. El CD explotó cuando la gente supo de los grammys. Le tengo que agradecer que me permitió llegar a lugares a los que no había tocado anteriormente. Todo ha sido estupendo desde el anuncio de la nominación. No espero premios, con lo que tengo es suficiente”, afirmó el cantante.

Su próximo disco lo tiene conceptualizado también. En una pose de loto, Kevin decidirá si es Zen o no Zen en la city. “Se llamará City Zen”, explicó. Está en pleno proceso de grabación y saldrá a la venta el próximo año.

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