August 22, 2003

Construyendo una amistad con el trabajo y la enseñanza continua

Si vas a una escuela aburrida, la escuela te está diciendo: Eres aburrido.
Pero si vas a una escuela a la que muchas personas
le han dado su esfuerzo, entonces le estas diciendo
a los niños que ellos son importantes.
James Hubbell.

Por Mariana Martinez

Los días empiezan pronto en esta ciudad. El desayuno se toma a las 7 a.m. seguido de una plática y presentación de las actividades del día, luego los voluntarios van hacía las diferentes áreas; algunos construyen con madera y otros en el suelo trabajan con piedras o en murales de mosaico, otros tantos trabajan en jardinería y otros arreglan tomas de agua y enchufes.

Parecen abejas trabajando en un panal colorido y casi terminado.

La comida se sirve a la una y después los voluntarios —estudiantes comparten su visión del día con el resto del grupo y pasan el resto de la tarde trabajando. A las seis, el grupo visita Tijuana para cenar.


Grupo de madres plantando árboles y aprendiendo a irrigar.

Esta rutina es parte del taller anual de cuatro días en la colonia Esperanza, una colonia de Tijuana alejada de la urbe y graves problemas de marginación. Ahí se ha construido una escuela llamada La Esperanza, como una manera de que ésta comunidad de escasos recursos tenga mayores oportunidades de tener una educación. La escuela fue formulada como un lugar bello donde las manos y alma del artista James Hubbell y su grupo de voluntarios crean un ambiente propicio para la imaginación y la enseñanza.

Están construyendo el edificio de la preparatoria, parte del proyecto de La Esperanza que hasta ahora tiene ya primaria con 250 alumnos, con todas las instalaciones totalmente construídas por voluntarios, la mayoría de escuelas de arquitectura y paisajismo, que ven esta oportunidad como una manera de “aprender del mejor maestro”.

Hubbell es un hombre de aproximadamente setenta años con el cabello escaso y blanco enmarcando sus mejillas rosadas y una sonrisa enorme bajo sus ojos azules. Empezó su carrera como escultor y poeta pero al decidir construir su propia casa —hace 43 años— su profesión dio un giro y ha desarrollado habilidades fascinantes para mezclar la madera, el vidrio, la arcilla y el cobre en tus piezas.

Para él es muy importante el contacto con los estudiantes, por lo que ha desarrollado proyectos en cinco países a través de sus talleres “de tierra y alma” incluyendo el Vladivostok, en Russia (1996), La Perla del Pacífico en San Diego, CA, (1998) y la Perla del Pacífico Yantai, en China (2001). Su próximo projecto de parque será construído en La Jolla, del lado de Tijuana auspiciado por el Grupo Rotario de la ciudad.

Hubbell viene a Tijuana por lo menos un sábado al mes para trabajar en la construcción de la escuela que actualmente cuenta con 250 niños, quienes aprenden en un ambiente mágico que de otra manera no podrían apreciar.

El taller de cuatro días fue iniciado el jueves 14 de agosto y terminó el domingo como parte de un esfuerzo constante de vincular a la comunidad fronteriza en mejorar el acceso a la educación, auspiciado por la Fundación de las Americas.

A la luz del atardecer dominguero sobre los cerros de Tijuana, los voluntarios y amigos, cansados y contentos después de cuatro días de trabajo y convivencia terminan su trabajo con una animada carne asada ofrecida por la comunidad, en su manera, muy mexicana de decir: Gracias.

Para mayor información sobre el proyecto visite:

http://www.hubbellandhubbell.com

http://www.americasfoundation.net

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