August 22, 2003

LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Beverly Lyles

La comunicación y los condones: la mejor protección contra ETS

Entre los jóvenes hispanos, el promedio de actividad sexual está más alto y el uso de anticonceptivos está más bajo que otros grupos. Durante la última década, el uso de anticonceptivos se ha reducido lentamente pero constantemente, mientras más y más jóvenes hispanos optaron por tener relaciones sexuales. Eso quiere decir que todos los días, más hispanos corren el peligro de, además de ser padres, contraer una enfermedad de transmisión sexual a través de una relación sexual sin la protección de los anticonceptivos. Una experiencia descuidada puede resultar en una infección. Por suerte, muchas infecciones tienen cura, pero otras no la tienen, lo que puede llevar a una enfermedad crónica y debilitante por toda la vida.

Los estudios recientes son alarmantes, porque la incidencia de casi todas las enfermedades de transmisión sexual está mucho más alta entre hispanos que otros grupos. Por ejemplo, el Centro del Control de Enfermedades indicó en 2002 que hispanos corren un alto riesgo de contraer la hepatitis C a través del contacto sexual, a diferencia de los blancos. Además, el 25 por ciento de los nuevos casos de SIDA entre adolescentes ocurrió en la comunidad hispana. La chlamydia es siete veces más común entre las jóvenes latinas que los varones de la misma comunidad. Y mientras los niveles de gonorrea van cayendo entre todos los grupos de adolescentes, la tasa del descenso es de 10 por ciento para los hispanos, 20 por ciento para los blancos y 26 por ciento para los afroamericanos.

Sin tratamiento, las ETS pueden resultar en la esterilidad y los cánceres del sistema reproductivo, y la transmisión de madre a hijo de enfermedades como VIH y hepatitis C pueden producir la minusvalía y la muerte. Hay muchos obstáculos que impiden a una persona de buscar y obtener tratamiento médico, como la ignorancia acerca de las ETS, la vergüenza, la falta de información sobre la pareja sexual, la falta de seguro de salud o poco conocimiento de los recursos sanitarios. Algunas ETS llaman la atención con un escozor, un olor fuerte, la fiebre y otros dolores, pero otras no muestran señales claras de infección. Si una mujer demora en buscar tratamiento para una ETS, puede contraer una inflamación de la pelvis, una infección muy común de la parte superior del tracto sexual femenino que puede producir cicatrices, esterilidad y el embarazo ectopico.

El mensaje está claro. Si piensas tener una relación sexual, piensa bien sobre tu pareja, comunícate con esta persona, usa un condón siempre y pide la sinceridad para evitar o reducir el riesgo de contraer una ETS. Haz todas las preguntas necesarias a tu pareja, como ¿tienes una ETS?, ¿eres monógamo/a?, ¿usas un anticonceptivo de barrera (condón) regularmente y constantemente?, ¿te hiciste un examen de ETS o VIH?, o ¿usas drogas ilícitas de inyección?

No será fácil hacer estas preguntas, porque la idea de recitar una lista de interrogaciones frías sobre relaciones sexuales a tu pareja, resulta poco romántica. Pues, el motivo puede ser eso, porque algunas preguntas difíciles pueden arruinar el clima, y también pueden salvarte la vida.

Para más información sobre las ETS y para encontrar una clínica confidencial y barata, llama gratis a una de las operadoras bilingües en la línea nacional de recursos, 1-800-473-3003.

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