August 13, 2004

México del Norte
Por Jorge Mújica

Acuerdos, Presidentes y Horas Extras

En su tono jubiloso de siempre, el presidente Vicente Fox difundió su comentario radial de la semana dirigido a los ciudadanos de México del Norte: “¡Queridas paisanas y paisanos! Me da un gran gusto saludarles nuevamente”. Y después del saludo, entró al tema: “Como les comenté la semana pasada, ahora les voy a platicar sobre el acuerdo que firmamos los gobiernos de México y Estados Unidos sobre las reglas en materia de salarios y horas para los trabajadores mexicanos en los Estados Unidos”.

El acuerdo fue el segundo de dos firmados entre México y Estados Unidos para “proteger” a los mexicanos de este lado. El primero ya descubrimos que no “protegía” nada, sino que solamente informaba sobre los derechos a la seguridad industrial.

El segundo, según Vicente Fox, si “defiende”. “De esta manera protegemos sus derechos laborales en ese país, independientemente de su estatus migratorio; o sea, sin importar que tengan o no papeles; Repito, estos derechos laborales en ese país serán respetados independientemente de su estatus migratorio; o sea, sin importar que estén documentados o indocumentados”.

Hasta ahí todo va bien. Lo malo fue lo siguiente: “Este acuerdo tiene como principales acciones el desarrollo, traducción y distribución de materiales informativos en los cuales se explicará, en español, sus protecciones laborales, así como las leyes y normas aplicables en sus lugares de empleo”. O sea, que el segundo acuerdo de “protección” tampoco protege.

Según el discurso presidencial, los consulados “auxiliarán en la presentación y seguimiento de todas las denuncias que se presenten por abusos, violaciones a las leyes laborales o discriminación”, y “harán una campaña amplia de difusión en español para las y los trabajadores mexicanos sobre la protección laboral con la que cuentan”.

Fox finaliza destacando los “beneficios de este acuerdo histórico”, y llamando a todo el mundo a acudir “al Consulado de México más cercano”, para usar las “nuevas herramientas para proteger sus derechos laborales”, y se despide reiterando “que con pasos seguros vamos avanzando en la protección de todos sus derechos”.

Mientras tanto en el otro lado.....

Al otro día, George Bush también habló de las leyes de trabajo en Estados Unidos. De hecho, pidió eliminar las horas extras y cambiarlas por “tiempo de compensación”, medida que no ha logrado hacer aprobar ni por el Congreso controlado por los Republicanos.

La propuesta completa es que se pueda tomar tiempo de descanso en vez de cobrar las horas extras. Según dice Bush, así podría uno pasar más tiempo con la familia. Según los contrarios a la ley, así las compañías se ahorrarían millones de dólares en tiempo extra y los trabajadores perderían la ventaja de que haya que pagar las horas extras a tiempo y medio.

Hace un par de meses la propuesta de Bush ya fue derrotada en el Congreso, pero el presidente está terco en que se apruebe, “en beneficio de las familias”.

Así las cosas, tenemos de un lado un acuerdo de protección sobre las horas extras que no protege nada, que simplemente informa, y por el otro una de las dos partes que lo firmaron tratando de cambiar la ley para que no haya ni horas extras.

Si el presidente Bush se sale con la suya y “ayuda” a las familias, antes de noviembre a la mejor tenemos un acuerdo de protección con México que no protege a ningún mexicano, sobre un tema que ya ni siquiera existe.

En todo caso, es un acuerdo sobre unas reglas que van a cambiar, o por lo menos esa es la intención de una de las partes firmantes.

Ni modo. Parece que entre México y Estados Unidos no puede firmarse nada que valga la pena. El único acuerdo que parece seguir vigente es el de las repatriaciones “voluntarias”, incluyendo la aceptación de México de que la Migra puede usar balas de goma pa’ convencer a los paisanos de que no se pasen para acá.

Jorge Mújica mexicodelnorte@yahoo.com.mx

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