August 11, 2000


La apariencia personal y la buena salud

Sacramento — Frecuentemente las personas con sobrepeso escuchan decir que para estar saludables tienen que bajar de peso. Se les recomienda que lo hagan reduciendo la cantidad de calorías que consumen y aumentando su actividad física.

Sin embargo, Joanne Ikeda, nutricionista con la Extensión Cooperativa de la Universidad de California, indica que estudios científicos documentan que del 95% de las personas que bajan de peso con este método vuelven a aumentarlo antes de cinco años. "Reducir las calorías para normalizar el peso de alguien obeso presenta pocas probabilidades de éxito a largo plazo", indica Ikeda. "Muchas clases de obesidad no son causadas por una incontenible ansia por comer ni por falta de fuerza de voluntad sino por defectos bioquímicos en uno o más puntos del sistema responsable del peso".

En vista de que las investigaciones realizadas no apoyan marcadamente la postura tradicional de recomendar reducir las calorías y aumentar el ejercicio para lograr la pérdida permanente de peso, algunos expertos en el campo de la salud recomiendan que se trabaje desde otro punto de vista. Sugieren que tal vez no se pueda ayudar a las personas con sobrepeso a que logren una reducción permanente, pero sí se les puede ayudar a mejorar su salud y reducir el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas.

"El reto radica en desarrollar programas de salud que realcen y celebren los beneficios de un estilo de vida saludable", precisa Ikeda. "Tales programas deben promover la aceptación de la figura con sobrepeso y metas realistas que mejoren la salud, sin considerar cambio alguno en el peso".

Estos programas deben enfocarse en lograr que la persona se acepte tal y como es, y no en promover la búsqueda de una "figura ideal", limitaciones alimenticias, una baja autoestima, ni desórdenes alimenticios. Ikeda, quien coordina los esfuerzos de dietistas y nutriólogos que abogan por una aceptación del tamaño corporal, propone los siguientes principios:

Los seres humanos vienen en una variedad de tamaños y formas. Festejamos esta diversidad como una característica positiva de la raza humana.

No hay un tamaño de cuerpo, forma o peso ideal que todo individuo debe tratar de alcanzar.

Todo cuerpo es un buen cuerpo, sin importar su tamaño o forma.

El amor propio y la imagen personal están estrechamente relacionados. Ayudar a que las personas se sientan satisfechas con su cuerpo y consigo mismos puede ayudar a motivar y mantener hábitos saludables.

Los estereotipos sobre la apariencia son injustos pues se basan en factores superficiales sobre los cuales las personas tienen poco o nada de control.

Respetamos el cuerpo de los demás aunque tal vez sea bastante diferente del nuestro.

Cada pesona es responsable del cuidado de su cuerpo.

La buena salud no se define según el tamaño del cuerpo; es un estado de bienestar físico, mental, emocional y social.

Toda persona, sin importar el tamaño y forma de su cuerpo, puede reducir el riesgo de padecer de problemas de salud adoptando un estilo de vida saludable.

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