August 10, 2001

LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Diego Alvarez

Planeta Caliente

Nuestro planeta se está calentando. Los cambios atmosféricos que han dado como resultado la elevación de la temperatura en nuestra Tierra, tienen su origen en actividades humanas que alteran la composición química de la atmósfera debido a la emisión de gases como dióxido de carbono y gas metano.

Estos gases crean un fenómeno conocido como efecto invernadero, el cual atrapa el calor proveniente del sol, y que debería ser evacuado naturalmente por la atmósfera. Sólo la concentración de dióxido de carbono ha aumentado hasta en un 30 por ciento, desde el inicio de la era industrial.

Los científicos opinan que la mayoría de los gases que están calentando el planeta son generados por la utilización de combustibles fósiles como el petróleo, el gas natural y el carbón, los cuales usamos diariamente en autos, camiones, calefacción, y en distintas actividades en nuestro hogar y en nuestro trabajo. Según la Agencia de Protección del Medioambiente de los Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés), el 98% de la emisión de dióxido de carbono de este país, proviene de autos, calefacción y fábricas que sin ningún control emanan gases perjudiciales para la salud del planeta.

Igualmente, otras actividades humanas como la deforestación, rellenos de terreno, producción industrial, y minería, aportan una enorme cantidad de estos gases a la atmósfera. Según EPA, en 1997 Estados Unidos emitió el 20 por ciento del total mundial de los gases que crean el efecto invernadero. Muy poco ha cambiado esta situación desde entonces. El mismo Programa de las Naciones Unidas para el Medioambiente ha dicho que los norteamericanos consumen más recursos y energía por cabeza, que pobladores de otras regiones.

La comunidad internacional está preocupada por el trato que los países industrializados le están dando al planeta. Es por ello que ese mismo año, 1997, varios países firmaron el conocido Protocolo de Kyoto, un tratado internacional con el cual los países más desarrollados se comprometían a reducir la emanación de los mencionados gases.

Sorpresivamente, en esa fecha, al igual que en la reciente reunión que se llevó a cabo para ratificar el Protocolo en Bonn, Alemania; el gobierno de los Estados Unidos asumió una posición en contra de los intereses medioambientales de los demás países, arguyendo que disminuir la emisión de gases, significaría disminuir la producción a nivel nacional, con el consecuente efecto sobre la economía.

Otra de las razones que explica el gobierno es que el protocolo excluye a los países en vía de desarrollo, los cuales, en su opinión, deberían estar sujetos a las mismas leyes de los países industrializados en cuanto a la disminución de gases; algo que no está estipulado dentro de las leyes del Protocolo y que así han ratificado la mayoría de los países.

El Protocolo de Kyoto, en cambio, sugiere a todos los países, tanto industrializados como en vía de desarrollo, que formulen leyes tanto nacionales como regionales para disminuir la emisión de gases contaminantes.

En la pasada Cumbre del Clima, llevada a cabo el 23 de julio en Alemania, 178 países ratificaron el Protocolo, después de muchos forcejeos, diálogos y explicaciones científicas. Estados Unidos no firmó el acuerdo, decisión que lleva a la nación a buscar una posición aislada del panorama internacional, lo cual no es conveniente desde ningún punto de vista.

Si, nuestro planeta se está calentando. Las consecuencias de esto serán nefastas para las futuras generaciones ya que al aumentar la temperatura, los deshielos serán mayores y el nivel de los mares crecerá. El cambio climático alterará los bosques, las plantaciones y las cosechas, así como las reservas de agua. La salud humana se verá afectada, así como muchos ecosistemas.

Mientras tanto los países buscan con desespero un acuerdo que los lleve a equilibrar la balanza del desarrollo y que otorgue equidad entre los intereses nacionales y los intereses mundiales, ya que en esta época de globalización, cualquier acto en una de las regiones puede repercutir, como un efecto en cadena, sobre poblaciones al otro lado del mundo.

¿Sabes cómo tú podrías contribuir al medioambiente? Infórmate ahora llamando gratis y en español a la línea nacional de recursos hispanos al 1-800-473-3003.

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