August 10, 2001

Commentary

Reforma de la Asistencia Social: Un Nuevo Análisis

Por la Hermana Kathy Thornton, RSM

El 22 de Agosto se celebra el quinto aniversario de la firma de la reforma de la ley de la asistencia social por el Presidente Clinton. La ley de 1996, diseñada para terminar con "la asistencia tal como la conocemos", tuvo un gran impacto en la gente pobre puesto que acabó con su derecho a la asistencia gubernamental después de un plazo de cinco años y, en su lugar, puso otras limitaciones y sanciones. Muchos de los residentes Latinos de nuestra nación, especialmente los inmigrantes recientes, fueron afectados por la nueva ley.

En los años subsiguientes, algunos han mencionado una disminución en la demanda de la asistencia social y un incremento en las tasas de empleo como evidencia del éxito de la reforma de la asistencia social. Como consecuencia, gran parte del público ha sido adormecido en un sentimiento de complacencia, y se ha prestado poca atención a la pronta reautorización de la legislación para la reforma de la asistencia social por el Congreso de los Estados Unidos.

Afortunadamente, ahora esta falta de atención está cambiando.

Estudios nuevos e importantes postulan que la reforma de la asistencia social ha exacerbado la pobreza o ha fracasado en aliviar el sufrimiento de un gran número de personas, incluyendo los Latinos. Aunque se reconocen algunas verdaderas historias de éxito —gente que encontró trabajo y ganó los recursos sufiencientes para apoyarse a si mismos y a sus familias— estos estudios muestran que muchas personas continúan sufriendo privaciones severas y son incapaces de conseguir la ayuda que necesitan.

Uno de estos estudios fue realizado por NETWORK, un grupo nacional Católico de cabildeo en pro de la justicia social, en asociación con tres organizaciones nacionales de hermanas Católicas y Pax Christi USA, un movimiento Católico por la paz. Gracias a nuestros contactos con grupos, basados en la fe, que trabajan con comunidades pobres, nos fue posible tener acceso directo a la gente más afectada por la reforma de la asistencia social.

Después de entrevistar, por un período de cuatro años, a miles de patrocinadores de centros de emergencia tales como comedores populares y centros de salud gratuitos, encontramos que mucha gente, incluyendo beneficiarios actuales y pasados de la asistencia con ingresos por debajo y arriba de la línea de pobreza, son incapaces de satisfacer sus necesidades básicas. Además, mucha gente necesitada no recibe asistencia del gobierno debido a reglamentaciones injustas o a la falta de acceso a los servicios. Como resultado de ello, se acercan a centros de emergencia que se preocupan por ellos y por sus familias.

Más de un tercio de los que respondieron a la encuesta eran de origen Latino. Casi tres cuartos de este grupo vivían por debajo de la línea de la pobreza, comparado con sólo el 60 por ciento de los que respondieron de origen blanco no-latinos y Afro-Americanos. Esto es así a pesar de que los encuestados de origen Latino contaban con trabajo, ser casados y vivir con familias de dos padres más que los blancos no-latinos y los Afro-Americanos.

Más de la mitad de los Latinos nunca recibieron TANF (Asistencia Temporal para Familias Necesitadas). Actualmente, menos de un tercio recibió estampillas para la comida, comparado con casi la mitad de los blancos no-Latinos y los Afro-Americanos.

Por lo tanto, los Latinos que encuestamos no solamente experimentaban mayor pobreza sino que también recibía menos asistencia que otros grupos.

Las razones que justifican están disparidades incluyen la barrera del idioma y leyes que discriminan contra los inmigrantes. Ya que muchos Latinos de nuestra encuesta poseían trabajos que no incluían beneficios como el seguro médico, los efectos de la legislación de 1996 fueron particularmente fuertes para ellos puesto que limitaba a los inmigrantes el acceso a la cobertura de salud pública. Más de la mitad de los Latinos que encuestamos reportaron su carencia de seguro médico —ya sea privado ó público.

Mientras realizábamos nuestra encuesta, encontramos los "éxitos" de la reforma de la asistencia social —gente con trabajos que llegaron a niveles por encima de la línea de la pobreza— frecuentando los comedores populares y otros centros de emergencia. Un tercio de toda la gente que encuestamos provenía de hogares que excedían el nivel de ingreso de los pobres establecido por el gobierno federal, y tres cuartos de este grupo estuvo recibiendo asistencia social por lo menos una vez.

Evidentemente su situación era mejor que aquéllos con salarios menores. Sin embargo se les encontraba en los comedores populares y en otros centros de emergencia. ¿Por qué? En parte debido a la falta de beneficios en el trabajo. Por ejemplo, 80 por ciento de quienes perdieron las estampillas para alimentos o la asistencia médica cuando su ingreso aumentó, reportaron que sus ingresos más altos no cubrían los beneficios que perdieron. Para agravar el problema, una escasez de vivienda que se pueda pagar significaba que sus costos de vivienda con frecuencia eran exorbitantes.

El hecho de que tal pobreza y privaciones continúan tras la reforma de la asistencia social indica que aún falta mucho por hacer antes de que nos atrevamos a decir que la reforma de la asistencia es un éxito verdadero. Cuando la gente encuentra trabajo, el Congreso no debe olvidarse de ellos mientras luchan en la pobreza y no pueden satisfacer sus necesidades básicas. El Congreso también debe de atender a las necesidades de quienes no pueden insertarse en la fuerza laboral y de los millones de niños que viven en la pobreza. Por último, el Congreso debe revocar las leyes injustas y las regla-mentaciones que discriminan contra los inmigrantes.

El proceso para la re-autorización de la reforma de la asistencia social le da al Congreso una oportunidad para atender mejor las necesidades de la gente pobre. Una nación con conciencia debe demandar que así sea.

La Hermana Kathy Thornton, RSM, es Coordinadora Nacional de NETWORK, un Grupo Nacional Católico de Cabildeo en pro de la Justicia Social. El reporte está disponible en el sitio Web de NETWORK: www.networklobby.org.

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