August 8, 2003

La patrulla fronteriza arrestó y deportó a una familia que esperaba afuera de la sede del Consulado Mexicano en San Diego

Por Mariana Martinez

El pasado viernes 1ro de Agosto, a las 6:50 de la mañana la familia Baylón Casarrubias esperaba junto con más de sesenta personas que la sede diplomática mexicana se abriera para tramitar pasaportes y matrículas consulares. Algunos funcionarios de la embajada recuerdan la presencia de la patrulla fronteriza K2116 estacionada en una esquina cercana. Desde ahí, los agentes se acercaron a la sede consular para pedir a las personas ahí esperando, una identificación.

Baltasar Baylón de 53 años, su esposa Amelia de 40 y sus dos hijos, Ángel de 22 años y Nayeli de 20, junto con su sobrino Rodolfo Vargas Díaz de 30 años, estaban esperando para tramitar su matrícula consular y fueron detenidos por los agentes al no contar con ningún documento legal para poderse identificar. La familia fue enviada a la garita de San Ysidro y deportados a Tijuana, horas más tarde. El matrimonio Baylón Casarrubias tiene otro hijo de 5 años de edad, y Rodolfo Vargas es padre de un niño de 2 años; los dos menores se quedaron en San Diego a cargo de un amigo de la familia mientras la angustiada familia les llamaba desde Tijuana.

Lo ocurrido es una violación de la Convención de Viena, que obliga a todos los estados signatarios, ente ellos los Estados Unidos, a otorgar todo tipo de facilidades a las representaciones diplomáticas de México para cumplir con sus fun-ciones, entre las cuales esta la de emitir documentos como lo son el pasaporte y la matrícula consular.

La mayoría de las personas que se encontraba afuera de las oficinas del consulado huyeron ante la presencia de la patrulla fronteriza y desde entonces ha disminuído la demanda de matrículas consulares, de 100 matrículas diarias a sólo 12 un día después del incidente.

Ese mismo día funcionarios del Consulado de México en San Diego se reunieron con funcionarios de la patrulla fronteriza, sector San Diego, quienes confirmaron que la detención fue un hecho aislado que no refleja cambio en los protocolos de la corporación.

Simultáneamente la embajada de México en Washington estableció comunicación con el Buró de Aduanas y protección fronteriza del Departamento de Seguridad Nacional (Homeland Security), y se inició una investigación formal de los hechos.

La redada frente al consulado ocurre en un momento en que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos analiza la matrícula consular mexicana como identifica-ción válida y tres congresistas de Arizona presentan una propuesta de ley que permitiría la regularización de más de 4 millones de indocumentados viviendo en Estados Unidos además de la implementación de un programa de trabajadores temporales.

El día anterior el secretario de Gobernación, Santiago Creel visitaba San Diego y se mostró entusiasta respecto a la posibilidad de un acuerdo migratorio México-Estados Unidos durante la cena en que recibió el Tributo a la Labor Internacional de manos de Leon Reinhart, presidente del centro de negocios mexicanos, en el Hotel Hyatt. El secretario destacó los avances en materia migratoria y las propuestas de vincular el tema de seguridad nacional con propuestas respecto a la migración, provenientes tanto de México como del propio congreso estadounidense.

Para algunos miembros de la comunidad México-americana, las acciones de la patrulla fronteriza en la sede del Consulado Mexicano, coincidiendo con la visita del Secretario de gobernación, que aún permanecía en la ciudad, manda una clara señal de rechazo hacía la matrícula consular y el acuerdo migratorio con México. Con la patrulla fronteriza afuera del Consulado ¿Quién va a querer ir a tramitar su matrícula consular, pedir ayuda legal o asesoría para obtener servicios de salud?

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