April 30, 2004

Cuando hacemos a los molinos obedecer

Miguel Bosé entrega “por vos muero”

Por Jose Daniel Bort

Durante los más de veintisiete años de su carrera discográfica, Miguel Bosé ha tenido innumerables oportunidades para innovar y recrear los ritmos del pop en español. Consecuente con su cuasi noble linaje (su familia siempre se codeó con la forza artística del siglo XX) y con su agudeza de ingenio (presente en casi todas las oportunidades en que habla en público), Bosé demuestra que es capaz de aportar un legado importante a la música.

Quizá nunca se había hecho tan personal como en su nuevo trabajo titulado “Por vos muero”, a raíz de los dos tercetos del soneto V de Garcilaso de la Vega, quienes acompasados bajo el segundo movimiento del Emperador de Beethoven engendraron el nuevo proyecto.

“Me habían pedido entrevistar a Nacho Cano, para lo cual necesitaba leer el soneto. Mientras lo hice en voz alta, la música de Beethoven se acicaló a mis palabras como si pertenecieran una a la otra. Es uno de esos momentos mágicos que se dan muy pocas veces”, exclamó el cantante.

De hecho, forma parte de la nueva concepción de Bose con respecto a su música. A partir de su penúltimo trabajo “Sereno” (por el que consiguió el grammy latino a la mejor interpretación pop masculina), Bosé ha estado activamente inmiscuido en el proceso de composición de sus piezas, contando con varias de su propia autoría.

“Antes, era como apoderarse de otra piel. Asumir la experiencia del otro, era como el trabajo del actor, y yo me acoplaba divinamente. Ahora siento que se desprenden de mí”, exclamó Bosé.

Para lograr este objetivo, el cantante ha convertido la casa de campo de sus padres en las afueras de Madrid (aunque a estas alturas se sienta más en los suburbios, con el crecimiento madrileño), en una flagrante centro de operaciones musicales con caracter renacentista. Voilá “La Cuadra”, donde todo el que tenga un enganche e inquietudes artísticas puede gozar de un espacio para su investigación, con la maravillosa ventaja de comparar su trabajo con el vecino y alimentarse de él en las veladas con tinto, Manchego y Serrano.

“Pues entran y salen españoles como Alejandro Sanz, Ana Quintana o Pedro Andrea. Aquí he descubierto que mis canciones son como pasajes, diálogos de las secuencias de cine, lo que he comprendido a raíz de una conversacion con mi amigo Alejandro González Izárritu”, dijo Miguel.

Entre sus colaboradores más cercanos está el productor Chris Cameron, con quien ha trabajado ampliamente desde los noventas, concretamente con “11 maneras de ponerse un sombrero”. “Ya tengo un lenguaje creado con Chris que hace las cosas mucho más fáciles. No creas que fue sencillo. Al principio me miraban como a un demente, tratando de superar la barrera del lenguaje y explicar sensibilidades y sentimientos con eficacia”.

“Pero llegó un momento donde todo hizo click. Chris tan solo tenía que mirarme a la cara y decía: ‘ya sé lo que quieres’, y lo comprendía a la perfección. Y yo me alimentaba de su humanidad tan amorosa, que me hacía comprenderme a mi mismo de inmediato”.

Un total de diez canciones son la ofrenda de Bosé. In-fluencias están por todos lados. Desde los Bárrocos hasta los compositores de opera románticos. De Gerswhin a los Beatles. De los compo-sitores de música para cine hasta Andrew Lloyd Weber. Bosé no puede negar su orgullo, ya que se siente pleno con este trabajo, el cual siente el mejor de su carrera.

“No puedo pintar la O con un canuto, nada. Pero lo que si puedo hacer, es decirte como me siento a través de una canción, y de esa forma, compaginar con alguien más, emocionarlo. Este es mi don y el camino para obtenerlo está lleno de misterios” dijo Bosé.

Return to the Frontpage