April 29, 2005

Celebrarán la Memorable Batalla de Puebla del 5 de Mayo

Por: Paco Zavala

Han transcurrido 143 años, de aquel 5 de mayo de 1862, fecha en que se llevó a efecto la defensa de México ante la invación del ejército más poderoso del mundo de aquellos tiempos, el ejército francés o ejército Napoleónico. El ejército mexicano, una fuerza armada modesta, dotada de un valor y audacia indomables, enfrenta a un ejército disciplinado admirablemente. El ejército mexicano de aquellos tiempos era una fuerza armada con una entrega y un amor patrióticos increíbles; éstas, no se arredraron y derrotaron al soberbio y orgulloso ejército francés, en una lucha armada desigual, superada únicamente por el valor y el amor patrio y la intervención de los indios Zacapoaxtlas.

El General Don Ignacio Zaragoza, un joven general que apenas rebasaba los treinta años de edad, fue el militar que logró con un puñado de valientes mexicanos infligir ésta derrota al ejército de la Francia europea, cubriendo de gloria y de triundo a las fuerzas armadas mexicanas.

Presentaremos una pequeña semblanza histórica vinculada con la realización de éste evento.

México, es un país que vivió en los siglos XIX y XX, una serie de guerras intestinas por un periodo de tiempo de más de cien años. Desde las primeras escaramuzas de las Guerras de Independencia hasta la Revuelta de los Cristeros, transcurrieron más de 110 años.

El país se desgastó, más que nada por la ambición de los políticos por el poder, la comodidad de la riqueza en el siempre decadente sector pudiente de los burgueses, por la pobreza extrema que ha sufrido permanentemente el pueblo y por divergencias en las ideas políticas y religiosas, flagelos que han costado dinero y derramamiento de sangre interminables.

Sostener una guerra permanente por más de cien años no es una perita en dulce. Con periodos intermedios entre las gestas armadas de aparente calma y serenidad, pero viviendo el país una turbulencia política permanente, que ha dado al traste con aquel grito del Cura Hidalgo: ¡Independencia y Libertad!; deterioró el poder económico del país, tan fue así que EE.UU. también aportó su granito de arena apropiándose de gran parte del territorio nacional y el asunto continúa persistiendo, ¿Cuándo terminará?

Dentro de éste marco de guerras y más guerras se desarrolla ésta gesta histórica de la Batalla de Puebla del 5 de Mayo.

Durante la Guerra de Reforma el país contrajo deudas con algunos países extranjeros como: con Inglaterra estaba endeudado con alrededor de 70 millones de pesos por diversas causas.

La deuda contraída con la Francia era apenas de $2,084,605.00, gran parte de ésta deuda provenía de un contrato leonino sostenido por el General Miramón.

La deuda que México tenía con Inglaterra, Francia y España, era de 82 millones y un poco más de trescientos mil pesos.

La determinación del gobierno juarista de no pagar estas deudas, provocó de inmediato la reacción de las naciones afectadas, quienes acordaron invadir la República Mexicana después de haberlo acordado en la Convención de Londrés. Con la idea intervencionista de toda la vida Estados Unidos intervino para que esto no sucediera, sin éxito en parte.

En la Convención de Londrés, las tres potencias involucradas acuerdan dos puntos fundamentales: 1.- Asegurar las vidas y propiedades de los nacionales de Inglaterra, Francia y España que radicaban en México y, 2.- Obtener el pago de la deuda. Una vez firmado éste convenio los países involucrados comenzaron a preparar las tropas que enviarían a México.

Inglaterra determinó no intervenir, lo mismo que España, pero Francia, decidió hacerlo pensando en imponer en México una monarquía, soñada por Napoleón III, desde luego que apoyada e impuesta por el Ejército Francés, considerado en ese momento el mejor del mundo.

La amenaza latente de guerra era inapelable, pero Don Benito Juárez, no deseaba entrar en el conflicto armado por lo que hizo todos los esfuerzos a su alcance para evitarlo, de aquí se determinan “Los Preliminares de la Soledad”, en los que resultan: 1.- Reconocimiento al gobierno de Juárez, 2.- Respeto a la integridad e independencia nacional, 3.- Las negociaciones se llevarían a cabo en Orizaba, mientras tanto las fuerzas armadas establecerían sus cuarteles en Córdova, Orizaba y Tehuacan y, 4.- En caso de declararse rotas las relaciones, las tropas aliadas regresarían a Veracrúz, designando como puntos principales: Paso Ancho (situado en el camino de Córdova) y Paso de Ovejas (en el camino de Jalapa).

El presidente Benito Juárez, solicita el apoyo del pueblo en momentos tan difíciles, dramáticos y álgidos, el cual responde gallardamente haciendo gala de un mexicanismo a toda prueba, aunque hubieron algunos traidores que se aliaron a los enemigos, todo se preparó para darles la bienvenida a los invasores.

Días antes de la Batalla de Puebla el General Ignacio Zaragoza, se quedó con muy pocos hombres para defender los Fuertes de Loreto y de Guadalupe. Los indios Zacapoaxtlas, de ésta manera apoyan y se adiestran improvisadamente, quedando la compañía al mando del General Miguel Negrete. Este grupo de indios combatió con valor indomable en defensa de su patria, luchando con machetes, trinches y hondas y poco adiestrados, la intervención de estos soldados fueron un factor decisivo para el triunfo de ésta gesta, ya que lograron replegar a la primera y la segunda avanzada de los franceses que se avalanzó sobre del Fuerte de Guadalupe y que al final resultaría en la derrota del ejército invasor.

Uno de los generales que con su valor e inteligencia determinó el triunfo en ésta batalla, lo fue sin duda alguna el General Miguel Negrete, el comandante de los Indios Zacapoaxtlas. Negrete, originario de Tepeaca, Puebla, combatió en la Guerra de Reforma del lado del bando conservador, pero al enterarse de la intervención francesa se reincorpora al Ejército Nacional. El defendió el Fuerte de Loreto. Al ocurrir el sitio galo, las fuerzas republicanas lo nombran gobernador y Jefe de la Segunda División de Infantería del Ejército de Oriente. Es aprehendido y llevado a Veracrúz, de donde logra huir y se dirige al norte en donde se reúne con Don Benito Juárez, quien lo nombra Secretario de Guerra y Marina. Ya restaurada la república apoyó con las armas a los campesinos opositores a Juárez, por lo que fue hecho prisionero y condenado a morir, evento que no se cumplió por la intervención del General Don Porfirio Díaz, otro de los grandes personajes de ésta batalla del 5 de mayo.

Don Ignacio Zaragoza, nace en 1829 en la Bahía del Espiritú Santo, Texas (cuando era provincia mexicana). Inicia su carrera militar en 1853, y en 1862, es el General Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas Mexicanas en la Batalla del 5 de Mayo, en la que se cubrió de gloria al derrotar con su ejército al orgulloso ejército francés, el mejor de aquellos tiempos.

Los pormenores del desarrollo de la batalla del 5 de Mayo, los conocemos, se desarrollaron de una manera bastante desventajosa para el ejército mexicano, pero éste supo imponerse y ganarle la batalla al Ejército francés en aquella fecha memorable para las armas y para el pueblo mexicano.

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