April 28, 2000


Hispanic Radio Network/La Red Hispana
LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Yhamel Catacora

Mis Padres, ¿Mis Verdugos?

Una zurra, una paliza, una tunda son palabras que, especialmente, los que hemos vivido más de un par de décadas podemos relacionar perfectamente. Y aunque muchos podemos recordar con una picaresca sonrisa las nalgadas que provocaron una que otra travesura infantil, no son nada graciosa las torturas a las que son sometidos millones de niños en todas partes del mundo.

En su más reciente reporte sobre el abuso infantil, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, dice haber recibido aproximádamente tres millones de denuncias de posibles maltratos hacia menores. Lo más terrible de todo es que en el 80% de estos casos, los padres son los agresores.

Los golpes, son sola una pequeña porción de lo que constituye el abuso de menores, que puede ser físico, mental, emocional o sexual. La negligencia en el cuidado, en la manutención, en la educación, el bienestar en general, son también un crimen.

Año tras año instituciones que velan por el bienestar infantil alertan a la opinión pública de estas leyes, ofrecen alternativas a la disciplina corporal, y tratan de formar un nuevo patrón para las familias nuevas, sin embargo, siempre hay quien burla o ignora la ley.

Prueba de ello son los casos que dan cuenta los medios de comunicación y que estremecen. Uno de ellos es el caso del niño de 6 años, a quien su padre encerraba en un guardarropa, a veces por más de 24 horas. El padre abusivo, cuyo cómplice era su esposa, abría el armario, únicamente para untar en la cara del niño sus propios excrementos. Los gritos de socorro del niño se camuflaban con el alto volúmen de una radio. Sólo otra víctima, la hermanastra del niño, de tan solo 14 años de edad, pudo burlar la vigilancia de sus padres y escaparse para pedir ayuda.

La burocracia de un sistema que debe cuestionar los hechos, no hallaba suficientes pruebas para condenar a los verdugos del niño. Finalmente una corte, los condenó a cuatro años y medio de prisión. Hoy en día por lo menos uno de los mal-hechores camina libremente en la calle, libre.

Entre el público, flotan ideas que no se limitan a juzgar al sistema judicial, y por supuesto a los criminales. Pero antes de acusar, debemos analizar nuestra situación personal. ¿Cuánto sabemos sobre el abuso de menores? ¿Estamos seguros que nosotros no estamos violando la ley?

Cuántos hombres y mujeres contraen matrimonio con personas con hijos de una relación anterior. Al unirse al nuevo cónyuge, esa persona debe estar consciente que asume también la responsabilidad de guardian legal. Nadie, en esta situación puede darse el lujo de decir, "no son mis hijos, por lo tanto, no me corresponde su cuidado".

A veces, los latinos tendemos a pensar que las leyes son extremas: que es ridículo que un joven o un niño tenga la osadía de denuncias un coscorrón u otro tipo de castigos que nosotros mismos recibimos cuando niños. Lo que primero debemos tener en cuenta es que los tiempos han cambiado, o mejor dicho, vienen cambiando. Por ejemplo en 1946, apareció un libro a cargo de un joven pediatra, Benjamin Spock, bajo el título Baby and Child Care ó "El cuidado de los niños y de los bebés", que por vez primera aconsejaba a los padres a reemplazar los duros castigos corporales, que entonces eran la norma, con afecto y respeto. El libro del Dr Spock es uno de los libros más vendidos en la historia de este país y que sin duda ha contraído a una especie de revolución social. Lastimosamente también hay gente que se obstina a que una guía le enseñe a disciplinar a sus hijos.

Aunque la tarea de ser progenitor no es fácil, tampoco es fácil ser niño, considerando que ellos dependen de terceros para poner en vigencia sus derechos; lo más difícil de todo es tener que confrontar la dura realidad de que el protector se convierta en verdugo.

Debemos comprender final-mente que nuestros hijos desde el momento que vienen al mundo, forman parte de esta gran raza humana. La primera etapa de la vida es vulnerable a todo tipo de abusos, maltratados y negligencias es por eso que la tarea de reportar esos abusos en una obligación moral por parte de cada uno de nosotros.

Desde 1960 está vigente en los Estados Unidos una ley que obliga a pediatras, cuidadores, y maestros a denunciar a las autoridades cualquier sospecha de abuso de los niños. Si llegamos a ser testigos de un abuso infantil, con nuestro silencio avalamos y nos convertimos en cómplices de ese nefasto y criminal comportamiento.

Abril es el mes nacional para crear conciencia sobre el abuso de niños. ¿Quieres reportar un abuso o simple-mente informarte? La Red Hispana puede proveerte la información que necesitas, llámanos hoy gratis, al 1-888-787-2346.

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