April 26, 2002

Castro Divulga Conversación Privada Con Fox Sobre su Visita a Monterrey

En un fuerte ataque al presidente mexicano Vicente Fox, el gobernante cubano Fidel Castro dió a conocer el 22 de abril la grabación de una conversación privada entre ambos, respecto a la noticia de su viaje de última hora a la Conferencia Internacional de la ONU para la Financiación del Desarrollo, en Monterrey, México, en marzo pasado.

En un momento de la conversación, Fox le pide a Castro, como un favor personal, pronunciar su discurso en la conferencia y no complicarle el día siguiente, así como no hablar del tema de los sucesos ocurridos en febrero en la Embajada de México en La Habana, en la que un grupo de cubanos buscó asilo político, así como no atacar a Estados Unidos ni al presidente de ese país, George W. Bush, en su discurso. Castro estuvo de acuerdo al tratarse de un trato “entre amigos y caballeros”.

En una alocución de dos horas ante la prensa cubana y extranjera, Castro dijo que la promesa de México de no presentar, ni apoyar una reciente resolución en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU que pide la visita de un inspector de ese organismo a Cuba, para que monitoree el tema de los derechos ciudadanos, fue “vilmente traicionada”.

El portavoz del gobierno mexicano Rodolfo Elizondo dijo horas después que “México no graba conversaciones” privadas, ni rompe sus promesas de confidencialidad, y que su país continuaría sus relaciones con la República de Cuba.

En una declaración escrita, Elizondo dijo que “es cierto que en México hay partidos políticos de oposición” que tienen derecho a criticar al gobierno, poderes judiciales separados del ejecutivo, medios de comunicación social independientes a los cuales los opositores tienen acceso, que los opositores tienen libertad para viajar libremente y criticar al gobierno en cualquier parte, mientras que nada de esto “es cierto en Cuba”.

El portavoz dijo además que grabar conversaciones privadas y luego divulgarlas, es algo que está prohibido en México como en todos los países democráticos.

Castro acusó a México también, y en especial al canciller Jorge Castañeda, de aceptar presiones de Estados Unidos para que votara en contra de Cuba en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, Suiza, el pasado 19 de abril.

Respecto a este tema, el portavoz Elizondo dijo que “México sólo había recibido presiones de La Habana”.

El blanco del ataque de Castro, como muchos suponían, fue el canciller Castañeda, para quien el líder comunista cubano tuvo fuertes adjetivos, entre ellos los de “mentiroso” y “descocado”. Diversos analistas señalan que Castro no le perdona a Castañeda haber abandonado el marxismoleninismo y haberse convertido en un crítico de la izquierda radical, así como en un defensor de los derechos humanos.

En la conversación, Fox pide a Castro que esté en México desde la noche antes del evento, asista con él a un almuerzo organizado por el gobernador de Monterrey el día siguiente, inclusive lo invita a que se siente a su lado, se presente en la tribuna de la conferencia en horas de la mañana y luego se retire “a donde mejor gustaras”.

En un momento de la plática, Fox reprocha a Castro que “no es muy de amigos avisar a última hora de que te apareces aquí”.

A lo cual Castro responde: “Sí, pero también yo corro muchos riesgos que nadie corre, usted lo sabe perfectamente bien”.

En la misma conversación, Castro admite que avisó de su viaje con sólo un día de antelación, hecho que según Fox creaba a México “problemas de seguridad, problemas de atención”.

En un momento dado, cuando parecen estar de acuerdo en cómo harían las cosas, Castro le pregunta a Fox en qué más puede servirlo.

“Pues básicamente no agredir a Estados Unidos o al presidente Bush, sino circunscribirnos...”, dice Fox, pero Castro lo interrumpe para decirle:

“Oigame, señor Presidente, yo soy un individuo que llevo como 43 años en política y sé las cosas que hago y las que debo hacer. No le quepa la menor duda de eso, que yo sé decir la verdad con decencia y con la elegancia necesaria. No albergue el menor temor, que no voy a soltar ninguna bomba allí. Aunque la verdad es que estoy en desacuerdo con el consenso ese que han propuesto ahí. No, yo me voy a limitar a exponer mis ideas básicas y fundamentales, y lo haré con todo el respeto del mundo. Yo no voy a tomar aquello como una tribuna para agitar ni mucho menos: voy a decir mi verdad. Y puedo no ir, y la digo desde aquí, la digo mañana por la mañana, así que para mí no es....”

Círculos diplomáticos con-sultados por CONTACTO Magazine consideraron que en lo adelante será muy difícil para Castro tener pláticas privadas, en un marco amistoso, con gobernantes latinoamericanos. Otros han señalado que si Castro graba una conversación privada con un jefe de Estado y luego la divulga, supuestamente haría cosas peores con los ciudadanos cubanos.

Recientemente, el diario Granma, órgano del Partido Comunista de Cuba, publicó fotografías del canciller Castañeda de hace casi tres décadas, mientras presuntamente recibía entrenamiento en un campamento guerrillero latinoamericano en la isla caribeña. Esto ocurrió antes de que Castañeda anunciara a mediados de abril que México se sumaría a un proyecto de resolución auspiciado por varios países de América Latina, para pedir a Cuba en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU que garantizara a sus ciudadanos derechos civiles y políticos.

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