April 22, 2005

Todos somos La víctima

Por Carlos von Son

El impacto del teatro se deja sentir con toda su fuerza con actuaciones como las que efectúan actualmente los estudiantes de teatro en Cal State San Marcos. Bajo la dirección de Marcos Martínez , estos talentosos estudiantes representan la obra “La víctima” en el campus de la universidad. La obra fue escrita en 1976 por el grupo de Teatro La Esperanza de Santa Bárbara. Se presenta en español, y los actores ofrecen información en breves resúmenes históricos tanto en inglés como en español . Sin embargo, la audiencia que no sea hispanohablante no tiene dificultades en entender la trama, y menos aún en sentir las emociones que nos transmiten los apasionados actores.

La obra se centra en la historia de una familia de inmigrantes mexicanos a través de varias generaciones, mostrando así el patrón de conducta injusta y discriminatoria del gobierno estadounidense hacia los mexicanos. La acción comienza con la generación de los inmigrantes que huyen durante la Revolución Mexicana de 1910 y termina durante el activismo político de los derechos civiles de los años setenta. La discrimi-nación irrazonable por décadas, y las oleadas absurdas de expulsión de trabajadores, más el reclutamiento para combatir las guerras insensatas como la de Corea, lleva a la audiencia a identificarse con el sufrimiento que causa en los inmigrantes el desgarramiento familiar y la manipulación de ideologías.

Los mexicanos, como lo han mencionado literatos y pensadores, sobrellevan las tragedias con la risa. Así, la obra tiene mucho sentido del humor, y los actores hacen reír repetidamente a la audiencia. Pero Samuel Mendoza (Omar Yánez), el protagonista de la obra, es separado de su madre en una estación de trenes durante una redada para expulsar a los mexicanos por el gobierno de Herbert Hoover en 1932. Samuel es adoptado por una familia y recibe el apellido Mendoza. De joven es reclutado, y al regresar Samuel de la guerra de Corea se vuelve agente de migración y captura a su propia gente (los inmigrantes) para regresarlos a su país. En una de dichas redadas captura a su madre Amparo Villa (Diana Cabuto). La actuación de Omar Yánez, su frialdad en el escenario y la fuerza de sus decisiones hace temblar a la audiencia, abriendo el camino para que Diana Cabuto logre con sus lágrimas genuinas contagiar a todos los presentes.

Al final nos queda un poco de esperanza, que es representada en la hija de Amparo que se llama Antonia (Nadia Cabuto). Ella se ha involucrado como activista que defiende los derechos de los trabajadores y consecuentemente de los inmigrantes. Nadia Cabuto crea con el personaje una conciencia política exaltada al trascender la superficialidad del consumismo representada por su hermano Meño (Gabriel Morales). Nos hace reconocer que, de una forma u otra, todos somos la víctima.

En fin, la magnífica dirección de Marcos Martínez, y la actuación insuperable de sus estudiantes más la originalidad del escenario ofrece al público una representación digna de verse. ¡En hora buena! Esperemos que haya más teatro en español y de tan alta calidad.

La obra se presentará a las 8 p.m., Abril 22 y 23. en el Edificio de las Artes 111, UC San Marcos. En San Diego, la obra se presentará a las 8 p.m., Viernes Abril 29, en la Biblioteca Publica City Heights Weingart Branch. Más información sobre las presentaciones en San Diego está disponible en el 619/641-6100.

Admisión es $5 para estudiantes y $10 para el público. Las ganancias se destinan para ayudar a sostener el programa de teatro de la Universidad. Para direcciones y/o más información, por favor llame al (760) 750-4137 ó 4150.

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