April 22, 2005

México del Norte
Por Jorge Mújica Murias

Marcianos y terroristas

Durante años, diez para ser precisos, trabajó como técnico de mantenimiento en una compañía de aviación cerca del aeropuerto Piedmont Triad International. Fue piloto naval y tenía licencia como piloto comercial de la Administración Federal de Aviación. Es más, tenía una segunda licencia federal como mecánico aeronáutico.

Se trata de Percy Vega Sr., residente hasta hace dos semanas de Greensboro, Carolina del norte, y ahora residente de la cárcel del Condado de Forsyth, en el mismo estado.

En sus últimos cinco años en Greensboro, Vega se divorció de su esposa, y su hijo Percy Vega Jr. Se graduó de Maestro en Ciencias de la Computación en la Universidad de Agricultura y Tecnología.

Y no es que Vega estuviera planeando  ningún acto terrorista con aviones, pero resulta que era un “illegal alien”, marciano a la mejor, y no tenía papeles de inmigración. Se casó con una residente legal y estaba solicitando su residencia. Por no ser ciudadano, trabajar en una industria de importancia para la seguridad nacional y tener papeles falsos, Vega está en camino a una larga estadía en la cárcel, o si le va bien, a su nativo Perú.

Mil millas al sur, en el Condado de Citrus en Florida, otros siete marcianos ilegales con quien-sabe-qué-intenciones pero a la mejor terroristas, fueron arrestados por atreverse a trabajar cerca de la planta nuclear del Crystal River Energy Complex.

El denunciante de la marciana invasión fue un latino, William Lemus, de origen cubano, quien denunció la violación a la seguridad nacional.

Después se aclaró que solamente uno había entrado a la planta nuclear, tres trabajaban en la cercanía, y otros tres ni siquiera anduvieron cerca.

Para calmar las ansias que los posibles terroristas desataron en la comunidad, Scott Young, Superintendente de Seguridad, reveló que el marciano que entró a la planta “siempre lo hizo acompañado de otro empleado, nunca tuvo acceso a las áreas vitales de la planta y en cada ocasión se le hizo una revisión en busca de explosivos y armas”. El marciano estaba encargado de pintar pisos en la planta.

La porosísima frontera

Y también en Florida, se anunció que por lo menos un terrorista sí cruzó ilegalmente la frontera entre México y Estados Unidos. Así dice el cable que lo anuncia: “El abogado Eduardo Soto afirmó que su cliente está en calidad de “ilegal desde hace más de un mes” en el país. “Entró a Estados Unidos por tierra a través de la frontera con México, como miles de personas lo hacen todas las semanas”, dijo el abogado”.

Cualquiera diría que el anuncio merece por lo menos la movilización de la Guardia Nacional por el terrible riesgo a la seguridad nacional, pero no es así.

El cliente de Soto se llama Luis Posada Carriles, y el si es terrorista confirmado. Estuvo en el ejército gringo en 1963, dos años después de participar en la invasión a Playa Girón en Cuba. En 1967, trabajando para la Agencia Central de Inteligencia, asesoró a los servicios secretos de Venezuela, Guatemala, El Salvador, Chile y Argentina, combatió a los sandinistas de Nicaragua y cometió varios atentados contra embajadas y funcionarios cubanos en la región.

Algunas de sus acciones más famosas fueron varios bombazos en 1997 en varios hoteles en La Habana, que dejaron un turista italiano muerto, los que el espía de la CIA admitió en 1997 al periódico The New York Times.

Pero más fama tuvo su atentado a un avión cubano en 1976, que cubría la ruta Barbados-La Habana y que costó la vida de 73 pasajeros.

Venezuela y Cuba lo buscan como prófugo desde que la ex presidenta de Panamá, Mireya Moscoso, lo indultó después de ser arrestado por conspirar para asesinar a Fidel Castro durante la Cumbre Iberoamericana de 2000.

Pero la entrada ilegal de Posada Carriles no motivará ningún arresto. Por el contrario, es posible que sea premiada con el asilo político, o al menos eso pide su abogado. “Creemos que el señor Posada Carriles merece el asilo político, pues ha servido a los intereses de Estados Unidos durante cuatro décadas”, dice su abogado, quien ya envió la solicitud de asilo a la oficina de Servicios de Inmigración y Ciudadanía en Miami.

Jorge Mújica Murias can be emailed at: mexicodelnorte@yahoo.com.mx

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