April 22, 2005

Canalizando a Harry y a Sally

“A lot like love” maneja muchas similaridades a la premisa del clásico de los ’90.

Por Jose Daniel Bort

1990, Nora Ephron produjo un “splash” de vitalidad al genero de la comedia román-tica cuando puso junta la historia de dos treintañeros neoyorkinos que juraban no comprometerse nunca y mantener su amistad mientras poco a poco se iban enamorando en “When Harry Met Sally”. Era un muy necesario empuje al género y la película será recordada como la comedia romántica para adultos más emocionante de la década.

Quince años mas tarde, el actor Colyn Patrick Lynch decide contar la historia de dos veinteañeros entre los Ángeles y New York que juraban no comprometerse nunca y mantener su amistad mientras poco a poco se iban enamorando en “A lot like love”. Para demostrar su punto de vista, el escritor consigue a Ashton Kutcher y a Amanda Peet en roles similares a los que tenían Billy Cristal y Meg Ryan.

Es bastante conocida la noción que dice “50 es el nuevo 40” en los predios holisticos culturosos de ambas costas. “A lot like love” podría ser exactamente la noción opuesta. “Garden State” el año pasado descubrió “el estado de ansiedad” de los que recién acaban de cumplir treinta, con un estado de nostalgia y una visión pesimista de la vida quizá demasiado pronta para su tiempo de vida.

A pesar de su “rapidez”, esta noción es real en generaciones de jóvenes de las grandes ciudades que se vuelven adultos con inusitada rapidez. “A lot like love” pretende hablarle a esta misma generación, y con timidez e inseguridad (tal como se esperaría en su tono) consigue su propósito.

Kutcher (y volveremos a este personaje dentro del personaje inmediatamente después) es Oliver, un joven “productor de dinero” que se consigue con Emily (Amanda Peet) en un vuelo de LA a NYC y descubre la capacidad de una estupenda amistad y la terrorífica atracción de opuestos.

Los años pasan y Oliver y Emily cruzan sus caminos con frecuencia, donde tienen la oportunidad de comparar resumes, parejas o la falta de ellas, posiciones escaladas en la vida y mucha ansiedad. Lo ocupados que están con ellos mismos les impide descubrir lo que verdaderamente han pretendido durante todo este tiempo: están locos el uno por el otro, en una atracción que tomó todos los años veinte para descubrirse.

Ashton Kutcher está en una liga por si solo. Con apenas 25 años, el actor es considerado desde una broma ambulante de la misma generación a la que pertenece hasta su misma definición del éxito. Los sentimientos de amorodio de este “boy” son grandes. Esto es porque Kutcher es capaz de tener una relación con una mujer quince años mayor, envidia de todas las jovencitas, mientras hace el tonto en TV y cobra una millonada por ello, mientras invierte en restaurantes de lujo en Los Ángeles y se codea con todo el mundo y mientras se burla de ellos en su programa de trampillas (nada menos que en MTV). Kutcher es la definición misma de la angustia veinteañera.

“A lot like love” se desliza en su premisa como los nenes en un tobogán, sin preocu-parse demasiado por las consecuencias. ¿Y de que tienen que preocuparse de todas formas? Tienen apenas veinte años.

A lot like love
Con: Ashton Kutcher, Amanda Peet
Dirigida por: Nigel Cole
Clasificación: PG-13
Chiles: 3 ½ de 5

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