April 15, 2005

México del Norte
Jorge Mújica Murias

¿Y qué tal si?

Hace unos días estuvo en Chicago uno de ésos académicos que nos han agarrado de “migrantillos de Indias”, y han hecho sus carreras en torres de marfil declarando a izquierdas y derechas que somos y como pensamos.

En esta ocasión, el Dr. Jorge A. Bustamante, ex Director Ejecutivo del Colegio de la Frontera Norte, y en estos días asesor de la Fundación Kellog, decidió discutir con sus objetos de estudio el tema del voto de los mexicanos en el exterior, al que Bustamante siempre le ha encontrado obstáculos.

La reunión, vale aclarar, se hizo a invitación del Consejo Electoral Ciudadano Mexicano del Medio Oeste, una organización que formamos desde 1994, cuando aquí en Chicago, capital de México del Norte, nos dio por ponernos a hacer elecciones. Es una organización donde participan PAN, PRI y PRD, pero no es partidista, sino completamente ciudadana. Por así decirlo, es nuestro propio IFE.

En corto, Bustamante nos planteó tres cosas: Que quienes nos han prometido el voto durante años, “incluyendo prominentemente al Presidente Fox, al Secretario de Gobernación, Santiago Creel y varios subsecretarios de la misma dependencia”, cito textualmente, “lo hicieron sin saber cabalmente de lo que estaban hablando”.

Hasta ahí vamos de acuerdo.

Segundo, nos planteó que debíamos negociar el famoso voto, pero no con México, sino con Estados Unidos. Citó textualmente de nuevo: “implica obtener el permiso de Estados Unidos para poner en práctica en su territorio una decisión tomada en México por los órganos legislativos competentes de nuestro país”.

Ahí si que no estamos de acuerdo. El experto argumenta, todo en beneficio de la famosa “no extraterritorialidad de la ley”, que “tal permiso de Estados Unidos tendría que buscarse mediante una negociación bilateral, en la que los mexicanos deberían estar preparados para responder a lo que los estadounidenses pidieran a cambio de tal permiso, que pudiera ser algo que los mexicanos no estuviéramos dispuestos a aceptar”. De hecho, el planteamiento suena como a petróleo por migración, o agua por seguridad fronteriza, o matrículas por licencias o algo así.

La falta de respeto a nuestro derecho

Pero la tercera fue la vencida. Bustamante nos planteó que nuestro voto depende del “apotegma juarista de que el respeto al derecho ajeno es la paz”, porque qué tal si “un tribunal de Estados Unidos se arrogara la competencia para aplicar las leyes electorales de Estados Unidos al decidir una controversia electoral ocurrida en territorio de ese país, que bien podría implicar que un tribunal de Estados Unidos pretendiera decidir sobre el resultado de unas elecciones presidenciales de México ocurridas parcialmente en territorio de Estados Unidos”.

Confieso que ahí si me ganó la risa.

Ese “qué tal” de plano me sacó de onda. En los diez años que llevamos cabildeando por el derecho de los mexicanos en el exterior su derecho al voto, nos habíamos encontrado argumentos absurdos, pero no tanto.

Recuerdo aquél del “peligro de las “redadas masivas de la Migra el día de las elecciones”, argumento usado por el entonces senador Eduardo Andrade para negarnos el derecho propio, deje usted el ajeno. Sin duda, agarrarían más indocumentados si fueran a los conciertos de su ex cuñada Gloria Trevi acá en México del Norte, o cuando Jorge Campos jugaba en el Chicago Fire, y se rompían récords de entrada en el estadio Soldier Field.

Pero los “qué tal” de Bustamante reflejan algo: los encargados de implementar nuestro voto tienen una imaginación que realmente supera la realidad, y la están usando. Lo malo es que en vez de usarla para imaginarse cómo si implementar nuestro voto, la usan para imaginarse “qué pasaría si.”.

Por ejemplo, ¿qué pasaría si todos votamos por el Peje aunque esté desaforado?, ¿qué pasaría si todos votamos contra el PAN porque el gobierno siempre tiene la culpa?, ¿qué pasaría si se la cobramos al PRI por no aprobar el voto teniendo mayoría en el Senado?

Nosotros solo tenemos una pregunta: ¿Qué tal si ya nos dejan votar y vamos viendo en la práctica qué problemas surgen y cómo mejoramos el sistema, igual que se hizo en México?

Email Jorge Mújica Murias a mexicodelnorte@yahoo.com.mx

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