April 11, 2003

Barragán y sus guerreros de hojalata

By: Mariana Martinez

Mediodía del viernes.

Después de media hora tratando de encontrar donde estacionarme corro por los edificios del Palacio Municipal llenos de gente malhumorada por pagar impuestos.


Mely Barragán con “monos-mofle”

La verdad es que hasta ahora ésta es la imagen de tortura al mencionar el Palacio Municipal: ruido, trámites y burócratas.

Al llegar al patio del Palacio Municipal escucho música, y luego observo una mampara pintada de azul turquesa que dice el nombre de la exposición: Guerreros por Mely Barragán.

Por todo el patio se ven hombres de hojalata, mezclados entre las filas, fueron creados de imaginación y mofles.

Ellos inundan Tijuana adornando las fachadas de los talleres de Mofles; existen altos, bajos, niños creados de deshechos de carro, algunos visten ropas viejas y en las fiestas, se disfrazan al igual que la ciudad, de monstruos, brujas, momias, santa claus o duendes.

Algunos, señalan al taller al que pertenecen, eternos “jaladores” de clientes.

Alguien me da un cuaderno de colorear para niños, también realizado para la presentación: sopas de letras, adivinanzas, rompecabezas, pintar por colores…

“Yo me di cuenta de que en mis pinturas estaba creando muchos monos y tenía la necesidad de encontrar su identidad con otros monos… Fui a la calle y me di cuenta de que existían estos “monos-mofle” que hicieron los mofleros en toda la ciudad. Cuenta la artista plástica Mely Barragán – “Dentro de la carrera de Diseño Gráfico en la Ibero mi maestro fue Roberto Castillo y un día en clases hablamos de eso y le comenté que me gustaría hacer algo con ellos, una exhibición”.

Mely, ganadora de la beca FOECA 2002 en la categoría de jóvenes creadores en el área de artes plásticas, se dio a la tarea de recolectar estos monos-mofle por toda la ciudad y de planear con cuidado lo que incluiría en la exposición.

Así, como una manera de acercar a los niños al arte popular decide realizar un cuaderno de actividades para colorear con la ayuda de las Diseñadoras Gráficas Karla Caloca y Miriam Guadiana. Ellas fueron las responsables de darle vida a la visión particular de Mely respecto a los Monos-mofle como una manera de incluir al público infantil en este tipo de trabajos artísticos.

También se acercó a su maestro Roberto Castillo, poeta de Tijuana y profesor universitario con el que ya había colaborado antes, realizando la portada de uno de sus libros. Con Roberto el trabajo consistió en un texto trabajado para la exposición en el que los Monos-mofle tuvieran voz, contaran lo que ven, todo el día parados afuera de sus talleres, trabajando.

“Me interesaba buscar gente que sea poeta, Diseñador gráfico… respetar el oficio de la gente. No porque soy artista puedo hacer lo que sea. Respeto el trabajo de los demás porque espero que respeten mi trabajo como artista plástica” recalca Mely.

La exposición incluye el poema realizado por Roberto Castillo; el libro de colorear para niños; 13 monos-mofle y 4 grabados realizados por Barragán.

Los cuatro grabados fueron realizados en metal con aguafuerte, agua tinta y azúcar y fueron creados como una interpretación gráfica de este arte.

Esta no es la primera vez que Mely Barragán trabaja con personas de algún oficio para crear arte. En otra ocasión se acercó a los zapateros para pedirles ayuda en la construcción de un tapete totalmente de suelas de zapatos; esta experiencia la enriqueció tanto que decidió repetirla al elegir trabajar con los mofleros.

“Ahora en la mañana que pasé por los últimos monos a los talleres me di cuenta de que en muchos, ya están construyendo otros. Porque como estos van a estar en la exposición pues, ese taller se quedaría sin mono, y con él es el que venden.

Es el mono particular, original el que hace que la gente recuerde que ahí está un lugar de mofles. Porque tu vas en tu carro y dices “que bien está ese mono” y por llamativo recuerdas donde está”, dice Mely.

¿Por qué el nombre de Guerreros?

Para Mely, todos somos guerreros de nuestras propias luchas internas. Somos guerreros de esta ciudad; peleamos por comida, por un trabajo, por estacionamiento… tiramos a matar. En Tijuana se lucha.

Además, estos monos también se deterioran, se erosionan, oxidan, como nosotros por dentro, sin advertirlo. Ellos también trabajan, todo el día bajo el sol, para Mely “la armadura de estos guerreros, sería la piel”.

Return to the Frontpage