April 9, 2004

LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Rafael Ponce de León

Las remesas y la inmigración global, un factor de progreso

El secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, pronunció recientemente un discurso ante el Parlamento Europeo en el que se refirió a la situación de los inmigrantes en los países de la Unión Europea ampliada. Su mensaje, puntualiza el estado actual de una cuestión que cobra especial relevancia en momentos en que se están considerando las variables demográficas del mundo en relación con el desarrollo económico-social de los diferentes países.

Al analizar la cantidad de habitantes de la Tierra en términos globales y al cotejarla con las tendencias que se revelan en el comportamiento poblacional de nuestro tiempo se advierte que la tasa de crecimiento mundial, después del tope alcanzado del 2% anual, fue declinando hasta situarse en el 1,4% en los inicios de este siglo.

El promedio que indican las cifras nivela situaciones que son muy diferentes. Así, en las naciones de Europa el crecimiento es igual a cero o acusa cifras negativas, debido al descenso de la natalidad, advertible aún en naciones que antes se destacaron por ser prolíficas, como Alemania, España o Italia. En los países en vías de desarrollo, en cambio, la natalidad —aunque también ha decrecido— se mantiene comparativamente alta, con una tasa de aumento del 1,6 por ciento.

La proyección de estos datos permiten estimar que la población europea disminuirá progresivamente y que los 450 millones que hoy la habitan serán sólo 400 a mitad de esta centuria. Esta reducción de habitantes en las naciones industrializadas anticipa que en un futuro próximo habrá en el llamado “viejo mundo” cierta incapacidad para ir cubriendo los puestos de trabajo y para ofrecer prestaciones de servicios indispensables.

Entre tanto, muchísimas personas provenientes de Asia Menor, Africa y otros continentes continúan viajando a Europa, movidas por el afán de encontrar trabajo, de encontrar perspectivas de un bienestar superior o de dar curso a otras aspiraciones. También existe, como lo experimentamos en nuestro país, una cuota menor, pero muy valiosa, de profesionales jóvenes que buscan las posibilidades de desarrollo personal que su país no les ofrece.

Al observar este cuadro resulta llamativo el distinto rol que asumió Europa, que fue gran generadora de emigrantes en el pasado y que en las últimas décadas se ha convertido en un poderoso polo de atracción para inmigrantes.

Se estima que, desde 1965, se ha afirmado notablemente la tendencia migratoria en el mundo, incrementada en el número de los que se van y en la proporción con que se eligen como lugar de destino determinadas áreas geográficas y ciudades.

Se calcula que los inmigrantes de los últimos cuarenta años son alrededor de 125 millones y que en algunos países han llegado a constituir hasta el 15% de la población. También hay que destacar cómo ha crecido la inmigración femenina, unas veces al abrigo de políticas de reunificación familiar y en otras ocasiones como consecuencia de que los seres humanos van siempre en busca de empleo y mejores condiciones de vida, aunque a menudo deban aceptar luego labores de baja calificación que la población autóctona rechaza. Como bien ha señalado Kofi Annan, los inmigrantes se convierten casi siempre en palancas del progreso y de la continuidad del desarrollo en los países en que se radican. Al mismo tiempo, contribuyen a la economía de sus naciones de origen con el envío de remesas de dinero. En 2002 esos envíos alcanzaron un total de 88.000 millones de dólares en el mundo.

Los países tienen derecho a establecer normas de admisión razonables, pero deben contemplarse —por el otro lado— los beneficios que generan por lo general los inmigrantes, merecedores de mejores formas de integración social y cultural. En un mundo desigual en desarrollo y en posibilidades de vida, las corrientes inmigratorias son puentes que ayudan a equilibrar las diferencias. Y suelen ser, también, un vigoroso aliado del desarrollo.

Los inmigrantes en este país tienen acceso a servicios gratuitos de salud, educación, asuntos de inmigración, asistencia de negocios y muchos más. Para acceder a ellos, llama gratis y en Español a tu Línea de Ayuda al 1-800-473-3003.

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