April 08, 2005

Unidos para poner un alto al odio

Fotos y texto por Luis Alonso Pérez

Minutemen. Ellos se hacen llaman un patrullaje de vecindario ciudadano por la frontera, para muchas personas son un grupo de odio, vigilantes o extremistas. Pero lo que está claro es que cientos de ellos se han movilizado desde todos los rincones del país hacia los pueblos de Naco y Douglas, Arizona, están armados y felices de expresar su odio hacia lo que llaman multitudes de extranjeros indocumentados que inter-minablemente cruzan la frontera estadounidense.

En respuesta, hombres y mujeres de los dos lados de la frontera se unieron el pasado sábado 2 de abril, en el parque Border Field y en Playas de Tijuana para protestar pacíficamente en contra del grupo Minutemen, recordar a los migrantes que han fallecido en su intento por cruzar a Estados Unidos, además, para mostrar su rechazo a la edificación de una tercera barda divisoria entre México y Estados Unidos, proyecto que puede ser aprobado como parte de las nuevas medidas de seguridad nacional para proteger al país del terrorismo.

Activistas, estudiantes y ciudadanos mexicanos y estadounidenses se reunieron con pancartas que decían “no soy terrorista”, “Stop the Minutemen” y “Make friends, not fences”. Además se colocaron cruces de colores en la reja para recordar a los 3200 migrantes que han muerto al intentar cruzar ilegalmente desde que en 1994 se diera inicio al Operativo Guardián.

El evento fue organizado por la organización Ángeles de la Frontera, en coordinación con organizaciones de protección ambiental. Una colaboración con el fin de concientizar a la población sobre los impactos que las nuevas medidas de seguridad pueden tener en el medio ambiente y cómo el miedo, la intolerancia y el odio en la sociedad civil puede plasmarse en un proyecto como Minutemen.

Enrique Morones, fundador de Ángeles de la Frontera expresó que Tijuana y San Diego es una comunidad y no puede tolerar que este grupo continúe operando. “Estos vigilantes y terroristas están violando la seguridad, los derechos humanos y la dignidad de los inmigrantes”.

Los grupos de “vigilantes” violentos no son nuevos, ya que en los ochenta existieron “Grupos de Odio” que cazaban migrantes en esta frontera, en San Ysidro, la Colonia Libertad, y hasta en Playas de Tijuana. Durante la reunión se llamó “tierra sagrada” a la zona cercana a la barda divisoria, ya que a través de los años han muerto varios migrantes en manos de grupos radicales violentos.

También se protestó en contra de la construcción de una tercera barda divisoria, Jim Peugh de San Diego Audubon Society, se manifestó en contra de las propuestas anti-inmigrantes de algunas autoridades federales, con el fin de resguardar la seguridad nacional.

“Desde el once de septiembre nuestros derechos humanos se han visto amenazados en el nombre de la seguridad nacional… ahora puede ser permitido cualquier tipo de barda o barrera. No podemos dejar que se destruya de esta forma el estuario del Río Tijuana”.

Los ciudadanos de ésta frontera continúan incon-formes, así que para este fin de semana grupos civiles de San Diego y Tijuana están organizando un viaje a las ciudades de Naco y Douglas, Arizona, para asistir el 9 de abril a una manifestación pacífica que se llevará a cabo en contra del proyecto Minutemen. Además se participará en una reunión de miembros del Instituto de Mexicanos en el Exterior el 10 de abril, con el fin de discutir los problemas que se enfrentan en la frontera México y Estados Unidos.

Para mayores informes sobre la manifestación en contra del proyecto Minutemen en Arizona o sobre la asociación Ángeles de la Frontera visite su sitio de Internet www.BorderAngels.org

Return to the Frontpage