April 08, 2005

Recordando La Herencia del Papa Juan Pablo II

Gilberto E. Chávez
Obispo Auxiliar
Diócesis de San Diego

En estos días entierran al Papa Juan Pablo II. El fue nuestro guía espiritual por 26 años.

Ahora nos toca recordar sus grandes enseñanzas. El trató de formar a su pueblo en nuestra relación con Dios y con la hu-manidad. Sus enseñanzas se enfocaron en su formación como joven en la cual tenía en su familia un encuentro profundo y relación con Dios. Después en Polonia el sufre la persecusión religiosa y humana causada por los nazis.

Todas sus encíclicas, cartas apostólicas, exhortaciones, cartas generales, homilías, cinco libros y centenares de escritos fueron para encontrar el espíritu de Dios en vida. En otras palabras sentir la presencia de Dios en su propia vida. Este enfoque se palpa claramente de los estudios de mística que hizo de los escritos de San Juan de la Cruz. Toda su trayectoria fue unir al hombre con Dios y sentir en nosotros su obra maestra de la creación. El nos invita a ver la creación como algo sumamente bueno. Así como un padre ama y admira a su hijo, así también Yahvé nos ama y estima.

Después de estar unidos a la verdad de Dios, el padre celestial nos invita a servir al prójimo con amor, cariño y fe. El propósito de la creación es extender los grandes valores espirituales y humanos a toda la creación. Un mundo sin valores es un mundo sin rumbo. Estas son las grandes ideas de nuestro Papa, nuestro abuelito espiritual.

Para llevar a cabo la recreación del mundo el Papa acudió a la Virgen de Czestochowa y de Guadalupe. El fue a Polonia para llevar la paz a ese país y acabar con el Comunismo. Y gracias a su gran esfuerzo el Comunismo cayó como un sistema antihumano. También luchó contra el Capitalismo absoluto que ignora los derechos humanos. El Papa luchó contra todo lo que deshumaniza al hombre.

En sus viajes por todo el mundo fue para llevar la fe y fortalecer la fe del pueblo. El respetó las culturas de cada nación y respetaba las tradiciones de los indígenas nativos y los pobres. El podía ver la presencia y acción de Dios en las culturas. Además sentía mucho los sufrimientos del pueblo.

Para comunicar su fe y ayudar al hombre el Papa aprendió 8 idiomas y leía muchos más para comunicar la grandeza del pueblo de Dios y la grandeza a la cual el hombre está llamado. Para ayudar al prójimo recibía los regalos del pueblo como un sombrero de charro, un zarape. Al dejarse bendecir por los indígenas, el mismo se puso las camisas y objetos de muchas razas para sentir la unidad con todo el mundo. El quiso identificarse con todo lo bueno que el hombre tiene o hace.

Para el Papa lo espiritual debe de formar al ser humano. Y todo cristiano creativo debe de experimentar el poder creativo de Dios y trasmitir ese poder a todo ser humano. Esto significa que seamos una bendición creativa para el prójimo. El ser humano sin Dios es una persona pequeña que vive para la materia.

El Santo Padre nos dejó como herencia los siguientes mensajes:

1).- Dios nos ama y nos invita a unirnos con él para ser una bendición para la humanidad.

2).- El hombre es imagen de Dios y es invitado a ser creativo y espiritual en la reconstrucción de la nueva humanidad.

3).- El desea la paz fundada en la justicia para todo ser humano.

4).- Los valores espirituales deben ser la guía moral para todas las acciones del ser humano.

5).- Dios ama de una manera especial a todos los pobres y nunca los abandona porque es nuestro padre.

6).- Hay que comprender que todo lo espiritual nos indica como usar lo material para el bien de la humanidad.

7).- En las culturas hay que respetar todo lo bueno y pedir que Dios nos ayude a quitar todo lo que no es bueno.

8.- Su relación con todas las otras religiones fue ejemplar y positiva. El veía la presencia de Dios en todas las creencias religiosas. Esto no significaba que todas las religiones sean iguales sino que respeta todos los derechos de toda religión de unirse con Dios para vivir los valores espirituales en la humanidad.

Que ésta herencia no caiga en tierra seca sino en tierra fecunda.

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