April 4, 2003

La licencia de conducir: para que se respete el derecho al trabajo

Por: Emmanuelle Le Texier

La influencia política de las comunidades migrantes en los Estados Unidos tienen un potencial de presión cada vez mas fuerte sobre los gobiernos estatales estadunidenses. Apoyados de manera implícita por los gobiernos de sus países de origen, las comunidades mexicanas y guatemaltecas en particular han dado voz a muchas demandas para proteger y garantizar los derechos mínimos de los que se encuentran sin estatuto legal en los EEUU. La matrícula consular, éxito de la politica exterior mexicana está dando sus frutos para los Guatemaltecos, especialmente en San Diego donde vino el consulado móvil guatemalteco a expedir matrículas a sus conacionales. El poder obtener la licencia de conducir sin demostrar pruebas de estatuto migratorio es otra de las luchas que se han desarrollado desde más de un año en California, y en casi todos los Estados de la República americana.

En California, el gobernador Gray Davis ha vetado la propuesta de ley que hubiera permitido obtener la licencia de conducir sin requerimiento de prueba de estatuto migratorio legal. El veto ocurrió justo antes de las elecciones de noviembre 2002 y le quitó a Gray Davis el apoyo de muchos electores latinos y del Caucus Latino. No obstante, el senador Gil Cedillo (Demócrata- Los Angeles) acaba de introducir una nueva propuesta de ley, la SB60, que fue aprobada el 1ro de abril por el Comité del Senado de California. Para poder aplicar para una licencia de conducir, se requería que el aplicante tuviera un número de seguro social o un número federal de identificación individual de contribuyente (taxpayer). La presión ejercida por diferentes organizaciones latinas será imprescindible para convertir la propuesta en ley.

El debate sobre la licencia de conducir que existe en varios estados demuestra la fuerza creciente de los migrantes indocumentados que forman parte de grupos como LULAC, AFL-CIO, o localmente en Vista por ejemplo de Hispanos Unidos en los Estados Unidos.

En Kentucky, una propuesta de ley presentada en enero de 2003 por el Demócrata Jack Coleman ha sido rechazada por la asamblea. Pero una enmienda ha creado un comité de reflexión para encontrar solución que permita el obtener licencia, asi como en Maryland. Obtener la licencia, sin tener que justificar su estatuto migratorio equivale a garantizar la protección de los derechos humanos: el derecho al trabajo para las personas que contribuyen a la economía del país donde residen y de su país de origen; el derecho a mejorar la seguridad en la carretera al tomar la prueba de manejo y el poder asegurar su automóvil para el beneficio de todos los usuarios de carreteras; el derecho al movimiento; y el derecho a no ser discriminado cuando uno aplica a trabajos. En Arizona, el Senado ha rechazado la propuesta 1152 presentada por Pete Rios. En Texas, el gobernador Rick Perry ha vetado la propuesta del Democrata Miguel Wise. Sin embargo, en Phoenix como en Houston, nuevas estrategias han brotado: marchas al frente del capitolio, una huelga de hambre, etc. Los organizadores quieren colectar firmas para presentar la propuesta en referendum.

En contra de esta ley, se encuentra sólo un argumento: preservar la seguridad del país en tiempos de lucha en contra del terrorismo. El 23 de marzo, el gobernador Mark Warner (Virginia) ha aprobado una ley que requiera pruebas de residencia legal y que dé al DMV un acceso a una base de datos de inmigración para autentificar los documentos, tanto como el gobernador Pawlenty (Minnesota), argumenta que los terroristas que fomentaron el 11 de septiembre habían obtenido licencias de conducir en Virginia y en Florida. Este argumento es debatido, ya que integrar los datos personales, con huella digital, foto, y otros requisitos ayudan de hecho a verificar la identidad de las personas y facilitan el trabajo del Homeland Security Department. Además, en Illinois por ejemplo, grupos de empleadores están notando los efectos económicos negativos de estas propuestas. Afecta tanto la mano de obra sin documentos, como gente con estatuto legal pero sin permiso de trabajo (estudiantes, familiares y parejas de residentes legales). Familias preferirían establecerse en New Jersey donde todos pueden obtener una licencia de conducir que en Illinois, como en New Mexico y en otros 22 estados, no se requieren pruebas de estatuto migratorio. Esto es lo más alentador para que las organizaciones latinas y que la parte más marginada de los migrantes, los que no tienen residencia legal, sigan presionando a los gobiernos estatales para el respeto del derecho básico al trabajo.

Ms Le Texier es un candidato PhD en el Centro de Estudios EU-Mexicanos en UCSD.

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