April 2, 2004

Comentario

Buenas intenciones, mal tino

Por Jorge Mújica

México del Norte

Uno de esos diputados con iniciativa, el perredista de Michoacán Francisco Mora Ciprés, anda promoviendo un nuevo programa Tres Por Uno. Propone el michoacano un programa productivo y de inversión que involucre a los gobiernos federal, estatales y municipales, para aprovechar un porcentaje de los casi 15 mil millones de dólares anuales de remesas que envían paisanos que trabajan en Estados Unidos a México.

En español más clarito, el diputado propone lo que nosotros los migrantes ya hemos propuesto hasta el cansancio, usar las remesas para proyectos productivos, en vez de para el gasto directo.

Según dicen los que saben y opinan de estas cosas, aproximadamente 92 centavos de cada dólar que mandamos a México del Sur se gasta inmediatamente. No es que nuestros familiares sean despilfarradores, sino que tienen que comer. Y pagar el gas, la luz, el agua, el teléfono, el transporte y ésas cosas que dicen que sirven para vivir.

Parafraseando a Chava Flores, del poquito sobrante se calcula que cuatro centavitos más se van para algo que pomposamente se llama “mejoras estructurales”. Traducido, quiere decir desde ponerle una ventana nueva a la casa, hasta echarle un segundo piso.

El resto, tremendos cuatro centavos de cada dólar, se “invierte productivamente”. La inversión, en algunos casos, es poner un changarrito en la esquina y vender lápices y cuadernos, pero dicen los que saben que en la mayoría de los casos significa comprar dos gallinitas para vender los huevos.

En este contexto, el diputado Mora propone un “programa donde un porcentaje entre el seis y siete por ciento de las remesas que envían los mexicanos sea utilizado para proyectos productivos en los municipios de mayor expulsión de migrantes”. Mora, cabe decirlo, es miembro de la Subcomisión Especial de Remesas de la Cámara de Diputados. Para empatar esta lana, “los tres niveles de gobierno aportarían un porcentaje similar para crear una bolsa importante de recursos, que irían a programas productivos, de infraestructura y empleo a esas regiones.

Blanco equivocado

Desafortunadamente, las buenas intenciones están dirigidas a la víctima, no al culpable.

El año pasado, un millón y medio de familias recibieron remesas de parte de unos 25 millones de migrantes en México del Norte. Mandamos, dicen, más de 14 mil millones de dólares, y este año mandaremos mil millones más. Además, claro, de nuestra contribución en los programas oficiales del Tres por Uno, de que somos el 60 por ciento del turismo en México y de que cada migrante, cuando va para allá le deja una lanita extra a la mamá en puro efectivo que no se registra.

Y falta otra lana por registrar. Si los cálculos son correctos, entre Western Union, Money Gram, Orlandi Valuta y las tiendas Electra, nos sacamos del bolsillo mil 500 millones de dólares que nunca llegaron a nuestras familias. Y no son chilaquiles. Es una cantidad aproximadamente igual a la de la inversión física anual de Pemex. Es más que el presupuesto de diez departamentos del gobierno del Distrito Federal. Es igual al Fondo de Aportaciones para la Educación Básica y Normal de 2003.

El dinero se pierde, principalmente, en las comisiones por mandar la remesa, las comisiones por recibirlas, el tipo de cambio del dólar. Y una buena cantidad, aunque difícil de calcular, se pierde porque en las tiendas Electra, denuncian los paisanos, le dicen a nuestra gente que “no hay cambio”, “no hay efectivo”, y que mejor se lleven la plancha, la licuadora o la televisión.

Dicen las malas lenguas que la nueva modalidad es entregar “vales” en vez del dinero de las remesas, con las cuales el familiar del paisano puede comprar con descuento “la próxima vez”.

Con todo respeto al diputado Mora, repetimos nuestra propuesta de años: en vez de ver cómo le hacen para sacarnos más lana, traten de ver cómo Electra y Western Union nos sacan menos lana. Claro que es más fácil sacárnos el dinero a nosotros, pero no es lo más justo.

A la mejor el tema exacto no le corresponde a la Comisión de Población, Fronteras y Asuntos Migratorios, de donde depende la Subcomisión de Remesas, pero igual le corresponde al Congreso. Es más, lo que nos ahorren, lo podemos invertir como ustedes propongan.

Jorge Mújica mexicodelnorte@yahoo.com.mx

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