May 1, 2009

Piden destitución del jefe de policía de Escondido

Activistas y abogados civiles señalan las políticas de esa corporación están perjudicando a la población hispana que ha perdido la confianza en la policía

Por América Barceló Feldman

ESCONDIDO — Nuevamente la ciudad de Escondido se encuentra en el ojo del huracán dentro del controversial tema de la inmigración debido al inminente problema de confianza entre la policía y la población hispana por los retenes policiacos y las ordenanzas que el gobierno municipal ha querido aprobar y que afectan a este sector.

Un día antes de la reunión del cabildo de Escondido la semana pasada la organización activista El Grupo junto con representantes del de la Unión de Libertades Civiles (ALCU) presentaron al gobierno y gerente de la ciudad una serie de peticiones para cambiar las políticas y prácticas de la policía de Escondido.


Jim Maher policia de Escondido con la coordinadora de Hispanic Community Outreach, Leticia Garduno.

“Les pedimos que remuevan al jefe de policía porque sus políticas sobre retenes de tráfico están afectando negativamente a los residentes hispanos que no se sienten bienvenidos en la ciudad donde viven; esta situación ya no se puede mantener”, dijo Víctor Manuel Torres, vocero de El Grupo.

De acuerdo a El Grupo las acciones implementadas por el departamento de policía tienen como blanco a la población latina, ya que el objetivo de los retenes es revisar licencias de manejo, que muchos hispanos no tienen y por ello sus autos son confiscados, pagan multas altas, y además en ocasiones se llama a los agentes de inmigración y las personas son deportadas.

La conferencia de prensa tuvo como objetivo dar a conocer los ejemplos de los ya numerosos casos de hispanos que por las malas políticas y prácticas de la policía la población ya no tiene confianza en esa corporación lo cual representa un grave peligro para toda esa ciudad.

“Queremos que el gobierno de la ciudad analice las políticas de su corporación policiaca, no se trata solo del jefe de la policía sino de cómo los oficiales llevan a cabo sus prácticas creemos que es muy grave que la población ya no tenga confianza en ellos, es por eso que estamos dando sugerencias para que esto cambie”, dijo Andrea Guerrero, directora de Política ALCU San Diego.

De acuerdo a representantes de El Grupo el excesivo número de retenes en Escondido se deben a políticas obsesivas del jefe de policía Jim Maher que están siendo negativas porque están afectando a la población hispana y migrante.

“Son muchos los retenes que se realizan en áreas donde hay más hispanos, esto está provocando que esa comunidad, sobre todo los indocumentados se sientan atemorizados, y ya no quieren denunciar crímenes, tienen miedo a ser cuestionados por su estado migratorio que les puede causar la deportación”, dijo Torres.

Para El Grupo, el número de retenes son excesivos, pues se realizan entre tres y cuatro veces al mes, lo que equivale a 40 al año, y que no han demostrado buenos resultados como dice el jefe policíaco.

En la conferencia de prensa El Grupo presentó el testimonio de tres familias que narraron como la policía de Escondido ha trabajado con agentes de inmigración, lo cual ha hecho que la gente no tenga confianza en las autoridades para reportar otros crímenes.

“La manera en que el jefe maneja los retenes se ven como anti-migrantes, esto hace que la gente ya no crea en la policía, es muy grave que testigos de crímenes se estén quedando callados, como el caso de una joven de 14 años que fue violada y su familia prefirió irse del lugar para no ser cuestionados por policía, o las tres adolescentes que trataron de secuestrar, sus padres no reportaron nada por miedo a que les pregunten su estado migratorio”, añadió Torres.

Aunque El Grupo fue acompañado por miembros de ACLU estos dijeron que no se están realizando ninguna demanda civil, pero que están investigando y siguiendo de cerca los casos que la población reporta, además que trataran de hablar con representantes del gobierno para que se acepten sus sugerencias.

“Por ahora no queremos especular sobre el futuro, no tenemos contemplada hacer demandas civiles, tengo esperanza en tener diálogo con autoridades para buscar que las prácticas de la corporación cambien, para que la población confie en ellos, queremos que el jefe de policía no refuerce leyes de inmigración, ese no es su trabajo, sino el de proteger a la población contra criminales”, enfatizó Andrea Guerrero.

Asimismo, Guerrero dijo que está pidiendo que las conversaciones en los retenes sean grabadas, para así asegurar que los agentes no se basan en apariencias para detener a la gente o para preguntar por identificación y estado migratorio.

“El jefe se ha negado hacer esto, no sabemos porque, si no tiene nada que esconder debería dejar que los oficiales sean grabados cuando detienen a la gente en un reten, porque no sabemos cuáles son sus prácticas para determinar a quién llevan a la jefatura para tomarle huellas y su identificación”, manifestó Guerrero.

CONFIANZA HISPANA

En tanto que el jefe de policía Jim Maher desmintió las acusaciones de El Grupo de tener políticas anti-migrantes, y aclaro que tanto la población como gobierno municipal saben que su único objetivo es dar seguridad a la población.

El jefe explicó que actualmente está tratando de ganarse la confianza de los hispanos acercándose a ellos en visitas a escuelas, casas, realizando conferencias y colaborando en eventos y con líderes comunitarios.

“La gente sabe que los estamos protegiendo, el gobierno apoya mis políticas, El Grupo es el que no me deja llegar a la comunidad latina, pues les dicen cosas que no son ciertas, pero yo los invito a trabajar juntos por el bien de todos los residentes de esta ciudad”, enfatizó Maher, durante un evento comunitario.

Maher ha dado a conocer en múltiples ocasiones las políticas de su corporación, para lo cual actualmente está acercándose a la población hispana para explicarles la razón de los retenes y para pedirles que confíen en la policía.

Para ello cuenta con una coordinadora de contacto comunitario Leticia Garduño que está dedicada a hacer el contacto con la comunidad hispana.

“Si fuera cierto que el jefe es anti-migrante no me hubiera contratado; yo soy latina hija de padres migrantes, él está interesado en acercarse a nuestra gente, que ellos tengan confianza en nosotros pues lo único que buscamos es mantener la seguridad en las calles reforzando las leyes”, señaló Garduño.

Asimismo, el jefe desmintió las acusaciones de El Grupo de que los retenes no están funcionando y que las estadísticas de estudios presentados demuestran que están siendo efectivos para asegurar las calles de Escondido.

“No somos la única ciudad que refuerza leyes de tránsito con retenes, que si tienen resultados positivos, los últimos años han disminuido los choques, atropello de peatones, hemos detectado conductores ebrios y con licencias suspendidas que no deben de manejar pues son un peligro”, enfatizó el jefe

Maher explicó que los retenes no son dirigidos a un sector en particular de la población, sino a todos los conductores que circulan por Escondido, los sitios donde se llevan a cabo estos dependen del tráfico, horarios con más congestionamiento, por ello se realizan en zonas comerciales, de negocios, escuelas, y mayor tránsito vehicular.

“Nosotros no llevamos un registro demográfico, porque no estamos buscando a un sector específico de la población, nos basamos en el número de vehículos en calles principales y de mayor congestionamiento”, especificó.

Con respecto a este punto el vocero de El Grupo dijo que debido a que la policía no lleva un control demográfico de personas que son detenidas en los retenes esto dificulta una acción legal contra el jefe.

“Definitivamente sí son legales los retenes, y desgraciadamente no podemos obtener las estadísticas concretas pero esto no nos impide saber que la gente más afectada son hispanos, ya no podemos seguir así y las autoridades tienen que hacer algo”, manifestó Víctor Torres.

GOBIERNO EN ALERTA

Por su parte, la regidora Olga Díaz, dijo que este tema es muy delicado y que requiere neutralidad, por lo que ella considera que su participación es como mediadora entre ambas partes.

“No he hablado con ALCU, pero sé que ya hay un disgusto muy grande entre la población latina contra el jefe de policía y sus políticas, ya es algo que el gobierno de la ciudad no puede ignorar”, dijo Díaz.

La primera mujer hispana que funge como regidora en Escondido mencionó que su posición le permite recibir mensajes de ambos lados, por ello sabe que es fundamental buscar el lado neutral de este problema.

“Yo voy a buscar el diálogo, tengo que hablar tanto con ALCU, El Grupo y el jefe de policía porque debemos de buscar una solución, voy a tratar de que mis compañeros regidores reconozcan lo que está pasando,” señaló.

La regidora Díaz dijo que el problema con el cabildo es que tres regidores apoyan las políticas del jefe porque están convencidos que son el mejor camino para reforzar las leyes y mantener la seguridad en las calles.

“El problema es que los regidores Sam Abed y Marie Waldron apoyan estas medi-das, Dick Daniels está en medio al igual que la alcaldesa Lori Holt Pfeiler, que buscan la seguridad de los residentes de Escondido”, manifestó Díaz.

La regidora explicó que por ahora el cabildo no se ha reunido para tratar sobre las peticiones de El Grupo y de ALCU sobre las políticas del jefe de la policía, sino que están tratando de resolver el conflicto de salarios entre el municipio y la asociación de policías.

“Nos sorprendieron estas peticiones de ALCU y El Grupo, el cabildo no está pensando en correr al jefe, o tiene planeado hablar de sus políticas, pero yo voy a iniciar el diálogo para encontrar soluciones”, explicó.

Díaz dijo que va a hablar con el administrador de la ciudad para ver la manera de cómo se puede trabajar con el jefe de policía para que cambie sus políticas y ya no dañe a la población hispana.

“Debemos recordar que son muy válidas las observaciones de ALCU, no podemos ignorar que es un problema grave que la gente no confíe en la policía”, recordó la regidora.

La regidora señaló que la imagen del jefe de policía entre la población hispana es negativa, pues sus políticas sobre retenes se ven como racistas y no le ayuda a ganarse la confianza de ese sector.

“El problema es que los retenes se ven perjudiciales para los hispanos, y como los grupos anti-migrantes lo aplauden y esto le da mala imagen al jefe, por eso es necesario que haya diálogo entre ambas partes por el bien de nuestra ciudad”, puntualizó.

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