January 23, 2009

Comentario:

No pierda su casa

Por José R Uzal

Hay mas de 2 millones de viviendas bajo ejecución hipotecaria (foreclosure) a causa de las hipotecas sub-estándar. Todas y cada una de estas ejecuciones tiene una familia detrás en estado caótico. Los hispanos tienen solo un 10% del patrimonio que tienen los americanos blancos. La mayoría de los hispanos tenían una baja probabilidad de calificar para las tasas de préstamos estándar por falta de historial de crédito y por tener ingresos mucho más bajos que los blancos. Los préstamos hipotecarios que obtuvieron los hispanos eran principalmente en el mercado sub-estándar. Los bancos, prestamistas y corredores otorgaron hipotecas que no tenían justificación por el riesgo y los términos. Por lo tanto un alto porcentaje de esas ejecuciones son contra hispanos.

La profundidad del problema que las hipotecas sub-estándar esta causando en los mercados de valores mundiales y en la economía de EE.UU. no es todavía evidente. Lo que si esta claro es que los hispanos fueron los últimos en llegar a ser dueños de sus hogares y están en peligro de ser los primeros en perderlas.

Esta situación ha creado un nuevo timo. Las empresas que prometen salvar las propiedades, negociar con el prestamista los términos de la hipoteca y permitirle a los propietarios salvar su crédito y su casa. Todo esto por una cuota inicial entre $1,500 y $2000 y costos adicionales según las negociaciones progresan. La realidad es que los bancos no tienen intención de negociar con nadie y si lo hacen es solo a través de un abogado o los representantes de un programa gubernamental.

El Congreso y el Presidente continúan sugiriendo programas para salvar a los prestamistas y a los compradores internacionales de hipotecas sub-estándar. Como siempre están culpando a las víctimas por hacer todo lo posible para tener un hogar propio y no a los prestamistas que actuaron con dolo y mala intención. La salida de esta crisis no esta en sacarles las castañas del fuego a los prestamistas. La solución esta en salvar a los compradores ayudándolos para que no pierdan sus casas.

El Presidente Bush estableció una meta en el 2002 de 5.5 millones de propietarios minoritarios. Si el Presidente Obama quiere resolver el problema debe ordenar una moratoria en las ejecuciones hipotecarias, continuar la meta de hacer propietarios a las minorías y no permitir el timo de empresas que alegan poder resolver el problema de la ejecución bancaria.

Pase lo que pase, nosotros los contribuyentes vamos terminar pagando los platos rotos. Por lo tanto tenemos derecho a pedir que la ayuda le sea dada a las víctimas y no a los victimarios.

José R. Uzal (uzal@msn.com) escribe para el Latino Semanal., West Palm Beach FL, sobre temas de interés para los hispanos parlantes.

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