January 9, 2009

Comentario:

Requiem de los periódicos

Por José Uzal

Tener acceso a periódicos, es libertad. Tener periódicos de buena calidad es una bendición. Leer periódicos es una religion.

Estamos siendo testigos de la muerte de los grandes diarios de esta nación. Las ventas de publicidad en las grandes cadenas de comunicación han bajado más que las viviendas. Las escuelas públicas no enseñan a leer y los estudiantes que se gradúan, se incorporan a la gran mayoría que recibe las noticias por la television. Diariamente aumenta el número de personas que entran a la red cibernética y abandonan la televisión y los periódicos. Encima de todo esto los costos de producción, el papel y la distribución continúan aumentando vertiginosamente. En el presente clima económico la solución a estos problemas se desvanece y el resultado es el cierre, la venta y la bancarrota.

Hoy en día, la información es tan rápida y accessible que los periódicos, como las guías telefónicas o los catálogos, son obsoletos el mismo día que terminan de imprimirse. Los anunciantes al descubrir que los grandes diarios ya no producen los resultado deseados se dirigen a la red y a los periódicos que sirven un nicho en el mercado tales como los grupos étnicos, los vecindarios, la farándula y los deportes.

Aparte de las realidades anteriormente expuestas, la presente situación en que se encuentran los grandes diarios ha sido causada por ellos mismos. En Inglaterra, nación del primer mundo, con las mismas facilidades y los mismos problemas que tienen los EE.UU., la prensa está en pleno apogeo. No la afecta la red, el bajo nivel educativo de las masas, ni la television.

La diferencia es que la prensa en la Gran Bretaña es independiente y toma en serio su papel de vigía del sistema. No hay escandalo que no se reporte, no hay corrupción que no se exponga, no hay hipocresía que no salga a la luz y no hay vacas sagradas que no se pueden tocar. Los periodistas saben escribir, los reporteros conocen su trabajo y la gerencia mantiene la linea editorial separada de las operaciones de mercadeo. Pero lo más importante es que los grandes diarios de Inglaterra son independientes. No son parte, como los diarios de Estados Unidos, con honrosas excepciones, de grandes cadenas.

Las grandes cadenas periodísticas controlan, diarios, radio, television y cable. El producto es la noticia sin controversia la cual se puede distribuir por todos los medios de comunicación sin tener problemas legales o gubernamentales.

El pueblo norteamericano no es estúpido. No se requiere de una gran educación para darse cuenta que los grandes periódicos de la nación ya no son los perros vigías del sistema. Hay una gran cantidad de escándalos que no se reportan, la corrupción no se investiga ni se expone, la hipocresía no sale a la luz y hay vacas sagradas que no se pueden tocar.

Nos enfrentamos actualmente a la crisis económica más grande de los últimos 70 años. La prensa no sabe o nos dice por qué llegamos a este punto, quién fue el culpable y quién va a pagar los platos rotos. Las guerras de Iraq y de Afghanistan han desaparecido de la primera plana de los grandes rotativos. No hay reporteros investigadores que describan la realidad de la presente situación por la que está pasando el país.

El requiem de los grandes rotativos lo están escribiendo ellos mismos. No es la televisión, la red cibernética o la economía la causa de sus problemas. La desaparición de los grandes diarios está siendo causada por éstos, por haber abandonado los deberes de la prensa en una sociedad democrática. Sin una prensa libre, agresiva e independiente no puede haber libertad.

José R. Uzal (uzal@msn.com) escribe para el Latino Semanal., en West Palm Beach FL, sobre temas de interés para los hispanos parlantes.

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