January 9, 2009

Traerá 2009 alto a la violencia?

Por Mariana Martínez

Con la entrada del 2009 se cumplen ya dos años del llamado “Operativo Tijuana”; La llegada a la ciudad de fuerzas federales para apoyar en la lucha contra el crimen organizado, pero los hechos arrojan pocos logros y muchos riesgos en esta estrategia federal.

Según estadísticas de fin de año proporcionadas por el gobierno del estado, en todo Baja California se registraron 1,222 ejecuciones vinculadas con el narcotráfico; 880 de estas solo en la ciudad de Tijuana.

En estas cifras, no se cuentan dos asesinatos ocurridos mientras las autoridades rendían su informe, ni las 25 víctimas inocentes, que murieron durante diversos ataques a lo largo del ano.

Esta cifra es una de las más altas del país, donde el cálculo de las vidas perdidas por la violencia del narcotráfico llego a los 6 mil 756 ejecutados en el 2008.

Solo Chihuahua y Sinaloa, con 2,300 muertes y 1,200 respectivamente, superan a Baja California en cuanto a homicidios violentos.

Según el Secretario de Seguridad Pública del Estado, Daniel de la Rosa Anaya, se arrestaron durante el ano a 5,287 personas, de las cuales apenas 510, -alrededor del 10%- han resultado en una orden de aprehensión en su contra.

Terminando noviembre, en el que hubo 210 ejecuciones en Tijuana, cuatro de las delegaciones de Tijuana quedaron bajo mando de los federales, mientras 300 agentes de la policía municipal eran concentrados para “re-entrenamiento”.

Las cifras dejan en claro que con las fuerzas militares no han llegado ni la paz ni el control prometidos, conforme las fuerzas federales tienen contacto con los civiles, lo que ha surgido son casos de abuso de autoridad.

Justo el pasado 25 de diciembre, una reportera y un camarógrafo de la cadena Telemundo, fueron detenidos por elementos de la Policía Federal mientras hacían tomas de la ciudad.

La reportera Claudia Orozco y su camarógrafo, Alberto Aranda, del Noticiario Telemundo Canal 33, se encontraban cerca del mediodía del jueves 25 de diciembre haciendo tomas en video de la ciudad en la terraza del hotel Marriot, aledaño al hotel que desde hace unos meses funge como improvisado cuartel de los agentes de la Policía Federal.

Según narró la reportera, al menos 20 agentes con sus armas largas a la vista los detuvieron, reclamando que estuvieran grabando, bajo el argumento de que podrían estar tomando las actividades y rostros de los uniformados.

“Luego de identificarme plenamente, ofrecí mostrarles las tomas que hicimos, sobre los estragos de la lluvia” narró Orozco, “pero querían revisarme; no me deje, querían quitarme el equipo; no me deje, querían quitarme el teléfono; no me deje y fue entonces cuando se subieron la camioneta y le dijeron a Alberto “manéjale” hasta el patio del hotel”.

Orozco, quien lleva al menos una década trabajando como periodista en esta frontera, relató, cómo ya en el hotel los agentes les exigieron que entregaran el material grabado y catearon el vehículo de la estación, presentándolos ante un oficial que se identificó como “comandante Peralta”.

No fue hasta 20 minutos después, que un segundo camarógrafo de la estación fue enviado al hotel por ejecutivos del canal, que la reportera y su camarógrafo fueron dejados en libertad.

Ni un mes después de esto el periódico Frontera, revela hoy una serie de fotografías donde agentes de la Policía Federal torturan a dos hombres detenidos.

En la serie, se observa como tres agentes de la Policía Federal someten a dos jóvenes, obligándolos a desnudarse para luego sumergirlos en las aguas de la canalización.

La detención sucedió a las 17 horas del 6 de enero, cuando alrededor de 20 agentes de la PFP, ingresaron en la canalización del Rio Tijuana, donde autoridades municipales estiman que viven al menos 500 indigentes, la mayoría adictos a las drogas.

En las fotografías se observa uno de los agentes patea la ropa del joven y luego le sumerge la cabeza bajo el agua helada de la canalización.En una de las fotografías se aprecia incluso como el agente mantiene la cabeza del joven bajo el agua con su pie.

Ni las fotos ni la nota que las acompaña, fueron firmadas, en su lugar llevan la firma “Redacción Frontera”, utilizada al tratar temas sensibles o que podrían traer represalias.

Víctor Clark Alfaro, antropólogo y director del Centro Binacional de Derechos Humanos, considera que la presencia cada vez más común de agentes federales, combinada con el clima enrarecido de la ciudad de Tijuana, han creado una situación peligrosa para los derechos humanos.

“Las autoridades sospechan de cualquier persona: Elementos del crimen organizado se han disfrazado de choferes de calafias, taxistas, paleteros, trabajadores de la CESPT... por lo que me parece que el nivel de sospecha no es injustificado por parte de la autoridad” dijo Clark.

Pero el activista y académico calificó como abuso y atentado contra la libertad de expresión el que se le pida a un periodista que se borre material recopilado, como lo es también desnudar a detenidos.

“Lo preocupante es que estos abusos y arbitrariedades con el pretexto de la guerra contra las drogas, sean cada vez más comunes y sectores de la sociedad estén dispuestos a tolerarlos como el “precio” para contener la violencia,” agregó.

En el 2009 entran en vigor nuevas leyes de rentas, celulares, así como los juicios orales a nivel nacional, diseñados para hacer más expedita la justicia y coartar el brazo financiero del crimen organizado.

Pero la violencia no solo se contiene en México, en el informe titulado Evaluación Nacional sobre la Amenaza de las Drogas, elaborado por el Centro de Inteligencia de Narcóticos del Departamento de Justicia de Estados Unidos, se plantea que el narco mexicano es una grave amenaza.

Lorenzo Meyer, uno de los principales analistas políticos en México, dijo recientemente a la revista día siete, que considera que la prioridad del nuevo presidente Obama, es sin duda la depresión económica, la salida de Irak y el problema de Afganistán.

“El narco es una parte secundaria”, considera el analista,” aunque tiene dos motivos para prestarle atención: El hecho mismo que existe un mercado en Estado unidos y que el narco supone inestabilidad en México y la estabilidad mexicana es un interés constante para los estadounidenses”.

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