January 2, 2009

Comentario:

Año Nuevo entrecortado

Por Humberto Caspa, Ph.D

El nuevo gobierno de Barack Obama, tal vez más que cualquier otro ser individual o colectivo, muy pronto hará relucir sus objetivos de corto y mediano plazo a través de los medios de comunicación.

Casi tengo la certeza que en el primer casillero se encuentra la economía nacional. Confiamos que el contingente profesional que acompañará al nuevo Presidente forjará un plan económico que hará recuperar la confianza y la inversión nacional en nuestros mercados y hará a un lado la ineptitud del gobierno de George W. Bush y sus políticas.

En materia internacional, particularmente en el Medio Oriente, tanto los objetivos y las propuestas políticas para solucionar el conflicto Israelí-Palestino no son claros. La reciente ofensiva militar de tropas israelitas en la región controlada por el grupo Hamas ha puesto en jaque al nuevo gobierno de Obama.

La prensa internacional y algunos analistas aseguran que el ataque es una respuesta al bombardeo indiscriminado por parte de cohetes hamistas lanzados desde Gaza contra las poblaciones israelitas.

Sin embargo, puede ser que los israelitas pudieron haber utilizado los ataques contra Hamas como estrategia para desviar los objetivos iniciales de los asesores del nuevo presidente norteamericano. En sus discursos durante la campaña a la presidencia, Obama se había pronunciado a favor del gobierno Israelí y su política de autodefensa, pero también había sostenido que no tendría ningún problema en entablar conversaciones con sus enemigos para buscar una ansiada paz en la zona.

Lo anterior hizo suponer que el nuevo gobierno norteamericano estaría dispuesto a entablar un proceso de negociación inclinando la balanza hacia los enemigo de Israel.

Aparentemente la estrategia política del gobierno israelí resultó un rotundo éxito. El grupo liderado por la ex primera dama, Hillary Clinton, quien muy pronto liderará la política internacional de nuestro país, se encuentra con las ideas entrecortadas y no sabe si mantener la promesa electoral de Obama o seguir la misma política dura e irracional del gobierno de George W. Bush.

Lamentablemente la posición media está a punto de esfumarse o tal vez es ya inexistente.

Por una parte, en unos meses, los israelitas estarán eligiendo un nuevo primer ministro. Los contendientes a la primera magistratura, especialmente el ex mandatario Benjamín Netanyahu y el secretario de defensa, Ehud Barak, favoritos en la contienda electoral, están totalmente radicalizados con la idea de destruir la dominación de Hamas en la zona de Gaza.

Por otra parte, el actual presidente de Palestina, Mahmud Abbas, quien ha sido enemigo del grupo Hamas y también ha demostrado tener una inclinación a la convivencia pacífica con el Estado de Israel, va a dejar su mandato el 10 de enero de 2009.

Una de las últimas cartas de nuevo gobierno de Obama será persuadir a que los líderes egipcios mantengan su postura media en el conflicto. A pesar de que el gobierno egipcio ha sentido la presión regional de desistir en su tarea de arbitraje, sus objetivos políticos y económicos –es el único país en la zona de conflicto que ha firmado un tratado de paz con Israel— nunca se han postrado a los intereses radicales de Hamas, cuya misión es destruir el Estado de Israel.

En estos días de feriados del Año Nuevo tanto Obama como su compañera de equipo, Hillary Clinton, tienen la difícil tarea de encontrar la punta de un brollo político-militar en el medio oriente que podría tener consecuencias profundas en las relaciones con algunos países aliados en la región.

No existe una solución a corto plazo, pero si se puede recimentar los primeros visos de paz en la zona. La única dicha es que el gobierno de Bush está a unos días de su colapso infernal. Que sea en hora buena.

Dr. Humberto Caspa es profesor universitario. E-mail: hcletters@yahoo.com

Letters to the Editor Return to the Frontpage