February 13, 2009

LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Luisa Fernanda Montero

No, la gordura no es saludable

La obesidad es un problema serio de salud que, por desgracia, es menospreciado por muchos padres de familia que se rehúsan a aceptar su responsabilidad y que mantienen la falsa creencia de que “entre más gordito más bonito”.

Es fundamental para el desarrollo del carácter de un niño enseñarle a aceptar negativas como respuesta, algunos “no” son indispensables para mantener su salud y su bienestar y prodigarlos es responsabilidad de los padres.

El aumento de la obesidad infantil es una lamentable realidad en distintas sociedades del mundo; eso representa una amenaza de salud pública al igual que un problema económico, Estados Unidos no es la excepción y la comunidad hispana tampoco.

El número de niños obesos en este país se ha triplicado en las últimas tres décadas. Actualmente, se calcula que cerca del 16 por ciento de niños y adolescentes del país sufren de sobrepeso u obesidad, la mayoría son hispanos.

La obesidad infantil tiene un impacto negativo inmediato y a largo plazo en la salud del niño, que puede devenir en complicaciones y desórdenes en los niveles de colesterol o enfermedades como la diabetes —6 de cada 10 niños obesos tienen diabetes tipo 2— o problemas cardiovasculares a temprana edad.

Un niño obeso tiene una alta probabilidad de ser un adulto obeso. La obesidad no es un asunto relacionado solamente con la vanidad o la aceptación de la apariencia física que presentamos, es un asunto de salud.

Como padres, tenemos más que el deber la obligación de alimentar sanamente a nuestros hijos; manteniendo los niveles de proteínas, vitaminas y minerales que necesitan para desarrollarse adecuadamente y aprendiendo a decir no, para detener los excesos que pueden ser nocivos para su salud.

Lamentablemente la obesidad infantil se observa más comúnmente en familias pertenecientes a los estratos sociales más bajos, donde el acceso a la educación es limitado así como el acceso a alimentos saludables y frescos.

Sin embargo muchos niños están padeciendo las consecuencias de una alimentación deficiente, gracias al descuido de sus mayores.

Recuerde que calidad no es lo mismo que cantidad. Como adultos debemos establecer los limites, detener a tiempo los excesos, poner sobre la mesa los alimentos indicados y fomentar el sano esparcimiento y las actividades físicas, recreacionales y deportivas en nuestros hijos.

Los avances tecnológicos tienden a crear individuos sedentarios. Tenemos que hacer un esfuerzo por revivir las actividades al aire libre, eso le hará mucho bien a la salud mental, emocional y física de nuestros hijos y a la nuestra también.

La clave está en la prevención, si no actuamos, nuestros niños continuarán aumentando las proporciones… y las estadísticas, es nuestro deber alimentarlos para un futuro mejor.

Amigo lector de La Columna Vertebral, la Línea de Ayuda está siempre a su disposición con sus servicios de información y referidos en el 1-800-473-3003.

Return to the Frontpage