April 24, 2009

LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Luisa Fernanda Montero

Los padres, el aprendizaje y la comida

Si es padre de familia, seguramente sabe lo que es tratar inútilmente de alimentar a un pequeño de dos a tres años que se niega a ingerir los alimentos claves para su sano desarrollo.

¿Qué hacer?

La mejor salida es tratar de encontrar un equilibrio entre la calidad y el valor nutritivo de los alimentos y su apariencia. Una madre que busca soluciones logrará que su mesa sea lo suficientemente colorida como para llamar la atención de su hijo. La tarea no es fácil, eso es muy claro para muchas madres que terminan correteando la casa en pos de su despiadado hijo.

Y es que a los dos años, de hecho, a los niños les atrae todo menos la comida. A esa edad empiezan a ser independientes y a realizar por sí solos muchas de las actividades que antes hacían con sus padres, por eso en ese momento debe adaptarse a los cambios que está viviendo su hijo y entender que está en una etapa clave de su desarrollo visual y táctil; enfocan más la atención y quieren tocar, lanzar y volver a lanzar.

Los niños son imitadores y el ejemplo de su entorno es determinante. Los buenos hábitos que observen en sus padres serán esenciales para formar en ellos una buena cultura alimenticia.

Definir y mantener el sitio destinado para comer es indispensable. No es conveniente convertir la hora de la comida en un “juego” en el que la madre persigue al niño por toda la casa o le permite jugar y comer al mismo tiempo, intercambiando juego por comida.

Se recomienda, en el momento de comenzar la alimentación complementaria cuando se suspende la lactancia, no ofrecer comidas con azúcar y sal; sino empezar a introducir sabores naturales y texturas.

Las comidas grasas son fundamentales en el proceso de crecimiento. Algunos padres tienden a negarle al niño comidas con mantequilla o el pollo con piel. Las comidas con grasa ofrecen las calorías ideales para su desarrollo.

Las frutas y los vegetales le darán mucho colorido a su mesa, y las comidas hechas en forma de figuritas, como ciertas pastas, son ideales para alcanzar un equilibrio alimenticio, que sea divertido y que les provea las calorías que necesitan.

Los lácteos no pueden faltar y un poco de diversión será bienvenida si se logra que sea didáctica. Los niños están listos para disfrutar de las diferentes texturas y formas de las frutas y es muy importante consultar al nutriólogo frecuentemente, pero lo más importante es que — por su bienestar y el de su hijo— no ceda el control.

Amigo lector de La Columna Vertebral, la Línea de Ayuda está siempre a su disposición con sus servicios de información y referidos en el 1-800-473-3003.

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