April 10, 2009

México del Norte
Por Jorge Mújica Murias

¿Reforma en Abonos?

Ya es oficial. Ya comenzó la reforma migratoria...

Al menos eso dicen los defensores de esa magnífica idea (cuando comenzó, hace como 6 años), llamada el DREAM Act.

Traducido, DREAM son las siglas en inglés de la propuesta de “Ley de Desarrollo, Asistencia y Educación de Menores Extranjeros”, propuesta que modifica la Ley de Reforma de Inmigración Ilegal y de Responsabilidad de los Inmigrantes de 1996. Las modificaciones consistirían, según establece la propuesta, en “cancelar la remoción (léase la deportación) y ajustar el estado (migratorio) de ciertos estudiantes extranjeros que han residido muchos años en el país y que entraron a Estados Unidos cuando niños, y para otros propósitos”.

Más traducido, es una propuesta que legaliza a algunos indocumentados. Para legalizarse bajo la Ley DREAM, habría que cumplir “algunos” requisitos. Para empezar, hay que tner entre 12 y 30 años. Si su hijo de diez años, no le toca. Para seguir, tiene que haber entrado al país antes de cumplir 16 años. Si su hija entró a los 17, ya no le toca.

Luego viene el requisito de estancia en el país. Tiene que haber estado aquí por lo menos 5 años consecutivos. O sea que si lo mandó a México hace 5 años para que no se metiera aquí a las pandillas y luego lo trajo de nuevo hace dos años, tampoco le toca.

Y luego tiene que haberse graduado de una secundaria, o de perdiz tener un GED, el título de equivalencia de la secundaria, o haber sido aceptado en una institución de estudios superiores, como quien dice Colegio o universidad. Si su chavo desertó de la High School ya no le toca, porque ya no es estudiante ni terminó la escuela.

Al que llene los requisitos (dicen que aproximadamente 60 mil estudiantes cada año), se la dará una residencia condicional, que será buena por seis años. A los seis años, el estudiante podrá solicitar la residencia de verdad, la residencia permanente en Estados Unidos. Como todo residente legal permanente, 5 años después, la persona podría solicitar la naturalización como ciudadano de Estados Unidos. Como quien dice, suponiendo que la DREAM se aprobara este año, el primer estudiante mojarra que la use se podría hacer ciudadano por allá del año 2020 y según le toque en el calendario, podría votar en las elecciones presidenciales gringas de 2024.

¿O reforma con aroma de abono?

Además de lo anterior, la DREAM tiene una bronca fea y que huele a abono. Para pasar de residente condicionado a permanente hay que cumplir con uno de dos requisitos: demostrar por lo menos dos años de educación superior o demostrar dos años de servicio en el ejército de Estados Unidos.

Por esto, muchos acusan a la DREAM de no ser propuesta educativa ni de legalización sino de reclutamiento encubierto para alimentar las guerras gringas en Afganistán, Irán o donde se le ocurra a la Casa Blanca que “peligran los intereses de Estados Unidos” de aquí al 2020.

La publicidad del DREAM aumenta esta percepción. La página de Univision en Internet, donde se anuncia la propuesta pone entre párrafo y párrafo la foto del USS Fort McHenry, calificado como “el Portaaviones para el Siglo XXI”, y en la página de los activistas DREAM hay las siluetas, frente a una bandera estadounidense, de un estudiante y de un soldado haciendo un saludo militar.

Sus defiensores dicen que meterse al ejército no es obligatorio, y desdeñan el argumento de que solo unos cuantos pueden pagarse dos años de universidad. Ah, por cierto, la residencia condicionada no autoriza las becas porque si el estudiante se convierte en “carga pública” queda descalificado para seguir con su proceso. Y la descalificacidón termina su residencia y queda sujeto a la “remoción” del país.

Pero deje la bronca de terminar matando gente en otro país por querer ser ingeniero o dentista y haberse hecho soldado. La verdadera cuestión es ¿por qué plantear una reforma para unos miles cuando el problema es de muchos millones?

Todos sabemos que la gente eligió a Barack Obama porque estaba harta de los Republicanos que nos convertieron en sospechosos de todos los males de la tierra. Lo que no sabemos es por qué algunos políticos siguen diciendo exactamente las mismas cosas que decían cuando teníamos una mayoría Republicana en el Congreso y un Republicano en la Casa Blanca.

Cuando nació la DREAM vivíamos la primera presidencia de George Bush, y era “lo único que se podía conseguir”. Hoy no es así. Defender la DREAM como si fuera la última Coca-Cola en el desierto es defender la idea de que todo sigue igual; es echarle zancadillas a la petición de una amnistía general para todos los inmigrantes indocumentados.

Nomás piense en la DREAM como una propuesta general de “reforma migratoria”. ¿Aceptaríamos una residencia condicionada en abonos, sin derechos y beneficios durante cinco años donde nos dijeran que hay que recoger la “mica” en el cuartel general del ejército gringo en Afganistán en el año 2015?

No.

Contacto Jorge Mújica Murias at mexicodelnorte@yahoo.com.mx

Return to the Frontpage