September 26, 2008

México del Norte
Por Jorge Mújica Murias

Entre el Pinto y el Colorado

En realidad uno no es tan pinto y el otro no es tan colorado, pero uno de ellos usa el color rojo para identificarse. El otro usa el azul, de manera que el título de esta columna debía ser “el azul y el colorado”.

Curiosamente, el colorado se identifica con el rojo y por lo tanto con los “rojos”, activistas y políticos de corte izquierdista, ex-marxistas, ex-socialistas y ex-cétera. Pero acá, por alguna razón misteriosa, el rojo le corresponde a los menos de izquierda, más de centro y mucho más de derecha. Estamos hablando, por supuesto, de los Republicanos.

Pero los que nos interesan aquí son los azules, los Demócratas.

Estos señores, que andan empeñados en ganar la Casa Blanca con la promesa del “cambio”, están cumpliendo su palabra, y ya desde ahora están cambiando. “El Cambio” tan anunciado ya está en su plataforma, documento que su candidato a la presidencia, Barack Obama, puede promover o no, pero es el documento que guiará la acción de congresistas y senadores en los próximos cuatro años. Obama puede ganar o perder, y de todas formas los Demócratas usarán esta plataforma.

En la nueva plataforma Demócrata se mantiene la idea de “reforma inmigratoria integral”, frase que en sí misma no indica nada porque es la misma que usan los Republicanos. De hecho, cualquier cambio a la Ley de Inmigración sería una “reforma”.

También se habla de “legalización para los inmigrantes ilegales”, y declara que Estados Unidos es “una nación de inmigrantes”. Donde comienza “el cambio” es en que el Partido Demócrata ahora habla de una reforma “dura, práctica y humana”.

Luego viene la cosa de la ciudadanía. En vez del famoso “earned path to citizenship”, (el camino ya ganado para la ciudadanía), la plataforma ahora dice que “los inmigrantes ilegales serán obligados a obedecer la ley”, y ponen énfasis en lo de “obligados”. “A los millones que viven aquí ilegalmente pero que cumplen con las reglas, debemos exigirles que salgan de las sombras y se adecuen a la ley”, dice el mentado documento. “Apoyamos un sistema que obligue a los indocumentados que no hayan violado la ley que paguen multas, paguen impuestos aprendan inglés, y se formen al final de la cola para esperar la oportunidad de convertirse en ciudadanos”.

El Nuevo Marco

Estos cambios, pequeñitos como parecen, son en realidad profundos y marcan un viraje a la derecha (hacia el “rojo”, hacia los Republicanos y anti-inmigrantes). Desde las elecciones primarias varios líderes Demócratas y los pre-candidatos Barack Obama y Hillary Clinton ya decían que Estados Unidos debe ser, al mismo tiempo, “un país de inmigrantes y un país de leyes”. El cambio es “poner la inmigración dentro de un nuevo marco”.

Los autores del “nuevo marco” y “el cambio” parecen ser dos organizaciones cercanas a los Demócratas, el Centro por el Progreso de América y Voz de América, que hicieron encuestas donde introducían la palabrita de “obligar”, para ver si así la gente recalcitrante aceptaba algo sobre la inmigración. Sus resultados salieron en un reporte llamado “Ganando el tema de la Inmigración: Obligando a tener un estatus inmigratorio legal”, y ahí expresan que “los votantes Hispanos y no Hispanos están de acuerdo en que la meta más importante para lidiar con la inmigración ilegal es obligar a los ilegales a volverse legales”.

¡Fantástico! ¡Eso sí que es cambio! ¡En vez de obligar a los políticos a cambiar la absurda Ley de Inmigración, caduca e inoperante, cambiemos la mentalidad de los ilegales y obliguémoslos a legalizarse!

Y claro, la obligación va acompañada de otras, como pagar las multas, impuestos, hablar inglés, pasar el chequeo de antecedentes penales y ponerse al final de la cola.

Y aún hay más… Los Demócratas quieren enfocarse en los patrones y “favorecer una fuerte aplicación de la Ley no solamente en la frontera sino en el lugar de trabajo”, porque “el público piensa que la razón más importante de la inmigración ilegal es que los patrones contratan trabajadores indocumentados”.

Hay muchísimo más, como este otro parrafito: “Enfocarse en obligar a los inmigrante a volverse legales le da a los Demócratas un mensaje fuerte y articulado para poner el sistema migratorio bajo control y demostrar su respeto por la aplicación de la Ley”. Sería un mensaje, dice el encuestador Stan Greenberg, apoyado por “casi nueve de cada diez votantes”. En resumen, dice la plataforma Demócrata: “Debemos ser fuertes e inteligentes para ordenar nuestro sistema de inmigración. Es inaceptable tener 12 millones de personas viviendo fuera del sistema legal. Debemos asegurar la frontera pero debemos obligar a los inmigrantes ilegales a legalizarse, pagar impuestos, aprender inglés y pasar el chequeo de antecedentes penales. Quienes tengan antecedentes criminales o se rehúsen a registrarse deben ser enviados a casa”.

Ahí le paramos. “El cambio” ya llegó. Los Demócratas cambiaron y ahora parecen más Republicanos que nunca. Así dice el dicho… “tan malo el pinto como el colorado”

Contacto Jorge Mújica Murias at mexicodelnorte@yahoo.com.mx

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