September 19, 2008

La memoria y el poder

Por Eduardo Stanley

FRESNO — “Estos son tiempos difíciles para muchos de ustedes. Están preocupados por conservar su empleo o encontrar uno nuevo…”, decía McCain en su discurso de aceptación de la nominación del Partido Republicano, el pasado 4 de septiembre. Percibí que su voz denotaba la fatiga de la edad —una ventaja de escuchar por radio en lugar de seguirlo por TV.

A los 72 años de edad, McCain podría llegar a ser el presidente de mayor edad del país al momento de las elecciones.

Recordé entonces una anécdota ocurrida durante su visita a Fresno, el 23 de junio. Un joven de la audiencia le hizo una pregunta en dos partes: Cuál es su posición sobre inmigración y si consideraría a un latino como su compañero o compañera de fórmula.

McCain comenzó a responder y enseguida la sala enmudeció: estaba hablando de otra cosa. Le llevó más de un minuto darse cuenta de su error (alguien le avisó o percibió la reacción de la audiencia?).

Le pidió al joven que repitiera la pregunta y con buen sentido del humor zafó de la situación embarazosa —”Oh, inmigración, era por eso que no quería responder!”. Pero después de hablar sin dar precisiones, McCain olvidó responder a la segunda parte de la pregunta.

Lo interesante de este episodio es que ningún medio de comunicación lo reportó. Yo tampoco lo hice, quizá porque en su momento uno piensa que eso le puede ocurrir a cualquiera.

Pero en realidad, debió ser incluido en los reportes de prensa. Porque un posible presidente no es un “cualquiera”. Tiene que demostrar que tiene inteligencia, que está alerta, sin problemas de memoria sea cual sea su edad.

Hace poco un amigo me explicaba que muchos ciudadanos padecen del “síndrome de Homero Simpson”, quiere decir que votan por candidatos de personalidad “simple”. Así este amigo trataba de explicarme porqué muchas personas “comunes” o “simples” se identifican con George W. Bush.

“Muchos quieren sentir que el presidente es como ellos”, insistió.

Por eso, agrega mi amigo, los Republicanos seleccionaron a la Sra. Palin como candidata a la vicepresidencia. No sólo por que es más conservadora sino porque es “simple”. Y quizá también porque es más joven y así se “balancea” la edad de McCain, insistió mi amigo, tratando de interpretar la selección de esta persona como candidata a la vicepresidencia.

Quiere decir que si voto por McCain es posible que en realidad lo haga por Palin? Porque considerando la edad, no puede descartarse que McCain pudiera ser reemplazado si gana las elecciones. Mmmm… Otra vez Homero presidente no me convence.

Busqué algunas claves mirando la Convención Republicana por TV en lugar de escucharla por radio.

Allí, la mayoría de los discursantes eran hombres blancos. Sus discursos parecían más adecuados para la academia militar West Point o una conferencia de la NRA (Nacional Rifle Asociation) por el militarismo y el patriotismo.

Lenguaje simple, imágenes y decorados también simples, orientados sin duda al ciudadano común. Mucha emoción y pocas ideas —como en la publicidad. Los que planearon el show no son Homeros.

Los discursos están escritos y son ensayados por los candidatos, de manera que las posibilidades de errores son mínimas. Más aún si se pronuncian ante audiencias de millones de personas por medio de la radio y TV.

En este contexto —lenguaje simple y preparado—, es casi imposible percibir problemas que podrían afectar nuestra decisiones, como los mencionados sobre la memoria de un candidato presidencial, algo realmente serio.

Porque si a un candidato se le olvidan las preguntas, qué podemos esperar de las respuestas?

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