October 3, 2008

México del Norte
Por Jorge Mújica Murias

Secuestros y Rescates

¡McCain tiene razón! La economía es una cosa muy difícil de entender. Al menos la economía que practica mi tocayo Bush desde la Casa Blanca. Dice la voz popular que “el que la hace la paga”, pero aquí no es así, particularmente en la industria de la vivienda.

El contratista no la paga, la cobra. El albañil, el plomero, el electricista y los demás que “la hacen”, tampoco la pagan. Luego viene el vendedor de bienes raíces y la cobra de nuevo aunque no la haya hecho. Y luego la cobran el anunciante, la cámara de corredores de bienes raíces, los abogados y una bola de gentes y agentes que ni sabemos pero todos la cobran. Y cobran por los dos lados, por la venta y por la compra.

Al final viene el comprador y ese si que la paga aunque no la haya hecho. Y le paga, en cascada, al contratista, a los macuarros, a los vendedores, a los abogados y a los demás que ni conocemos.

Y desde fines del año pasado, el banco quiere que les paguemos a todos los que ya se cobraron en el proceso, y si el “dueño” no la paga se la quita y todos vuelven a cobrar por volverla a vender y así por el estilo.

Ahora está peor la cosa porque el gobierno federal quiere volverles a pagar a todos menos al comprador. Suena como a un secuestro y un rescate, nomás que aquí están rescatando a los secuestradores, no al secuestrado.

Dicen que el secuestrador, el banco, necesita que le deban dinero con intereses y necesita tener dinero para poder prestarlo y que le deban más dinero y con más intereses, y el gobierno está dispuesto a darles la lana.

Al que la paga aunque no la haya hecho, al comprador de la casa, no le toca ni un centavo, porque no se dedica a prestarle a nadie.

¿Se entendió?

Herencia de deuda

Yo tampoco lo entiendo. Dice Bush que el casi trillón (700 mil millones de dólares) que quiere para “rescatar” a los bancos son nomás como un préstamo. Quiere prestarle a los prestamistas para que puedan prestar más lana, y que nos van a devolver el préstamo cuando mejore la economía…

Pero yo no entiendo por qué hay que prestarle a los prestamistas en vez de prestarle a la gente que tiene deudas imposibles de pagar porque los prestamistas les prestaron el dinero demasiado caro, con intereses de especulación, y se quedaron las ganancias. Al pobre cuate que le hicieron un préstamo al 9 por ciento cuando los intereses estaban al 7 y que tiene que pagar el 80 por ciento de su salario no le van a prestar nada.

Y claro, el gobierno no tiene lana para andar prestando. Lo que quiere es prestarse lana a crédito, a cargo de los impuestos que todos vamos a pagar en los próximos años. En promedio, el gobierno quiere que nosotros le prestemos unos 2 mil 300 dólares a los prestamistas, a los bancos, a las fiancieras, a los que de por sí ya les debemos. Y esa lana se agrega a los miles de millones que el gobierno bushiano ya se prestó para subsidiar a las macrocompañías que se han hecho archimillonarias con la guerra en Irak, claro.

Es un agregado a la herencia que nos va a dejar. Herencia rara, claro, porque normalmente las herencias son riquezas que los muertos le dejan a los herederos, pero aquí en vez de riquezas nos van a dejar deudas agregadas a las deudas que ya nos habían dejado con la guerra.

Lo que tendría sentido para solucionar la crisis en la que nos metieron los archimillonarios de la guerra, de la especulación y los precios artificiales de la vivienda, sería ponerle el trillón de dólares a una reestructuración económica general. Además de rescatar a los secuestrados, a quienes no pueden pagar sus hipotecas, meterle lana a las actividades económicos que generan dinero, producto y empleos, no a los que generan ganancias por comprar y vender en el aire y que especulan con los precios de las cosas en vez de producir las cosas.

Omar López, candidato del Partido Verde al IV Distrito de Illinois, quien se opone al Demócrata Luis Gutiérrez (quien ya votó por rescatar a los secuestradores), propone tres rescates simples: 1 - perdonar las deudas de los préstamos estudiantiles, para que los jóvenes puedan meterle su dinero a la economía en vez de a la especulación; 2 – perdonar las deudas de los pequeños comercios, lo que permitiría que se mantengan activos, sin despedir a nadie y que sigan vendiendo y comprando mercancías; y 3 – perdonar las deudas de las hipotecas, especialmente las que se hicieron con préstamos de intereses inflados.

Pero como dice Omar, nos acusarían de ser “socialistas”, y ni Demócratas ni Republicanos se arriesgarían…

Contacto Jorge Mújica Murias at mexicodelnorte@yahoo.com.mx

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