November 26, 2008

Comentario:

Día de dar gracias

Por Humberto Caspa, Ph.D

Desde que llegué a este país dos décadas atrás, uno de los días festivos que siempre me ha gustado es el Thanksgiving. El colectivismo natural que incita esta festividad es una verdadera contradicción al individualismo que se practica en nuestra sociedad.

En tiempos de crisis, cuando la economía se nos va por el abismo y la gente se agita desesperada por un trabajo, la solidaridad que produce el Thanksgiving tiene que ser alentada más que nunca.

Las cifras de desempleo que nos facilitan algunos medios de comunicación se parecen más a los datos proporcionados por el señor de las tinieblas que una información regular de un estado que casi siempre se ha colocado en los primeros peldaños de la economía de mercado.

De acuerdo al Departamento de Empleo de California, el desempleo subió a 8.2%. Entre los condados más abrumados por la crisis financiera está Riverside, el cual registró una tasa de 10% en el mes anterior. Es decir, de cada cien personas que buscan trabajo, diez vuelven a sus casas con la desilusión de no encontrar nada.

“A mal tiempo, buena cara”, dice un adagio muy conocido. No nos ahoguemos en un vaso de agua. A pesar de que el sendero a la recuperación económica es largo y tendido, las ganas de seguir adelante y alcanzar nuestras metas tienen que sobreponerse a las barreras que se nos cruzan en el camino.

Ni el desempleo, ni la derrota de las Chivas de Guadalajara o la campaña aberrante del América van a poner a los californianos con la moral desfondada. No en balde celebramos el día de la colectividad y la acción de las gracias en los próximos días.

Entonces empecemos ha enlistar y a agradecer a todos aquellos momentos que nos llenan de regocijo y alegría.

Inicialmente agradezcamos a la vida. Sin ella no hubiésemos tenidos la inmensa dicha de abrir los ojos al mundo y conocer la perplejidad de la naturaleza. Semanas atrás tuve el placer de conocer el parque de Yosemite. La riqueza natural de sus montañas rocosas cubiertas de troncos gruesos y sus ríos de aguas claras que se desploman desde sus cimas son verdaderamente impresionantes. Harían falta cientos de páginas para poder describir el total de su belleza natural e historia.

Existen millones de zonas naturales como Yosemite en el mundo, incluso hay algunos que son más espectaculares y tienen una belleza única e incomparable. No es necesario viajar y gastar mucho dinero para poder deleitarnos de la naturaleza, hay lugares que están a unas horas o tal vez a minutos de nuestras casas.

Por otra parte, sin la vida no hubiésemos tenido la suprema dicha de sentir ese sentimiento puro escondido detrás de nuestro pecho. El amor, como se lo conoce, es un sentimiento indescriptible. Muchos poetas y filósofos han tratado de hacerlo, pero sus palabras proféticas nunca le han dado justicia a ese momento de pasión y emoción que hay veces nos hace perder la razón.

Agradezcamos a la vida por darnos la oportunidad de elegir a nuestros líderes. En pocas semanas, un nuevo presidente, Barack Obama, estará haciendo entrada en la Casa Blanca para darnos otras esperanzas económicas.

El que está ahora, George W. Bush, será registrado en los libros de la historia como el peor de los presidentes. Sin embargo, a pesar de ser tan malo, debemos agradecerle por aquellas pocas cosas buenas que nos ha dado.

Así, el Thanksgiving es un día para celebrar y agradecer. Muchos comerán un trozo de pavo, verduras y un pedazo de pan para disfrutar la compañía de sus familiares y amigos.

Tengamos fe que “el día de la acción de gracias” sea un buen augurio para un periodo lleno de trabajo.

Dr. Humberto Caspa es profesor universitario. E-mail: hcletters@yahoo.com

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