May 30, 2008

Comentario:

Diversidad en el sistema educativo

Por Humberto Caspa, Ph.D

Los grupos étnicos minoritarios en las ciudades del Condado de Los Ángeles, Orange y San Diego han crecido notablemente en los últimos años. Del mismo modo, la composición étnica en sus establecimientos educativos, como en los colegios comunitarios y las universidades, también ha tenido variantes ponderables.

En algunos casos, el total de estudiantes hispanos, asiáticos, negros y otras minorías, es mayor que el número de estudiantes anglosajones.

Mientras eso sucede a nivel de estudiantes, en la planta administrativa y en el área de docencia, el número de administrativos y profesores se ha mantenido casi en el mismo nivel o se ha incrementado de manera mínima. En algunos establecimientos se ha notado una disminución del porcentaje de administradores y profesores pertenecientes a los grupos minoritarios.

La tarea de las autoridades y administradores universitarios y de colegios comunitarios es bastante ardua para corregir debilidades en el cuerpo de docencia y administrativo.

Muchos establecimientos de licenciatura y de posgrado necesitan producir un sistema de reclutamiento que rompa con aquellos residuos de sistemas añejos que discriminan a la gente debido a su color, nacionalidad o género.

Un establecimiento educativo que resalta la diversidad étnica, nacional y de género es mucho más saludable que una que no incluye estas variables sociales, especialmente en una nación como la nuestra que se caracteriza por su diversidad.

Por lo pronto, las autoridades educativas en los colegios comunitarios parece que tienen la varita mágica para reclutar a estudiantes que pertenecen a los grupos minoritarios.

Algunos establecimientos no solamente han incorporado en su sistema de mercadotecnia algunos mecanismos que han tenido bastante éxito en reclutar a estudiantes minoritarios. Dichos sistemas también tuvieron efecto con los padres de familia o los tutores de los estudiantes. Es decir, las autoridades educativas se han dedicado a distribuir información de sus programas en español y en otros idiomas para tener un efecto positivo en comunidades que no se comunican en inglés.

Al parecer, la batalla con los estudiantes va por un buen camino. Sin embargo, el gran reto para las autoridades de los colegios comunitarios y en las universidades es en el área de empleados profesionales y en la planta de administradores.

Hoy, existen arbitrariedades personales y de sistema que todavía no se han revertido con la implementación del programa de Acción Afirmativa y otros mecanismos antidiscriminativos. Como la Acción Afirmativa ya no es tomado en cuenta en las instituciones educativas en el momento de contratar el personal de servicio, docencia y de administración, las autoridades necesitan crear otro tipo de medios que eliminen completamente los niveles de discriminación.

En otras palabras, todavía hay estructuras discriminatorias a nivel individual que no permiten la contratación libre de candidatos que pertenecen a los grupos minoritarios.

El proceso de reclutamiento en las plantas profesionales debe ser imparcial, efectivo y objetivo. El sistema establecido debe aniquilar esos prejuicios individuales y de sistema.

Así, los colegios comunitarios y las universidades han hecho un gran trabajo en reclutar a estudiantes de etnias minoritarias. Empero, el trabajo duro prosigue en el área profesional. Éste es un reto singular que no solamente necesita de la colaboración de los administradores sino también de las autoridades de gobierno estatal.

Un establecimiento caracterizado por la diversidad permite una comunidad más sana. Como el estado de California se ha caracterizado por su diversidad, sus entidades educativas y administrativas también deben hacer reflejar esa característica.

Dr. Humberto Caspa es profesor adjunto en la Universidad de California, Irvine. Autor del libro: “Terror en el barrio latino: La llegada de la nueva derecha al gobierno municipal.” E-mail: hcletters@netzero.com

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