May 23, 2008

Comentario:

Adán y Evo de nuevo

Por José R. Uzal

La Corte Suprema de California declaro inconstitucional la prohibicion de matrimonios entre homosexuales. Esta decisión abrira de nuevo el debate de los matrimonios homosexuales en un año de elecciones. Pronto el Senado decidira debatir el tema de presentar una enmienda constitucional para prohibir dichos matrimonios. El Presidente Bush como ha hecho previamente, le brindara todo su apoyo a dicha enmienda. En el pasado cuando el tema de una reforma constitucional salio a la palestra nacional Bush arguyo que la Ley de Defensa del Matrimonio (Marriage Defense Act) pudiera ser rechazada por un juez liberal, y para evitar esta catástrofe es necesaria una enmienda constitucional. Para su credito esto es lo que que acaba de suceder en California.

El traer a la palestra este tema en un año de elecciones, con la popularidad del Presidente por el suelo, generaria sospechas de maniobra política si no fuera por el hecho de que fue una decisión de la Corte suprema y el Presidente no es candidato.Esto ha sido un golpe de suerte para los Republicanos.

El tema del matrimonio entre homosexuales es importante para los votantes fundamentalistas desde el punto de vista moral y para todos los otros votantes desde un punto económico. Añadir millones de personas a un sistema de seguridad social al borde de la quiebre merece ser discutido. Oponerse a los matrimonios homosexuales en términos morales es una perdida de tiempo. El tema a discutir es quien va a pagar por todos los nuevos ciudadanos que seran añadidos al Seguro Social, pensiones y planes medicos.

En 1996 el Congreso creó y el Presidente Clinton firmó la Ley de Defensa del Matrimonio. Esta ley define las palabras “matrimonio” y “esposo y esposa” para propósitos de leyes federales y dicta que ningún estado debe reconocer el matrimonio entre homosexuales realizados en otros estados. Desde 1996 no ha habido ningún reto judicial a la ley. Treinta y siete estados han adoptado la Ley de Defensa del Matrimonio. Tres estados enmendaron sus constituciones para prohibir el matrimonio entre homosexuales. Cuatro estados tienen leyes que prohíben este tipo de unión. Cinco estados no los prohíben. Un solo estado permite el matrimonio homosexual, pero solamente a los residentes.

El problema de permitir matrimonios entre homosexuales es claramente estatal y no federal. No es un asunto tan contundente que requiera una enmienda constitucional, ni que el Senado pierda su escaso tiempo legislativo en debatirla. Esta discusión tanto como el de la inmigración son Armas de Distracción Masiva para el pueblo. Es más fácil para el Congreso y el Presidente y los candidatos debatir los matrimonios entre homosexuales que discutir como reducir el déficit, como proporcionar seguros médicos accesibles, el precio de la gasolina, la perdida de las viviendas y la situación en Iraq.

La ruta de le enmienda constitucional es ardua y tortuosa. Desde que se fundaron los Estados Unidos se han propuesto más de 10,000 enmiendas y solo 27 han sido aprobadas. Si el Senado comenzara hoy mismo, se requeriría la aprobación de la enmienda por 35 estados dentro de un periodo de 7 años para que fuera incorporada a la constitución. La enmienda de la igualdad de derechos para las mujeres no llego a ser aprobada y también fracaso la enmienda para hacer el inglés el idioma oficial. Obviamente, los políticos usaran esta vía como demagogia ya que no tienen la intención, ni pueden resolver el problema antes de las elecciones de noviembre.

Los candidatos a la presidencia entretendrán a los votantes con cuestiones que halan las cuerdas emocionales tales como: el país para los ciudadanos, el inglés para el país y los hombres para las mujeres. Sin darles frente al desangre en las gasolineras, en las viviendas y en el desierto de Iraq.

José R. Uzal (uzal@msn.com) escribe para el Latino Semanal., en West Palm Beach FL, sobre temas de interés para los hispanos parlantes.

Letters to the Editor Return to the Frontpage