March 14, 2008

La NFL llegó a Kyrgyzstán

Viaje al otro lado del mundo

Por Luis Castillo
San Diego Chargers

El ala defensivo de los Chargers Luis Castillo, en compañía del tackle defensivo de los Bears Tommie Harris y el ala defensivo de los Panthers Mike Rucker, realiza un viaje de una semana para visitar las bases militares de Estados Unidos en Kyrgyzstán y Afganistán.

Siguiente escala: Afganistán: Éstas son las experiencias de Luis Castillo desde Kyrgyzstán, tomadas el martes por la tarde en Chargers.com aunque en realidad era miércoles por la mañana para el jugador.

“Han sido días un poco locos, pero ya me la estoy pasando muy bien. Salí de República Dominicana el sábado, volé a New York y después a Frankfurt, Alemania, el domingo. Luego tomé el vuelo de Frankfurt a Estambul, Turquía. De ahí, volé a Bishkek, Kyrgyzstán, y aterricé en la base de la Fuerza Aérea Manas alrededor de las 3:00 am, tiempo local, del martes por la madrugada. ¡Fue un largo viaje!

Hemos estado aquí por dos días. Ya ha sido un viaje increíble. Salir de New York, pasar un tiempo en Alemania y luego volar hacia una cultura completamente diferente en Estambul, es tan diferente. Es muy distinto ver a la gente, las culturas, la manera en que viven sus vidas y la manera en que se expresan. Batallamos un poco con el inglés a lo largo del viaje, que fue reto. Después volamos a un país como Kyrgyzstán, del cual nunca había oído hablar.


Luis Castillo apunta en el mapa que tan lejos tuvo que ir para participar en la Gira de la NFL Khyrgzstan y Afghanistan.

Vine para darme cuenta de que estamos casi a 100 millas de la frontera con China en un lugar en el que no estamos nada familiarizados, ha sido en verdad algo alocado. Volamos hacia un poblado de la vieja Unión Soviética con aviones abandonados y cosas como esas. Es simplemente increíble pensar lo lejos que estamos de casa.

Después de que llegamos a Manas temprano el martes, hicimos un recorrido por la base y terminamos yendo a dormir alrededor de las 6:00 am. Tuvimos tres horas para dormir antes de que volviéramos a levantarnos, pero yo estaba emocionado de comenzar el día. Hicimos un recorrido completo y detallado por la base y vimos cada departamento. El sólo ver a todos los hombres y mujeres de la Fuerza Aérea, ver con cuánta emoción ayudan, ver cómo hacen todo con una sonrisa, ha sido increíble.

Son tan detallistas en todo lo que hacen. Es sorprendente ver el nivel de organización de departamento en departamento. Lo más impresionante para nosotros ha sido la gente. Todos nos ayudan con entusiasmo. Todos tienen sonrisas en el rostro y no notas nada de esa cultura negativa que algunas veces notas en casa cuando vas caminando.

Conocimos a mucha gente sorprendente y hemos hecho cosas realmente únicas. Ayer conocimos a todos los comandantes y recorrimos el almacén de armas. Sostuve una M240, que es una ametralladora grande. Tuve la oportunidad de tomar un M4’s con lanzagranadas. Revisamos la torreta de un Humvee armada. Estamos hablando de un pequeño espacio reducido y estos muchachos tienen casi 35 libras de armamento encima. No sé cómo se mueven ahí.

También disfruté de verdad andar con los pilotos por la base. No hay aviones de combate ahí. Sólo tienen aviones de carga porque es una clase de tránsito entre Estados Unidos y Afganistán. Todos los soldados que vienen, toda la carga y toda recarga de combustible para los aviones de combate en Afganistán tienen lugar en esta base.

Ha sido una experiencia muy educacional. Los pilotos aquí vuelan los aviones de cargo y los tanques de combustible. La cosa más loca acerca de los aviones tanques es que hay una pequeña cabina en la parte de atrás del avión con su pequeña ventana de vidrio. Ahí están estos muchachos de 19 y 20 años tirados sobre sus vientres volando esta extensión que viene de la parte de atrás del avión. Tienen que hacerla volar dentro de un jet de combate que cubre un patrón sincronizado con ellos. Es increíble. Tuve la oportunidad de tenderme en esa cabina. Ver los controles y pensar que lo que hacen es posible, es realmente loco.

Tuvimos que revisar algunos aviones de carga C-17, que son los más nuevos de la Fuerza Aérea. Estas cosas son enormes. Nos dijeron que pueden caber en ellos dos aviones Blackhawks. Tuve la oportunidad de sentarme en la cabina de un C-17 y jugar con los controles un poco. Creo que estaba moviendo las alas del avión. Eso fue divertido.

Fue un primer día divertido y estoy levantado temprano y listo para más emociones. Desperté a las 4:00 am esta mañana y desayuné. Hoy volamos rumbo a Afganistán con un grupo de soldados que están volando.

Dicen que podría yo tener la posibilidad de entrar a la cabina y aterrizar. Es una cabina para cuatro personas y ellos podrían darme el chance de estar en esos cuatro asientos. Estaba bromeando con ellos y preguntándoles qué hacen ahí. Ellos dijeron: “Honestamente, te vamos a dejar hacerlo, pero tenemos que cuidarnos de los misiles”. Pensé que estaban bromeando, pero ellos siguieron en lo suyo.

Finalmente, descubrí que los nuevos aviones de cargo vienen hacia estas zonas de guerra y que tienen que ser muy cuidadosos. El modo en que los vuelas, no puede ser sólo en una línea recta. Ellos hacen todas estas curvas y ondulaciones para que no puedan ser blancos fáciles de ataques. Cuando los pilotos están haciendo todas estas maniobras, los otros dos tipos en la cabina tienen que mirar por las ventanas para ver cualquier destello. Los pilotos están tan metidos en lo que hacen que si algo sucede, alguno tiene que ver si pueden tener algún tiempo de reacción para hacer algún movimiento y esperar a esquivarlo.

Espero que todo funcione para poder hacerlo. Tan sólo ser capaces de ver un avión tan grande aterrizar y ver la aproximación desde la cabina debe ser la cosa que más miedo te pueda dar en el mundo.

Pasamos algún tiempo con la fuerza de seguridad de la base. Esta base no es tan amenazada desde afuera por ello es un poco más ligera en términos de seguridad. No todos caminan por ahí armados, excepto, las fuerzas de seguridad de la base. Ha sido interesante escuchar acerca de cómo hacen la protección y sobre las amenazas con las que tienen que lidiar. Realmente, disfruté ver al cuerpo médico. Nos dijeron sobre cómo un día tuvieron a un hombre al que se le dtuvo el corazón. Fueron capaces de regresarlo, de revivirlo.

Los eventos y actividades han sido divertidos, pero la gente es la que nos hace más ligero este viaje. Todos con los que nos hemos encontrado, aún si es un comandante oficial o si sólo es un elemento más que se acaba de integrar hace dos semanas, todos han estado tan cargados de energía y felices de vernos. Son gente tan genuina, buena gente. Son tan organizados y disciplinados. Todas las cosas suceden tan suavemente.

Tuve que pasar algún tiempo con un elemento que está lejos de su hijo de seis años de edad, un verdadero fanático de los Chargers. Ésa fue una conversación divertida. La gente con la que estamos no es un grupo de fanáticos locos sino un grupo de personas emocionadas de modo que disfrutan el tiempo que tienen que pasar con nosotros.

Todos han sido tan atentos y han estado tan ansiosos de explicarnos sobre sus departamentos, de lo que tienen que cuidarse, lo que tienen que evitar. Ha sido muy sorprendente.

En términos de seguridad, estamos en un muy buen lugar por ahora. No tienen las amenazas que hay en otros lugares. Ahora, nos tenemos que ir a Afganistán, todavía vienen más emociones. Ya estoy viendo hacia allá.

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