March 7, 2008

Comentario:

LAS MENOS DE ENTRE NOSOTRAS

Por Irma Montoya

¿Cómo mediremos el progreso de la mujer el Día Internacional de la Mujer, 2008?

¿Será Hillary Clinton, la primera mujer candidata viable a la presidencia en la historia de los EE.UU.?

¿Será la típica mujer trabajadora que ahora finalmente gana más de las cuatro quintas parte del salario del hombre típico?

¿Será el número de mujeres estudiantes que ahora supera el número de hombres que asisten a las universidades?

¿O bien, debemos medir según el número de mujeres en los trabajos con menor sueldo, aquellas que cosen nuestra ropa, cuidan a nuestros ancianos y nuestros niños, recogen y preparan nuestra comida? A lo largo de los Estados Unidos, las mujeres tienen más probabilidad que los hombres de ganar el sueldo mínimo y de no tener seguro médico. Cuando pensamos en los logros de la mujer, ¿pensamos en éstas que son las menos de entre nosotras, o sólo en las pioneras rompiendo techos de cristal?

Los contrastes en el estado de la mujer son especialmente dramáticos en Tejas. La tercera mujer más rica del mundo vive aquí: Alice Walton, una heredera de Wal-Mart. Su fortuna de $16 billones se fomentó por los cambios en las reglas del comercio internacional, tal como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA por sus siglas en inglés), que benefició a muchas corporaciones multinacionales. Pero Tejas también es el hogar de algunas de las mujeres más pobres de los EE.UU., en la zona de la frontera que fue desolada por NAFTA. Muchas de ellas, irónicamente, compran en Wal-Mart por sus bajos precios. Cuando los candidatos Demócratas debatieron sobre NAFTA recientemente, ninguno mencionó a la mayoría de madres solteras en Tejas que viven al 125% por debajo de la línea federal de la pobreza – muy por debajo de lo necesario para mantener a una familia.

Éstos no son el tipo de record que queremos hacer: Tejas tuvo el mayor porcentaje de gente sin seguro médico en 2006, según el Censo; dos terceras partes de padres tejanos no asegurados son mujeres. Tejas tiene la segunda brecha más grande entre la quinta superior y la inferior, según el Centro para Prioridades de Presupuesto y Política.

Aquí en el condado de El Paso, más de las dos terceras partes de las madres solteras con niños menores de 5 años viven en la pobreza. Mi organización, Mujer Obrera, ayuda a mujeres inmigrantes de bajos ingresos, muchas desplazadas de la industria de la confección, a reconstruir sus vidas y abrir empresas.

Mujer Obrera es parte de un esfuerzo nacional para amplificar las voces de los de bajos ingresos durante este año electoral, la campaña Voz Equitativa para las Familias de América [Equal Voice for America´s Families]. En nuestra asamblea municipal que tomará lugar el Día Internacional de la Mujer, oiremos la historia de la Señora María Fernández, que trabajó en la fábrica de Farah por 25 años hasta que cerraron la planta a causa de NAFTA.

Cayó en una profunda depresión al no poder encontrar otro trabajo.

Con la ayuda de La Mujer Obrera, ha podido abrir su propio negocio de cuidado de niños en su casa.

También oiremos a la Señora Elizabeth Colunga, la única fuente de manutención de sus cinco hijos desde que su esposo fue deportado a México.

Mientras corría por el parque, fue detenido aleatoriamente por un agente de la patrulla fronteriza. Sus hijos sufrieron por la pérdida de su padre y de la súbita pobreza de la familia. Mujer Obrera la ayudó a encontrar trabajo en un restaurante donde puede aspirar a conseguir su sueño de ser chef.

Pero no importa cuántos centenares de mujeres Mujer Obrera puede ayudar, hay cientos de miles más que una sola organización no puede ayudar. La crisis en la frontera ha traído una ola sísmica de pobreza sobre mujeres de bajos ingresos y sus familias.

Los lectores escépticos podrán pensar si tales mujeres pobres se equivocaron de alguna manera para provocar estas privaciones. Pero nadie las puede acusar de perezosas ya que trabajan muchísimo. Simplemente, todo su trabajo se premia menos que el de los demás.

¿Y qué pasa con el estado de inmigrante? De hecho, las dos mujeres que se mencionaron anteriormente tienen el estado legal en EE.UU. Cierto, muchas mujeres que vienen a Mujer Obrera son indocumentadas. Pero esto no da a los patrones derecho legal o moral de estafarlas.

Lo que todas la mujeres de Tejas tienen en común es la intensa dedicación a sus familias. Pero demasiados de la próxima generación se están criando en familias sin los suficientes ingresos para proporcionar un hogar fijo y alimentos nutritivos.

La mayoría de nosotros votaremos por una mujer a la presidencia, ¿pero olvidaremos a la mujer que confeccionó su traje de ejecutivo? Seremos juzgados por cómo tratamos a las menos de entre nosotras. Según esta pauta, nuestra sociedad, a pesar del progreso asombroso de la mujer, sigue fracasando.

Irma Montoya, una antigua trabajadora en la industria de la confección, es la Directora Ejecutiva de Mujer Obrera, una organización de desarrollo económico de mujeres inmigrantes mexicanas en El Paso, y una organizadora de la reunión municipal del 8 de marzo patrocinada por la campaña para la Voz Equitativa para las Familias de América de la Fundación de Marguerite Casey (www.equalvoice2008.org).

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