June 20, 2008

Familia necesitada lucha por salir adelante

Por Pablo Jaime Sáinz

Hay noches en que los tres hijos de Luz Méndez se van a dormir sin haber probado bocado.

En las mañanas, en vez de desayunar para irse a la escuela, los niños medio comen algo para pasarse todo el día en la traila en la que viven, ya que no asisten a la escuela.

La traila está ubicada en una yarda de estacionamiento de camiones y tiene llantas viejas en el techo y a los lados.

Para bañarse, tienen que hacerlo con cubetas en las afueras de la traila.

Los niños están desnutridos. Su madre, Luz Méndez, batalla para poder sacarlos adelante con su trabajo limpiando casas.


From left to right: Elias, Noemi, Luz Mendez, and Viviana live in a small mobile home in the middle of a truck yard in an industrial zone in Otay Mesa. The children are not in school and they need help.

La historia de estos tres niños, dos adolescentes de 15 y 14 y una niña de 9, no toma lugar en un país del tercer mundo ni en una colonia pobre de Tijuana.

Esta familia formada por la madre y sus tres hijos vive en una pequeña traila (casa movil) en medio de una yarda de camiones de carga en Otay Mesa en el lado americano, a unas cuantas cuadras de la garita de Otay.

Ni tampoco se trata de una familia indocumentada: la madre y los dos hijos mayores son residentes permanentes y la niña menor es ciudadana de Estados Unidos.

Los padres se divorciaron hace tres año, y el padre de los niños les ayuda con lo que le corresponde por ley: $800 al mes, pero casi todo se usa para pagar la renta del espacio donde está ubicada la traila.

La madre, Luz Méndez, quien tiene 38 y es originaria de Tijuana, dice que desde que se separó de su esposo ha tenido dificultades para mantener a sus tres hijos con su salario de menos de $100 a la semana limpiando casas.

“Me ha ido muy mal últimamente”, dice Méndez. “Desde septiembre hemos estado viviendo en esta traila porque fue el último lugar donde pudimos llegar. Yo quiero algo mejor para mis hijos”.

Méndez dice que los niños tuvieron que perder el año escolar desde septiembre porque no tenía comprobante de domicilio porque la yarda donde está ubicada la traila es una zona industrial.

La señora dice que su meta es salir adelante con sus hijos, los dos mayores de ellos padecen de lento aprendizaje y necesitan estar en educación especial.

“Sólo necesito tres cosas para empezar una nueva vida de calidad para mis hijos: un trabajo estable, que los niños entren a la escuela y un lugar más digno donde vivir, aunque sea un cuartito en un departamento”, dice Méndez. “No he podido conseguir trabajo estable porque hay veces que no tengo ni para el camión”.

La traila donde actualmente vive la familia no tiene servicios básicos, como agua, luz ni teléfono. El baño es uno de esos baños moviles que se utilizan en la construcción o en lugares públicos.

En el verano, la traila es muy caliente; en el invierno hasta hielo se forma en el techo y en tiempos de lluvia las goteras están por todos lados.

“Ya se imaginará como me siento de ver a mis niños así. Hay veces que me pongo a llorar de la desesperación”, dice Méndez. “Me da coraje conmigo misma de ver esta situación, pero no puedo salir, me falta dinero y un trabajo estable”.

Las condiciones, en verdad, son pésimas. Hasta la niña de 9 años sabe que podrían estar mejor.

“Aquí no me gusta, yo quiero ir a la escuela y jugar con otros niños”, dice la pequeña Noemí. “Hay mucho humo de los trailers y mucho ruido por tantos camiones”.

Méndez dice que ha buscado asistencia social pero no ha recibido respuesta.

Lo que desea es salir adelante por ella misma, ser independiente y poder mantener a sus hijos y darles una buena educación.

“Estoy segura que podré lograrlo”, dice. “Voy a conseguir un trabajo estable, voy a conseguir un buen lugar para vivir, voy a asegurarme que mis niños vayan a la escuela en agosto”.

Si usted desea brindar algún tipo de ayuda a esta familia y a estos niños, comuníquese con La Prensa San Diego al (619) 425-7400.

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