June 20, 2008

LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Luisa Fernanda Montero

Creciendo con Epilepsia, mucho más allá del miedo

Vivir con Epilepsia es un reto; más aun cuando se tienen pocos años de vida, pero el gozo de la vida misma es un reto que la epilepsia no nos puede arrebatar.

Durante la infancia los placeres del descubrimiento se juntan con la inocencia y la alegría de vivir. Algunas condiciones – como la Epilepsia – pueden interferir en ese proceso, pero en nuestras manos está lograr que la vida de los niños que tienen esta condición sea tan normal y feliz como sea posible.

En esta época de verano, cuando muchos padres se preguntan como “invertir” positivamente el tiempo de sus hijos, es importante recordar que hay alternativas y que tomando algunas precauciones, los niños que pueden tener ataques epilépticos, también pueden disfrutar de unas vacaciones agradables, relajantes y seguras.

Los efectos de la epilepsia en el comportamiento y desarrollo intelectual y social de los niños dependen de muchos factores y son variables, pero independientemente de la seriedad de cada condición, los niños con epilepsia necesitan atención especial, para asegurar que su autoestima no se vea afectada negativamente.

Por eso, las actividades veraniegas y la recreación en general – factores indispensables en su desarrollo físico y emocional – deben ser tomadas con la seriedad que merecen. Recuerde; los niños ven a través de la ventana de los ojos de sus padres, si ellos tienen una actitud positiva, ellos también la tendrán.

Por eso, a la hora de la diversión, asegúrese de tener acceso a los recursos de emergencia y si el niño va a compartir con personas que no están familiarizadas con su condición, hábleles sobre como reaccionar adecuadamente ante una crisis epiléptica.

La seguridad del niño es primordial, para lograrla, la mejor arma es el sentido común. Algunas actividades exigen el uso de cascos protectores, sobre todo si sufren ataques sin aviso o convulsionan.

Las actividades recreativas cerca del fuego requieren la atención constante de los adultos; así como las acuáticas, su doctor puede aconsejarlo a este respecto pero solo usted y su niño pueden decidir cuando el riesgo es muy alto. Las precauciones variaran de acuerdo al tipo y la frecuencia de las crisis.

Sea precavido, pero recuerde: todos los niños sufren caídas, raspones y pequeños accidentes; los niños con epilepsia también.

Negarles la compañía de otros niños y restringir su participación en actividades propias de su edad puede ser una decisión equivocada; gran parte de sus vidas transcurre en consultorios médicos y hospitales, necesitan divertirse, no ser excluidos.

Si desea ampliar esta información, vaya a www.fundacionparalaepilepsia.org o comuníquese con la Fundación para la Epilepsia al 1-866-748-8008.

Return to the Frontpage