June 13, 2008

Reseña:

¡Bravos! ¡Hurras! ¡Aplausos! en Grandiosa Representación Operística

“Olivia Gorra y Fernando de la Mora, las estrellas”

Por: Paco Zavala

Noches inolvidables vivió Tijuana, noches plagadas de emociones en las que se vivieron el estallido de los bravos, hurras y aplausos que el público tributó al elenco artístico que participó en las tres representaciones de la ópera de Gaetano Donizetti Lucía de Lammermoor, en una coproducción del Centro Cultural Tijuana y el Instituto Nacional de Bellas Artes.

La Sala de Espectáculos se vió pletórica a su máxima capacidad, en tres noches en que las emociones entrecruzadas entre artistas y público asistente existió de manera maravillosa. Los artistas en escena emocionados con la demostración de afecto basado en los aplausos del público, se sintieron animados y lo demostraron en la escena con una de las representaciones más maravillosas de que se tenga memoria en la ciudad de Tijuana.

Los días de fiesta fueron el miércoles 4, día de ensayo general con acceso al público y los días de representación oficial de la obra, viernes 6 y domingo 8.

El animado público asistente, desde la entrada a la Sala de recepción del Teatro, se solazó contemplando la exhibición de los lienzos pictóricos de artistas de la comunidad que ahí se exhiben, enseguida la expectación por saber que iba a pasar en el interior con la representación, ¡pués nada! ¡vaya sorpresa!, unas representaciones operísticas de primerísimo nivel, como si se hubiera asistido a uno de los grandes teatros de ópera del mundo.

La última noche: El domingo 8 a las 6:00 pm. se escuchan los primeros acordes que la orquesta ejecuta con una consonancia musical con olor a misterio, emociones, amor, odio, celos, horror, traición, asesinato y suicidio, preludio de lo que acontecerá en el desarrollo de la trama melodramática de la obra.

Se abre la escenografía con una toma videográfica como fondo sustitutivo del acostumbrado mueblaje usado en este género operático, escenas que continuarán cambiando itinerantemente de acuerdo con el momento, combinadas con algunos taburetes instalados en cada una de las escenas.

Aparecen los coros simu-lando cabalgar y cantando, enseguida comienzan a aparecer los personajes que toman parte en la trama de la ópera, cada uno de ellos desempeñándose con mucho dominio escénico y vocal, hasta cubrir y terminar la intervención en cada uno de los cuadros en que están divididos los tres actos de los que consta.el montaje.

A nuestro entender desde la misma iniciación todo se desarrolla en crescendo la intervención en cada una de las escenas y cada uno de los personajes, destacando la intervención del barítono Jesús Suaste, en el rol de Lord Enrique Ashton; el bajo Rosendo Flores en el papel de Raimundo Bidebent y el tenor Fernando de la Mora desempeñándose en el rol de Sir Edgardo Ravenswood, sensacional sobre todo en sus últimas dos intervenciones en: “Fra poco a me ricovero” y “Tu che a Dio spiegasti L’ali”, la soprano Olivia Gorra, como dicen los conocedores “es una soprano de altos vuelos”, su intervención desde que abrió la boca en la primera nota hasta la última cautivó al respetable, demostrando su virtuosismo y técnica vocal en la famosa escena de la locura, en la que su interpretación es de antología, el público se arrebató y la premió con un interminable aplauso. ¡Muchas felicidades para todo el elenco!

Los muchachos tijuanenses que participaron: la mezzosoprano Ana Laura Rojas, muy destacada su participación y los tenores Marco Antonio Labastida y Manuel Paz, encomiables; los coros diri-gidos por el maestro César Solórzano bastante bien, excelente la dirección musical del Maestro Ivan del Prado y la intervención de la Orquesta de Baja California.

Iluminación, escenografía y vestuario muy a tono, pero sobre todo la dirección escénica de la actriz y maestra María Morett, sensacional.

Podemos decir orgullosamente que Tijuana se encuentra en competencia con las grandes urbes del mundo, hay que seguir trabajando arduamente para que este género de espectáculos se presenten más continuamente en la ciudad o formalizar la temporada de ópera en Tijuana.

El Centro Cultural Tijuana y el Instituto Nacional de Bellas Artes, están cumpliendo con su cometido ¡Muchas felicidades por su destacada y loable labor a favor de la cultura y las bellas artes!

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