July 18, 2008

En un Hoyo Cada Vez Más Profundo

Por Javier Sierra

Lo peor que podemos hacer una vez que nos hayamos caído en un hoyo es seguir perforando. El país está en un hoyo, llamado crisis energética y dependencia petrolera. Pero lo que el Senador John McCain y el Presidente Bush planean como solución es seguir perforando.

El 17 de junio, el mismo día que presumió de haberse opuesto a la política de calentamiento global de la Casa Blanca, el Sen. McCain cambió de curso al anunciar su plan, apoyado por el Presidente Bush, de abrir el resto de las costas del país a la perforación petrolera. Esto “ayudará mucho a resolver nuestra crisis energética a corto plazo”, dijo.

Pero unas semanas antes, el 29 de mayo, el Sen. McCain repitió su oposición a perforar las costas del país diciendo que la infraestructura necesaria “tardaría años en desarrollarse” y que “sólo pospondría la solución a nuestra dependencia de los combustibles fósiles”.

¿Cuál McCain tiene razón, el del 17 de junio o el del 29 de mayo? ¿Se va a beneficiar usted de perforar aún más nuestras costas y nuestros lugares más hermosos y prístinos? Pongamos todo este crudo retórico en la refinería de los hechos.

De entrada, el plan del Sen. McCain no beneficiaría al consumidor hasta el año 2030 y lo haría sólo marginalmente. Por ejemplo, el premio gordo de la nueva explotación petrolera sería el Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico en Alaska. Si la perforación de éste, uno de los últimos ecosistemas completos que quedan en el Hemisferio Occidental, comenzara hoy mismo, el consumidor no vería la primera gota de combustible hasta el año 2018, se tardaría otra década más en alcanzar la producción máxima y para entonces abarataría el galón de gasolina en sólo tres centavos, según cifras del mismo gobierno federal.

Implícitamente el plan del Sen. McCain y del Presidente Bush culpa al movimiento ecologista de maniatar las alternativas energéticas del país oponiéndose a abrir más costas a la industria petrolera. Lo que ni el Sen. McCain ni el Presidente Bush nos dice es que la industria petrolera ya dispone de 6,000 licencias de perforación que no está usando.

El Servicio Federal de Gestión Minera informa que de los casi 90,000 millones de barriles de crudo que se cree que existen bajo nuestras costas, el 80% de ellos está abierto a la industria, mayormente en el Golfo de México y Alaska.

Aún así, el Sen. McCain insiste en que ésta sería una gran idea, ya que “la explotación de nuestras reservas tendría un impacto psicológico que creo que sería beneficioso”, dijo.

Como opinó el New York Times, “Los únicos verdaderos beneficiarios serán las compañías petroleras que están tratando de agarrar hasta el último acre de terreno público antes de que sus amigos en el poder —el Sr. Bush y el Vicepresidente Dick Cheney— salgan de la escena política”.

El Sen. McCain también ha estado ausente de la escena política cuando se trata de temas ecológicos ya que se ha perdido todas las votaciones en el Senado sobre este tema este año parlamentario. En una de esas ocasiones, se le echó particularmente de menos al perderse la votación que hubiera agregado importantes incentivos para fuentes limpias de energía a un paquete de estímulo económico, el cual fracasó por un solo voto. Y pese a su reputación de legislador “verde”, el Sen. McCain es quien tiene el peor récord en este sentido de todo el Congreso, según la Liga de Votantes Pro Conservación.

Mientras tanto, según cifras de la Federación de Consumidores de Estados Unidos, esta crisis energética, incluida la borrachera de ganancias de la industria petrolera, nos ha costado a todos en los dos últimos años 500,000 millones de dólares ($500,000,000,000).

Sin embargo, las verdaderas soluciones a nuestra crisis energética ya están ahí:

—Mejorando la eficacia de los carros y camionetas ligeras nos ahorraríamos todo el crudo que importamos del Golfo Pérsico y el que podríamos extraer del Refugio Ártico.

—Optando por fuentes limpias como el sol, el viento o la geotermia acabaríamos con nuestra peligrosa dependencia petrolera.

—Reduciendo nuestro consumo energético en sólo un 2% anual de aquí al año 2050 evitaríamos las peores consecuencias del calentamiento global.

El movimiento medioambiental insta al Sen. McCain a secundar la Ley de Apoyo al Consumidor de 2008, la cual acabaría con los subsidios a la industria petrolera y financiaría fuentes limpias y eficaces de energía, y a que, junto con el Presidente Bush, deje de perforar el hoyo en el que todos nos encontramos.

Javier Sierra es columnista del Sierra Club. Visite www.sierraclub.org/ecocentro.

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