January 18, 2008

Tijuana vive jornada violenta

Por Luis Alonso Pérez

Una intensa noche de violencia que cobró las vidas de tres policías y cinco civiles aterrorizó de nueva cuenta a los residentes de Tijuana y sacudió profundamente a sus autoridades.

Durante la madrugada del pasado martes 15, sicarios deambularon por la ciudad cometiendo asesinatos sin ser molestados por agentes policiacos. En su frenesí de violencia no solo acribillaron a tres policías, también asesinaron a la esposa e hija de uno de ellos, y a una mujer y sus dos hijos de 3 y 8 años.

Las autoridades prometieron dar con los responsables y desarrollar nuevas formas para combatir a la delincuencia organizada, sin especificar que será lo que los diferencie de los numerosos operativos implementados con anterioridad.

Inicio de la violencia

La violencia comenzó la tarde del lunes 14, cuando un comando de aproximadamente 11 hombres con armas de asalto atracó un camión de transporte de valores que acababa de recoger dinero de un banco en el centro de la ciudad.

La llegada de policías desencadenó un tiroteo y una persecución por las principales avenidas de la ciudad. Durante la huida uno de los vehículos de los asaltantes se impactó contra un auto estacionado, de su interior descendieron dos hombres que comenzaron a disparar contra los agentes mientras intentaban escapar.

Uno de los asaltantes murió en el enfrentamiento y otro fue detenido. El resto de los asaltantes logró escapar exitosamente.

Medios locales informaron que horas después del incidente comenzaron a escucharse una serie de amenazas a los jefes de distrito de la policía municipal a través de su propia frecuencia de radio, una práctica intimidatoria común entre la delincuencia organizada.

La respuesta

Esa noche José de Jesús Arias Rico, director de la delegación de La Mesa, y Elbert Escobedo Márquez, segundo a cargo, fueron acribillados con armas de alto calibre mientras viajaban a bordo de un vehículo particular al término de su jornada laboral, informó un comunicado de la Procuraduría General de Justicia del Estado.

Antes del amanecer, el jefe de la delegación Los Pinos, Margarito Saldaña, fue herido de muerte en el interior de su domicilio por un comando de hombres fuertemente armados.

Rompiendo con la regla no establecida de no meterse con familiares, los sicarios atacaron también a la familia del policía. Su esposa e hija de 12 años murieron en el ataque, mientras que sus hijas de 20 y 4 años resultaron lesionadas.

Durante la madrugada, momentos antes del segundo atentado a policías, una mujer de 25 años y sus hijos de 8 y 3 años fueron asesinados por un grupo de pistoleros armados con rifles AK 47, mismo calibre utilizado en el asesinato de Saldaña.

Debido a que no existe una relación directa entre la familia con ningún agente policiaco, se presume que los agresores pudieron haber confundido la casa con la de algún policía.

Sin lugar a duda este incidente fue el que provocó un mayor impacto en la población.

Miedo y tensión

La mañana después de los asesinatos, los cuatro titulares de las corporaciones de seguridad pública sostuvieron una conferencia de prensa en la que realizaron un recuento de los incidentes y pronunciaron su postura ante los hechos.

Alberto Capella, director de la Policía Municipal, admitió que un acto de esta naturaleza atemoriza y desconcierta a cualquier ser humano.

“Se ha dejado crecer tanto la criminalidad en esta ciudad que en su locura, muchos de los criminales se sienten dueños de la vida y libertad de los inocentes” expresó Capella.

Rommel Moreno Manjares, procurador de justicia de Baja California, aseguró que se cuentan con una “línea de investigación clara” sobre el atentado al jefe de La Mesa, pero reconoció que hasta el momento no se cuenta con información sobre los otros dos casos.

“En este caso se investiga si la muerte se dio por confusión, es decir estamos ante un evento en el cual por confusión se llegó y se perpetró en el domicilio buscando policías.”

Daniel de la Rosa Anaya, Secretario de Seguridad Pública de Baja California expresó que no van a claudicar ante estos hechos.

“Vamos a responder decididamente y refrendar nuestro apoyo total a los policías de Tijuana” declaró ante los medios, y aseguró que continuará la coordinación entre las policías municipales, estatales y federales con el ejército mexicano para garantizar la seguridad de los bajacalifornianos.

“Esperamos la comprensión y confianza de la ciudadanía en brindarles seguridad y protección a todos.”

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