January 18, 2008

Comentario:

Los retos del nuevo Sheriff de OC

Por Humberto Caspa, Ph.D

El Sheriff del Condado de Orange, Mike Carona, regresó a su trabajo y se encontró con unos subordinados que ya no le estrecharon la mano, ni le rindieron la acostumbrada solemnidad.

En vez de dirigirle la palabra u ofrecerle ayuda, parece que su gente trató de hilvanar historietas y más chismes en torno a su vida privada.

Días atrás, muy pocos daban crédito el regreso de Carona. El gobierno federal ya lo había demandado por conspiración, intimidación de testigos, corrupción y enriquecimiento ilícito. Como sus ex amigos y colegas, George Jaramillo y Donald Haidl, van a testificar en su contra, muchos analistas en la materia han indicado que el destino del Sheriff será una cárcel del condado. Claro, sin el beneficio de tener a la despampanante Debra Hoffman a su lado. Ella y su esposa, probablemente estarán cumpliendo sus respectivas penas en otras penitenciarias del condado.

Mientras empacaba sus últimas penurias y recogía sus últimas prendas íntimas y sus folios de trabajo, Carona terminó dando el último escopetón contra su propia gente. A su departamento lo dejó en la lona, destrozado y en plena crisis.

Por cuestiones que todavía no se saben decidió despedir a uno de sus más notables colaboradores, al alguacil Dan Martini.

Por otra parte, invitó a Jo Ann Galisky a proseguir con su tarea de Sheriff interina. Ella no aceptó la propuesta y Carona tuvo que acudir a degradarla al puesto de asistente. Galisky arguyó tener problemas personales. Sin embargo, mucha gente sospecha que nunca estuvo de acuerdo con el retorno de Carona.

De todos modos, a pesar de demostrar entereza y buen trabajo, Galisky nunca fue la persona adecuada para desempeñar el puesto de Sheriff. Tiene experiencia de sobra, pero no tiene los conocimientos necesarios ni la educación idónea para emprender una tarea ecuánime y balanceada. Aparte, Galisky pertenece al mismo círculo de Carona. “De tal palo tal astilla”, dice un adagio muy conocido.

Al final, Carona decidió nombrar Sheriff interino a otro de sus amigos, al alguacil Jack Anderson. Lamentablemente, muy poco se puede esperar de esta persona. Por mucho que los comentaristas y columnistas de la prensa local, particularmente de los círculos del Partido Republicano, vanaglorien su elección, su estadía sirve nada más ni nada menos para apaciguar las corrientes que ha causado el escándalo de Carona.

En una entrevista ofrecida a los medios de comunicación, Anderson ya expresó su intención de mantenerse al frente del departamento del Sheriff por muchos años. Incluso, añadió que va a participar en las elecciones del 2010. Esto simplemente indica que es tan ambicioso como lo ha sido Carona. Esas cualidades deben ser las que menos deben relucir en el nuevo Sheriff.

Los supervisores del Condado de Orange tienen la difícil tarea de buscar a una persona experta y capaz que pueda actuar contra un sistema corrupto que ha carcomido su tejido social. Existen alguaciles honestos y ecuánimes en el Departamento del Sheriff del Condado de Orange, pero dudo que una persona del sistema pueda romper con los lazos de prebendalismo y corrupción de la era de Carona y de sus predecesores.

Hubiese sido ideal que el electorado del Condado de Orange pueda desquitarse y elegir a otro Sheriff. Empero, el costo económico, la crisis en que se encuentra esta institución y el potencial de una politización sin precedentes, no permitirían un proceso transparente y sin asperezas.

En consecuencia, la junta de Supervisores del Condado de Orange tiene que tomar la batuta y elegir al próximo Sheriff. De momento, este es el camino más rápido y más eficaz. Sin embargo, uno de los requisitos esenciales de ese nombramiento deber ser buscar a una persona capacitada que no pertenezca al sistema corrupto. Es decir, el nuevo Sheriff deberá venir de otra ciudad y, si es posible, de otro estado. Sólo así ser romperá con las tranzas y la corrupción.

Dr. Humberto Caspa es profesor adjunto en la Universidad Estatal de California, Long Beach. E-mail: hcletters@netzero.com

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