January 11, 2008

Realmente Realizan su Quehacer Teatral los

Grupos de Teatro de Tijuana

Por: Paco Zavala

Para percibir el quehacer teatral en Tijuana, no hay que usar una sola perspectiva como suele suceder. Los actores, directores y compañías que han existido y que existen, privilegiados bajo la sombra de protección de “papá gobierno”, no han realizado, ni realizan su quehacer con un 100%, de tiempo y de energías dedicados a la realización de sus quehaceres, muchos de estos dos factores los dedican a “grillar”, en contra de los grupos, actores y directores que no están protegidos por las instituciones gubernamentales, en los que se incluyen grupos, actores y directores independientes, y a la inversa.

Por esta razón el teatro en Tijuana, siempre patinará y su progreso se verá menguado por la misma actitud negativa de los elementos básicos que lo conforman. Por lo tanto, creemos que su actitud debía de ser otra, con otras perspectivas y proyectos, sobre todo de preparación académica.

Desde 1971 a la fecha, la vida del teatro en Tijuana permanentemente ha dado bandazos, no ha podido consolidarse en una corriente dotada de la energía que necesita para vivir, sobrevivir y trascender.

Por aquellos años, existían en Tijuana, muy pocos grupos de teatro. Recuerdo el Grupo del maestro Emerio Fierro (QEPD), proyecta al gran actor Carlos Niebla, Mario Martínez hace lo suyo con Hilda Sán-chez, Ernesto Alexandre, Manuel Suárez Soto y otros actores más. El maestro León Sánchez (QEPD), dirige un pequeño grupo de actores de la Asociación Nacional de Actores, en el que se encontraban Adilú, el Martín y otros actores más. También existían otros grupos menos numerosos y para ellos eran de menor importancia como el grupo de Saúl García Pacheco militando acompañado de su hermano Josafath, José Bernardo Bravo Hernández y otros, en un grupo de teatro al que nombraban: “Los Desarraigados”; este grupo de teatro intentó por muchos años crear temporada teatral en Tijuana, sin éxito, ¿Por qué?, porque le faltaban recursos, no estaba apadrinado por las instituciones de gobierno.

Todos estos grupos de teatro eran independientes, había un grupo teatral en el Seguro Social y otro en la Universidad, que trabajaba sin pena ni gloria. En ese tiempo cada quien se rascaba con sus uñas como sucede hoy en día.

En este juego la iniciativa privada ha quedado relegada, realizando actividades coherentes al fortalecimiento de la economía, fabricación de dinero y el enriquecimiento de cada individuo involucrado, no ha querido participar, tal parece que no viven en la comunidad o no se les ha tomado en cuenta y se ha realizado labor de convencimiento, porque no participan.

Posteriormente arriban a la ciudad Ignacio de la Lama, Savigni, Jorge Andrés Fernández (QEPD), y entonces se piensa como ahora, habrá buen teatro, todo mundo continúa deambulando en la irrealidad teatral y el teatro no se fortalece continúa con chispazos de esperanza, pero nada más. También por esta época surgen grupos dirigidos por Jorge Domínguez, el maestro Nolasco y otros en las mismas condiciones.

La Universidad vuelve a insistir con sus montajes y sus grupos de teatro, el Instituto Andrés Soler, única institución con características de formación de actores a nivel profesional verdadera, egresa más de dos decenas de generaciones de actores cada una de ellas con una duración de estudios formativos de tres años ¿En dónde están esos actores? También pretenden apoderarse del mercado las Casa de Cultura, con talleres de teatro, y surge la gran esperanza, el famoso CAEN, institución de no muy grata memoria y desfilan por su dirección algunos directores de teatro, los cuales no pudieron con el paquete y nunca convencieron con su famoso diplomado y desapareció, pese a tener el apoyo del gobierno federal.

En la actualidad, surgen nuevos grupos de teatro independientes, escuelas y talleres, aparte de los que dependen de la ubre gubernamental y el teatro continúa igual, no quiere despertar completamente, se encuentra somnoliente de ese letargo en el que se le ha tenido, tal vez necesite unas buenas nalgadas o una cirugía mayor.

Es una verdadera lástima lo que acontece con el teatro en Tijuana, se necesita una organización completa, que los directores, actores y grupos no se den zancadillas, evitar la traición a principios éticos, que los intereses se comunicen, convertir a la crítica en constructiva, no destructiva, lograr el apoyo de las instituciones de gobierno y de la iniciativa privada, crear espacios y públicos con excelentes puestas en escena, consolidar la preparación y formación de actores y actríces, iluminadores, escenógrafos, ete., etc.

Deseamos para este año 2008 que está comenzando, haya una verdadera fórmula para que Tijuana cuente con una corriente teatral definida, fortalecida, que identifique a esta tierra de promisión.

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