January 11, 2008

México del Norte
Por Jorge Mújica Murias

Romney contra Romney

En periodos electorales hay más contradicciones que uvas en la viña del Señor. Ahora resulta que Mitt Romney quiere el voto de los latinos.

Sepa la goma si fue consecuencia de los resultados de las primarias en Iowa y New Hampshire, y que vienen las de Florida y otros estados donde si hay latinos, pero de pronto Romney decidió que quiere nuestro voto, el voto latino.

Romney sabe que no es fácil, después de haberse jugado la carta del anti inmigrantismo en la costa norte del país para desprestigiar al Senador McCain, pero la política es sucia por naturaleza y las elecciones no son como los Juegos Olímpicos: aquí no se trata de competir, sino de ganar.

Rumbo a Nevada y Florida (elecciones el 19 y 29 de enero), y rumbo al “Martes del Maremoto” (Tsunami Tuesday - 5 de febrero, con elecciones en 22 estados), Romney reclutó a un cubano para hacerle campaña en español. Y no es cualquier cubano. Es Al Cárdenas, el cabildeador cubano-americano que a falta de mejores cosas que hacer, fue también el Jefe del Partido Republicano de Florida.

Según Cárdenas, Romney está listo para atraer ese voto, “aunque algunos sectores consideran que sus posturas en el tema migratorio le supondrán problemas en esa misión”. Como dirían los gringos, eso es “understatement” una declaración de sobra. Pero Cárdenas dice estar listo con un “comité nacional hispano” con “200 líderes latinos de más de 25 estados” para capturar el voto latino.

Cárdenas basará su campaña, dice, en la posición de Romney de “apoyar la inmigración legal y frenar la indocumentada” y “oponerse a los planes de legalización que permitan que indocumentados que ya viven en este país obtengan una vía especial mientras millones de personas aguardan legalmente en sus países de origen”. Esto es, siempre según Cárdenas, lo “razonable”, y dice que “está seguro de que muchos hispanos la comparten”.

Solución “a la Florida”

Para mí, Romney y Cárdenas tienen mucho más que un problema. Ya en New Hampshire Romney trató la estrategia de “ahí viene el Coco ilegal” y no le funcionó. McCain le ganó de calle con todo y su propuesta a favor de algún tipo de regularización.

Romney propone “asegurar la frontera” inmediatamente, establecer un “sistema de verificación laboral práctico y darle una tarjeta de identificación a todos los no-ciudadanos (lo cual por cierto sería inconstitucional), “rechazar la amnistía o cualquier forma de legalización para los ilegales”, además de “castigar a las ciudades santuario” o que “rehúsen cumplir las leyes federales”, y para terminar quiere “favorecer la inmigración legal” pero solamente de trabajadores altamente calificados.

Después de eso, el latino que vote por él pues será no solamente Republicano acérrimo sino de plano anti latino, porque todos sabemos que el anti inmigrantismo es un fenómeno básicamente anti latino, no “anti inmigración ilegal” como algunos quieren presentarlo.

Finalmente, Romney tendrá que superar la posición general de los latinos hispanoparlantes (porque la campaña de Cárdenas es en español), en contra del Partido Republicano. Recuerde el lector que George Bush consiguió bajar el apoyo latino a los Republicanos de su original 44 por ciento a solamente 28 por ciento en 2006.

Y hablando de Florida, Romney tendrá como enemigo interno a Mike Fasano, Senador Estatal que quiere convertir el estado en otra Arizona. Fasano propone una ley para “castigar a los granjeros y contratistas gubernamentales que contraten ilegales”, con multas de 25 mil dólares por cada “ilegal”.

La propuesta es tan absurda como todas las demás del país, y hasta el Orlando Sentinel publicó un editorial en su contra señalando que lo que se necesita es una solución nacional, no una “solución en Florida”. Dice el periódico que “igual, los trabajadores migrantes se mueven de estado en estado, y si la ley es diferente en Georgia la de Florida no tendría sentido”.

Otro que se opone es el Comisionado de Agricultura de Florida Charles Bronson, Republicano por cierto, quien señala que “Las naranjas y las mandarinas no aparecen mágicamente en el supermercado. Florida necesita fuerza de trabajo para hacer el trabajo y no hay suficientes trabajadores nacionales para hacerlo”.

Pero no se vaya usté con la finta: aunque se opone a lo que llama la “histeria migratoria”, Bronson propone como solución un programa de trabajadores huéspedes. Republicano a fin de cuentas.

Cárdenas admite que “ha habido instancias en que individuos republicanos han hablado de forma desafortunada sobre nuestra comunidad”. “Creo que tenemos la capacidad de cambiar las impresiones que se han generado y es nuestro objetivo hacerlo”, agrega.

Y ese es su peor enemigo: los Republicanos y su propio discurso. ¿Si no pudieron convencer del anti inmigrantismo a los blancos de Iowa y New Hampshire, cómo esperan convencer a los latinos de Florida y de Nevada?

Contacto Jorge Mújica Murias at mexicodelnorte@yahoo.com.mx

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