January 11, 2008

Caravana “Pequeño Jesús” trae felicidad a Tijuana en Día de Reyes

Por Luis Alonso Pérez

Miles de niños en Tijuana pasaron un feliz día de reyes gracias a una caravana de cientos de familias que viajó desde Los Angeles, California para llevar regalos hasta las zonas más pobres de esta ciudad fronteriza y de todo Baja California.

A pesar de las fuertes lluvias que han azotado al sur de California, más de 350 familias de la campaña Pequeño Jesús cargaron sus autos y camionetas de regalos desde muy temprano y viajaron por horas para poder hacer que sus hermanos mexicanos pasen menos frío y menos hambre en este día tan especial.

Al igual que los reyes magos llevaron regalos al niño Jesús, un grupo de la numerosa caravana visitó la iglesia Santiago Apóstol de la colonia Reforma en Tijuana para entregar comida, cobijas y juguetes.

José Fuentes, coordinador de la campaña, es un ex residente de Tijuana que emigró a Los Angeles con el sueño de un día regresar para ayudar a su gente.


Veronica Lopez and sons.

“Yo era uno de esos pequeños que vemos por aquí, pero a los 6 u 8 años un día volteé al cielo y dije Dios mío un día yo quiero ser como uno de esos americanos que vienen a traer juguetes.”.

El organizador explicó que ése grupo era tan solo uno de 45 equipos que visitaría Baja California ese domingo para llevar regalos a los municipios de Tijuana, Mexicali, Rosarito, Tecate y Ensenada.

Desde hace 15 años José ha cruzado la frontera para ayudar a familias como la de Ramona, una madre de 5 niñas originaria de Nayarit, que con un salario de costurera en una maquiladora no pudo comprar regalos en el día de reyes.

“Me da mucho gusto que le hayan regalado juguetes a los niños, porque habemos muchas madres que no tenemos para regalarles lo que ellos quieren.”

Por años el fundador de este proyecto humanitario, el padre Juan Rivas, ha concientizado a la comunidad angelina a que se unan al proyecto y más importante, que ellos mismos vayan a las comunidades a entregar los regalos acompañados por sus familias, como una forma de enseñar a sus hijos la importancia de compartir con los menos afortunados.

“Aquí los niños con una pelota de fútbol se ponen bien felices y allá los niños a veces son muy exigentes y piden juegos de 100 o 200 dólares” sostuvo José Fuentes.

Verónica López viajó a Tijuana con sus 6 hijos desde El Monte, California. Para ella el compartir no solo los hace crecer en su fe, sino que también es una forma de hacerlos valorar lo que ellos tienen en casa.

“Afortunadamente ellos tienen mucho y por desgracia hay muchos otros niños que no. Yo los quise traer para que sepan que en la vida uno no solo debe pedir, sino que las cosas se las tienen que ganar.”

La señora López es propietaria de una tienda de cobijas y fue una pieza clave para gestionar la compra de más de 7 mil cobijas que fueron entregadas por los miembros de la caravana, una aportación muy importante para que las familias pasen menos frío durante esta temporada invernal.

Al igual que cientos de niños de la colonia Reforma, Paco Aguilar esta muy agradecido por el paquete de canicas y los chocolates que recibió.

“Les pido a los reyes magos que para el otro año también nos den juguetes y muchas gracias”.

Por ahora los organizadores y participantes de este proyecto de ayuda esperan que con los años continúe creciendo para seguir cruzando la frontera y pintar una sonrisa en la cara de los niños necesitados.

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