February 22, 2008

Miles de tijuanenses participan en boda colectiva

Por Luis Alonso Pérez

Mil 167 parejas unieron legalmente sus vidas el pasado 14 de febrero en la explanada del Centro Cultural Tijuana, como parte de una boda colectiva especial con motivo del día del amor y la amistad organizada por el gobierno municipal.

Desde temprano hicieron su arribo los novios y sus familiares. Una gran cantidad de parejas jóvenes acudieron nerviosos ante el compromiso legal y sentimental que estaban a punto de contraer, mientras que muchas parejas de adultos que unían sus vidas por segunda o tercer ocasión lucían una tranquilidad que solo se obtiene con los años.

Una fuerte y repentina lluvia amenazó con suspender el evento, pero el viento y el agua no detuvo a las parejas, que pacientes esperaron el paso del mal clima para celebrar el ritual de unión presidido por el alcalde, Jorge Ramos.


Felix Lopez y Amelia Perez buscan en donde refugiarse cuando la multitud empezó a retirarse debido a una repentina lluvia. De acuerdo al Registro Civil, 1167 parejas se casaron durante la ceremonia. Foto - David Maung.

Antes del inicio de la ceremonia la esposa del alcalde, Alicia Llanos de Ramos, intentó alentar a los asistentes diciendo que la lluvia en el día de la boda es señal de buena suerte y prosperidad en el matrimonio.

Cuando el mal clima parecía imponerse sobre la voluntad de los enamorados, una breve pausa en la lluvia permitió el arranque de la boda colectiva.

Fue entonces que el alcalde subió al podio, y después de felicitar a los participantes les pidió que unieran sus manos y se vieran a los ojos uno al otro para repetir los votos que lentamente recitaba.

“Por la embestidura que ostento como presidente municipal de la ciudad de Tijuana, Baja California, declaro ante los presentes que han quedado unidos en legítimo matrimonio” exclamó gustoso Jorge Ramos.

Besos, abrazos y lágrimas coronaron el ritual, mientras que los aplausos de los familiares avivaron la celebración masiva de amor.

Angelina Tapia y Eduardo Barrett, una pareja de contrayentes de la tercera edad, recibieron su certificado de matrimonio en manos del alcalde y su esposa. Momentos después liberaron una pareja de palomas blancas como parte de la simbología romántica del evento.

Después del divorcio de la mujer y el enviudamiento del hombre, estos dos adultos mayores decidieron darle otra oportunidad al amor, y tras diez años de noviazgo decidieron formalizar su relación y contraer nupcias en la ceremonia de San Valentín.

Janet Cardoso y Adán Torres son otros dos enamorados que unieron sus vidas en esta boda colectiva.

A pesar de que la mujer sufre una discapacidad física que la limita a moverse en una silla de ruedas, Janet cumplió su sueño de casarse de blanco, aunque semanas atrás habían contraído nupcias en la privacidad de su hogar y que llevaban dos años de vivir en unión libre.

Los mariachis anunciaron el término del evento, pero el regreso de la lluvia puso fin definitivo a la ceremonia masiva.

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