February 22, 2008

Cantante grupero de Tijuana asesinado

Por Luis Alonso Pérez

Jesús Pulido amaba cantar. Lo hacía desde pequeño, y lo hacía tan bien que desde los 12 años comenzó a ganarse la vida en los escenarios.

“El Gallito” era su nombre artístico. La banda, el norteño y los corridos eran su especialidad.

A sus 26 años Jesús había logrado crear una buena reputación artística en Tijuana. Los fines de semana se presentaba en centros nocturnos o restaurantes de mariscos, mientras que de lunes a viernes trabajaba en una empresa de telefonía para mantener un ingreso fijo.

Se podría decir que aún daba los primeros pasos de su carrera profesional, cuando de repente tomó un rumbo trágico.

La mañana del martes 12 de febrero el joven cantante fue encontrado sin vida en una concurrida avenida del este de Tijuana.

“El Gallito” es la víctima más reciente en la serie de asesinatos de artistas mexicanos del genero “grupero”, que comenzó con la ejecución del afamado Valentín Elizalde la madrugada del 25 de noviembre del 2006 y parece no tener fin.

La noche del viernes 8 de febrero fue la última vez que el cantante fue visto por sus familiares con vida.

Jesús se dirigía a una presentación privada acompañado de su promotor y un asistente. De esa actividad no regresó a su casa, lo que despertó la preocupación de su familia porque siempre les notificaba cualquier cambio de planes, dijo su hermano Daniel Alfaro.

Su cuerpo sin vida fue encontrado la mañana del lunes 12. Una bala en la cabeza puso fin a su vida, mientras que un surco en el cuello revelaba que había sido torturado antes de morir.

Pero lo más impactante del caso fue que su cuerpo se encontraba totalmente congelado al momento de su hallazgo.

Un día después fue encontrado sin vida el ayudante del cantante, José Guadalupe Topete, de 35 años de edad. Horas más tarde fue encontrado en la vía pública el cuerpo de Israel Flores, supuesto manejador del Gallito.

Ambos cuerpos mostraban huellas de violencia y amarrado al cuello llevaban cartulinas con un mensajes alusivo a la no denuncia ciudadana al crimen organizado, según reportes de la Procuraduría de Justicia de Baja California.

Estos asesinatos han sido ligados a los asesinatos de otros tres individuos, entre ellos un agente de la policía municipal, que la misma semana fueron encontrados sin vida en la vía pública con mensajes intimidatorios para todos aque-llos que denuncien al crimen organizado.

Doctora Guadalupe Licea Castellanos, directora de Servicios Periciales, indicó que después de realizar una serie de análisis a los elementos gráficos de los carteles se determinó que fueron realizados por la misma persona.

“Nosotros si vamos” decía la cartulina amarrada al cuello de una de las tres primeras víctimas encontradas, haciendo alusión a una campaña de denuncia ciudadana implementada por el Ejército Mexicano.

El cadáver también mostraba huellas de estrangulamiento y tenía amarrado uno de los dedos que le fueron mutilados, de acuerdo con un reporte policiaco.

“Si quieren ser los próximos sigan pondo dedo” enunciaba otro de los carteles colgados en los cuerpos sin vida, tratando de intimidar a las personas que denuncian anónimamente a través de un número telefónico y un correo electrónico puesto a disposición recientemente por las autoridades militares.

A principios de este año la milicia comenzó a tomar parte activa en el resguardo de la seguridad pública en Tijuana y en el seguimientos de denuncias ciudadanas, ante los altos niveles de corrupción de las autoridades policiacas civiles y la falta de resultados contundentes en la lucha contra el crimen organizado.

Sin embargo el coordinador de la unidad de Homicidios Dolosos de la PGJE aseguró que los avances en la investigación les permiten establecer que lo que trajo la muerte de estas personas no es la denuncia anónima.

“Hacemos un llamado a la población para que sigua confiando en sus autoridades y denunciando ante la Procuraduría de Justicia, el Ejército y todas las instancias que estan unidas en el combate de la delincuencia en la entidad” sostuvo Jesús Quiñones Márquez.

La familia del cantante se encuentra anonadada por su asesinato. Su hermano Daniel asegura que el Jesús no tenía ningún nexo con narcotraficantes.

“Es totalmente falso, a mi hermano nunca le conocimos gente de esa. Al contrario, los eventos que tenía eran al aire libre, la mayoría no eran privados. A veces nosotros lo acompañábamos a lugares públicos.”

Alejandra, ex novia de Alfaro y madre de su hija, lo describe como una persona muy alegre y de muchos amigos.

“Era una persona normal, de su trabajo a su casa. Veía a su hija el fin de semana y a veces se reunía con sus amigos a jugar futbol” declaró la madre de su hija, quien ahora tendrá que sacarla adelante por su propia cuenta.

Ahora la familia del cantante no quiere saber nada sobre el asesinato ni quien lo hizo.

“Lo único que queremos es que las personas que le hicieron daño a mi hermano los perdone Dios” sostuvo Daniel Alfaro.

“No tenemos nada contra ellos y no queremos saber nada sobre el caso, solo queremos continuar con nuestra vida.”

Return to the Frontpage